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Malvinas |
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| Por León Guinsburg | ||||||
Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 01/04/11.- 1 de Abril A las 21:15, comienza a ejecutarse la operación, con el transbordo de los comandos anfibios embarcados en el ARA "Santísima Trinidad", a los botes de goma que los llevarían a la playa. 2 de Abril Argentina recupera las islas. Gran Bretaña ya tiene a la de "Flota de Avanzada" rumbo hacia la Isla Ascensión. La Real Fuerza Aérea, tiene desplazando a la gran mayoría de sus aeronaves, realizando un puente aéreo "Gibraltar-Ascensión". La ARA: Desembarcan los comandos anfibios. El grupo principal rodeó y capturó el cuartel de la guarnición británica ubicado en Moody Brook, al oeste de la localidad poco antes del amanecer, provocando explosiones para que fuesen vistas por los defensores de Puerto Argentino y así entraran en pánico. Casi simultáneamente otro grupo, ocupó la casa del gobernador, y luego de intimar su rendición, comenzó un fuego intenso en la parte superior de las ventanas de la casa buscando quebrar la voluntad de sus defensores. Allí se produce la acción heroica de GIACHINO, quien intentó entrar a la casa, pero fue herido de muerte. (RESUMEN DE INTERNET) Había llegado el vuelo conjetural de los argentinos a hogares y boliches esa madrugada del 2 de abril de 1982, continuada de la noche del 1°. Unos descartaban la concreción de acciones bélicas apostando a un arreglo a último memento. Otros, fascinados y henchidos de patriotismo, eufóricos, trataban de convencer que había llegado la hora de tan ansiada recuperación. Algunos, en prudente alegato, discernían sobre el efecto de una confrontación y susurrando, opinaban que era una acción desesperada de la dictadura que ya no podía impedir estallidos populares, como el ocurrido en Mendoza apenas un par de dias antes, cuando la represión dejo muertos y heridos. Las radios uruguayas Colonia y Carve llenaban los hogares de noticias que los medios argentinos se abstenian de dar, en tanto padres y madres de "colimbas" se explayaban entre paredes sobre su angustia respecto al destino de sus hijos. Buenos Aires y el interior, hirviendo al unísono, trasnochaban el mismo tema, entres imprecisas y contradictorias reflexiones alimentadas por los efluvios televisivos, teledirigidos y atestados de parlanchines opinadotes, receteados por la desagradable conducción del más desagradable Gómez Fuentes, inequívoco rostro mediático del régimen, a cuya fea facha era conteste. La gloria y el ocaso parecían ir de la mano hacia el temor, la confusión y el patriótico sacrosanto temblor en el pecho, mientras políticos y sindicalistas en "stand bay" porque "las urnas están bien guardadas -Galtieri dixit copa en mano-, pragmáticamente intentaban desglosar vrtdión de información reclentando teléfonos, muy bien pinchados, por cierto. El mundo empresario inquietaba sus hormonas y se sucedían contactos con embajadas y centrales extranjeras -británicas inclusive- además de funcionarios de la dictadura con ese origen. Rn los bunker financieros las cajas fuertes se abrían y cerraban, los fondos se ocultaban y se desesperaba la cofradía banquera, amortajando fajos detrás de las angustias a raíz de la caída de fabulosos negocios especulativos. No faltaron secretas reuniones de notables barajando nombres castrenses para un posible relevo, en pos de la sensatez frente a la locura irresponsable del "general majestuoso" y sus aláteres. En los sectores no decisorios la fobia antianglosajona ya se había instalado, porque la indiscutible legitimidad del sentimiento, de vieja raigambre, había creado un paréntesis en la conciencia popular. La confrontación con el abominable, criminal y ya decadente Proceso podía esperar, y todos los argentinos nos enancamos en el curso de los acontecimientos. Podría argumentarse un quiebre sociológico o un fenómeno gregario, pero la pasión argentina, en verdad, se había vestido casi uniformemente de celeste y blanco. Con disparidad de conceptos, con posturas antónimas, con ánimos diversificados, pero de celeste y blanco. Los sucesos posteriores son harina del mismo costal, con consecuencias que pagamos y que nos quieren seguir cobrando todavía. Objeto de disímiles relatos, con héroes y villanos según quién y cómo, gesta o acto demencial, la Historia cobija el período para que se siga debatiendo, con su secuela de sangre de compatriotas y de grandezas y Miserias. Que fuimos un ensayo del Imperio no hay duda, porque hoy muestra que ya no ensaya y es un monstruo grande y pisa fuerte, cono dice cantando un cubano. |
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