| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| ARGENTINA | |||||||
| Radiografía política de la Iglesia Católica | |||||||
| Por Julio Godio (*) | |||||||
Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 15/07/07.-
1. Dos modalidades de acción |
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La Iglesia Católica ha sido una institución decisiva desde 1810 en la formación de la identidad de los argentinos. Esta identidad ya era parte de los orígenes coloniales del país. Ha sido una institución importante de la participación de la Argentina de la gran unidad político-religiosa de los países latinoamericanos constituidos luego de los procesos independentistas que se producen en el siglo XIX, sobre las matrices coloniales hispano-lusitanas. Desde la organización estatal de la nación argentina en 1816, la Iglesia ha sido parte central del sistema político-institucional. El catolicismo cementa culturalmente la política y legítima políticamente al Estado-nación. Un artículo sumamente interesante de Juan Cruz Esquivel me ha motivado para reflexionar sobre el tema de la Iglesia Católica en Argentina (1). Como escribe Esquivel, la relación entre los sistemas organizados de creencias religiosas y las prácticas políticas estatales es ancestral y universal. Por eso, no hay nada nuevo en el hecho de que la Iglesia Católica sea en este país uno de los "factores de poder". Hasta fines del siglo XIX controlaba y fijaba la educación, la sexualidad, el matrimonio y las defunciones. Era una Iglesia que protegía espiritualmente a las Fuerzas Armadas y decidía sobre la orientación ideológica de las universidades. Con semejantes atribuciones y poderes, la Iglesia logró convertirse en una institución clave para cohesionar el tejido de la "sociedad ganadera" que era la Argentina de entonces. El Estado aristocrático creado por los dueños de la tierra protegió a la Iglesia Católica como institución legitimadora de sus actos, al mismo tiempo Pero a fines del siglo XIX todos los poderes de la Iglesia se erosionaron por el ascenso cultural del positivismo y del liberalismo político que paso a representar al sector mas dinámico de los terratenientes aliados con Inglaterra. Entonces, la sociedad se volvió culturalmente más diversa, un fenómeno acentuado por la masiva inmigración europea. El monopolio cultural de la Iglesia Católica se erosiona. A partir de entonces, la Iglesia Católica debió adaptarse a la diversidad cultural fundada en las prácticas sociales (divorcio, aborto, absentismo en las prácticas del culto, atracción por corrientes filosóficas y artísticas modernizantes, etc.), en el sistema educativo (Ley 1.420 de educación laica) y, principalmente, reconocer que corrientes sociopolíticas condenadas oficialmente por las encíclicas papales (socialismo, sindicalismo, etc.) se habían implantado fuertemente. Así, laicismo y secularización (Ley de Registro Civil) se convirtieron en problemas políticos para la Iglesia. La Iglesia Católica percibe claramente en los años veinte que el liberalismo aristocrático entra en una etapa de decadencia. Esta decadencia se agrava con la Revolución cívico-militar de 1930 (en la que la Iglesia participa en su favor).Entonces la alta jerarquía eclesiástica se lanza en los años '30 a ejecutar un audaz plan de "catolizar" al país. Es la construcción de la "Nación Católica". Ese plan ha sido aplicado con éxito durante décadas a través de los fuertes vínculos de la Iglesia con las Fuerzas Armadas, de su influencia en el cuadro ideológico del peronismo y el sindicalismo, y su permanente y su relativa pero exitosa batalla contra el laicismo. El plan originario de constitución de "la Nación Católica" concebido en el Congreso Eucarístico de 1934 ha sido sucesivamente actualizado, pero sigue siendo la viga maestra del accionar de la Iglesia Católica en Argentina. Actualmente, la presencia de la Iglesia adopta tres modalidades principales: resistencia a la secularización de la sociedad,"mediadora" en los conflictos sociales y laborales, y como organizadora de movimientos políticos opositores para limitar el impulso político-hegemónico del kirchnerismo. La Iglesia ocupa el lugar que ha dejado la dispersión de la oposición política al kirchnerismo. Y se convierte en líder de la "resistencia democrática" en representación de la defensa de los "valores republicanos". Fue tambén su gran bandera durante la segunda presidencia de Perón que colapsa en 1955 con la llamada " Revolución Libertadora" En los últimos meses ha pasado a primer plano el accionar de la Iglesia en el campo político. Este es un año electoral en que eligirá nuevo/a Presidente/a de la República. En las elecciones constituyentes en la provincia de Misiones, en octubre de 2006, la Iglesia Católica fue la fuerza convocante que unió a la oposición y logró derrotar al kirchnerismo. En 2007 lidera las acciones sindicales en varias provincias de la Patagonia (especialmente en la provincia de Santa Cruz, cuna del Presidente Kirchner). Estas operaciones políticas son monitoreadas por el Cardenal Jorge Bergoglio, la figura principal de la Iglesia Católica en nuestro país. 2. Iglesia y kirchnerismo |
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La política argentina es tributaria de la Iglesia Católica. El Congreso nacional -pese al carácter laico del Estado- es un santuario de íconos religiosos católicos, los líderes políticos visitan regularmente a dignatarios religiosos para discutir temas de Estado, los gobernantes solicitan a la Iglesia que suministre cuadros para el aparato estatal, la institución del "Te Deum" perdura, etc. De este modo, persiste la "confesionalización" del espacio público, y se reproduce el antiguo rol de la Iglesia Católica como actor político-institucional. Pero en la actual etapa que transita el país, las relaciones entre el gobierno kirchnerista y la cúpula del Episcopado son de tensión y desconfianza. Esto se manifiesta en el distanciamiento, desde 2005, entre el Presidente Kirchner y el Cardenal Bergoglio. Este distanciamiento no es personal, es político e ideológico. Tiene que ver con dos visiones distintas sobre el laicismo: para Kirchner, que se dice católico, la laicidad implica que el poder político es legítimo por devenir de la soberanía popular; para Bergoglio la legitimidad descansa en la inscripción del Estado dentro de las leyes del derecho canónico. Es una vieja disputa, que se remonta a la época de formación de los estados nacionales en Europa (siglo XVI en adelante). Esa divergencia sobre la laicidad ha conducido a la Iglesia a resistir algunas políticas públicas y resoluciones legislativas. La Iglesia se ha opuesto duramente a las políticas de "salud reproductiva" y de educación sexual (anticonceptivos, aborto e interrupción de embarazos, no discriminación sexual contra la mujer, etc.). El Ministro de Salud, Ginés González García, se ha convertido en un "enemigo público" para la alta jerarquía de la Iglesia. Según la Asociación de Abogados Católicos, las iniciativas del gobierno "propagan la muerte". El gobierno insiste en que son solamente políticas públicas, y que el Estado es laico, y por lo tanto no funciona según la doctrina de un credo. 3. Composición política y tendencias dentro de la Conferencia Episcopal Argentina |
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La Iglesia Católica actúa al unísono frente al kirchnerismo. Pero su unidad de acción descansa en compromisos temporales entre distintas corrientes religiosas. Estas corrientes se remiten doctrinariamente a distintos "modelos eclesiásticos". Tales modelos, resumidamente, son los siguientes: cristiandad, neocristiandad, cristianismo modernista y cristianismo liberador.
Como observación, cabe agregar que las mencionadas corrientes no existen en forma pura. Suelen converger en alianzas puntuales. Pero la alianza más duradera es la que se ha establecido entre los líderes de los modelos eclesiásticos Crustuandad y Cristianismo liberador. Esta alianza es la base del poder de Monseñor Bergoglio. También actúan como estructuras en la cúpula del poder eclesiástico argentino las llamadas "Comunidades Católicas Tradicionalistas", que se extienden en toda América Latina. Son organizaciones conservadoras. Las principales son: Legionarios de Cristo, Instituto del Verbo Encarnado, Agrupaciones Santo Tomás de Aquino y el Sodalicio de Vida Cristiana (Sodalitium Christianae Vitae) 4. Conclusiones |
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Este análisis de la ubicación sociopolítica de la Iglesia Católica en Argentina tiene por objetivo principal explicar por qué la alta jerarquía eclesiástica está fuertemente confrontada con el gobierno de Néstor Kirchner. Es cierto que el kirchnerismo encuentra simpatías dentro de las corrientes modernistas y liberadoras de la Iglesía (o sea, en el tercer y cuarto modelo de los arriba listados). Pero son apoyos de minorías. La mayoría de los obispos se ha encolumnado para presionar y hacer retroceder al Presidente Kirchner en sus políticas opuestas a la Iglesia Católica en materia doctrinaria, y al mismo tiempo para impedir la hegemonía política del kirchnerismo en el cuadro electoral 2007. La Iglesia busca apoyos en el heterogéneo arco de la oposición política, para lo cual acude a apoyar listas opositoras (especialmente en el llamado "centro progresista" no-kirchnerista).En 2006 apoyo a la colación antireeleccionista triunfante en las elecciones en la Provincia de Misiones. Ha estado activa a principios de 2007 en la Provincia de Santa Cruz apoyando movimientos sindicales del sector público enfrentados con el gobierno provincial. Ahora ha apoyado el 24 de junio en la Capital Federal a la fórmula triunfante de la "nueva derecha" del PRO de Mauricio Macri, en contra de la fuerza oficialista del Frente Para la Victoria que encabezaba el actual Ministro de Educación Daniel Filmus. En Argentina la Iglesia Católica, en consonancia con la estrategia fijada en Roma, se mueve dentro de los parámetros del centro conservador moderado. Pero como se analiza en este artículo, no se trata de una estrategia novedosa. Encuentra sus raíces en una línea establecida en este país en los años '30 del siglo pasado, cuando la Iglesia lanzó su gran campaña para desalojar del poder material y espiritual al liberalismo político y al socialismo y construir una "Nación Católica", objetivo que ha logrado, aunque en tensión con la secularización y el laicismo. La Iglesia Católica apoyo al peronismo en sus comienzos, pero luego fue la viga maestra para derrumbarlo en 1955. Las actuales tensiones entre Kirchner y Bergolio son parte de una gran "pulseada" política cuyo final es incierto. |
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| Nota: | |||||||
| (1) Esquivel Juan Cruz. Estado e Iglesia Católica en Argentina, Buenos Aires, Le Monde Diplomatique, n° 96,2007 | |||||||
| (*) Director del Instituto Mundo del Trabajo / Web |