| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| OPINIÓN - ECUADOR | |||||||
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Encrucijada (Parte III) |
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| Por Francisco Hidalgo Flor (*) | |||||||
Rebanadas de Realidad - Quito, 03/09/09.- Encrucijada y viraje estratégico
La izquierda con tradición y los movimientos populares se enfrentan a múltiples desafíos, que les obligan, a riesgo de perder los espacios sociales y políticos ganados, que en el Ecuador no son pocos, a un viraje en sus estrategias respecto del quehacer político y la democracia, la construcción del bloque popular, las vías de acceso y concepciones sobre el poder. Las vicisitudes del proceso político analizado, que cubre dos décadas, le colocan ante el problema de la disputa de hegemonía como el aspecto estratégico central, en el marco de un nuevo status político y cambio de modelo, del estado oligárquico - neoliberal, hacia el estado moderno - progresista, pero también de una coyuntura se abre a un reformismo social. Es sobre la base del reformismo social que se va tejiendo un nuevo consenso y este es el sentido profundo de la encrucijada, y que tiene varias opciones: a) participación y presión por el sentido de las reformas, lo cual implica involucramiento de los sectores sociales, y a la vez defensa del nuevo status político, amenazado por los sectores oligárquicos desplazados del poder; o, b) denuncia del sentido profundo del nuevo status político y oposición frontal al mismo, reivindicando una propuesta directamente anti - capitalista. Esta encrucijada no es sólo una cuestión planteada en el Ecuador, sino en varios países latinoamericanos, y tiene una particularidad frente a otros momentos históricos, más o menos similares, y es que el escenario se da en torno a gobiernos resultado de procesos electorales, con amplia participación poblacional y un debate fuerte sobre la democracia, incluso con procesos constituyentes a su interior. La decisión a favor de una u otra de las opciones planteadas, para la organización de izquierda histórica, atraviesa por valorar o no ese sentido democrático y la participación directa de las clases populares en los procesos políticos. En la tradición de la izquierda ecuatoriana la cuestión democrática había sido vista desde una perspectiva instrumental y con sospecha. Hoy se ve abocada a hacer suyos los sentidos revolucionarios de una visión democrática. Precisamente en uno de los campos donde fueron derrotados los sectores oligárquicos - neoliberales fue en el discurso y las prácticas en torno a la democracia, como un ejemplo de ello es que el movimiento indígena desde 1990 planteó el tema de una nueva constitución y la asamblea constituyente como la vía adecuada, y una de las propuestas claves de Correa y País en la campaña electoral del 2006 expresamente fue la asamblea constituyente y nueva Constitución. Las batallas futuras, por lo menos durante el proceso histórico que se afirma, se van a seguir librando en los contenidos y las formas de la democracia. Ahora la izquierda con tradición y los movimientos populares se enfrentan a un estado fortalecido, muy diferente a la vieja situación de un estado debilitado, pues ahora cuenta con una sociedad civil articulada a su proyecto, y esto demanda un viraje estratégico. Eso implica la caducidad de la vía rápida de asalto al poder, que requiere como sujetos una clase movilizada, una vanguardia esclarecida y un aparato militar eficiente. Pues ahora el poder es mucho más que solo "el palacio de invierno", al estar rodeado de sociedad civil, es decir de consensos con varias clases. Ahora se trata de asumir en plenitud una estrategia de largo plazo, y de aglutinar a su alrededor trincheras de espacios políticos, orgánicos y culturales. Eso demanda de una comprensión teórico - política diferente. Así lo han visto también otros estudiosos de la realidad latinoamericana, entre ellos el argentino Atilio Borón: "la coyuntura actual del capitalismo nos exige, retomar las posiciones gramscianas, si es que queremos comprender las condiciones concretas bajo las cuales será posible luchar efectivamente por la causa del socialismo" (9), y por ello nos recuerda que: "es a Gramsci a quién le cabe el honor de haber pensado una estrategia política revolucionaria de "larga duración", para la cual forjó un aparato conceptual: "guerra de posiciones", concepción "ampliada" del Estado, "hegemonía", explícitamente diseñado con este objetivo". Retornando una de las citas que abrió este artículo: "el concepto de hegemonía sólo puede nacer después del advenimiento de ciertas premisas, a saber las grandes organizaciones populares de tipo moderno, que representan como las "trincheras" y las formas permanentes de la guerra de posiciones" , podemos decir que en esta coyuntura se abre para la izquierda ecuatoriana la cuestión de la disputa de hegemonía, como la estrategia fundamental, las premisas que marcan la situación política así lo determinan. El signo político de "esperanza" y "cambio". Para concluir, en los procesos políticos hay un espacio que escapa al análisis conceptual y que se mueve en los ámbitos de la subjetividad social, que es el factor no controlado, o del azar, que puede trastocar las estrategias fríamente calculadas. Intentando recuperar ese ámbito de la subjetividad, es que al cerrar el artículo no podemos dejar de resaltar la aspiración de cambio, en torno a referencias aparentemente abstractas como la esperanza que motiva a las clases y capas populares para mantener el anhelo de transformación. Es un sentimiento y aspiración de esperanza, en circunstancias de una crisis que se agudiza, de rebelión frente a estructuras de poder muy antiguas, que se mantienen incólumes, un deseo de transformaciones profundas, que son colocadas a favor de un líder carismático, como consecuencia de una vieja escuela populista, que busca las identidades entre pueblo y caudillo. Pero es un sentimiento que abre la puerta a nuevos procesos políticos, que trastocan correlaciones de fuerza, que empujan a radicalizar tendencias, y demandan autenticidad, coherencia entre el discurso y la práctica. Esa esperanza hoy es canalizada por la vía de eventos electorales y de las instituciones políticas dadas, eso tiene ventajas y desvantajas, la mas importante, ya señalada antes, que coloca al centro del debate la cuestión de la democracia, ese es el signo de los tiempos presentes. Síntesis del proceso político: Constitución del 2008 El devenir de los movimientos populares, sus luchas de largo aliento y sus propuestas renovadas de estas dos últimas décadas, en el escenario de un complejo proceso político vivido en este período histórico, encuentra un momento de síntesis en la asamblea nacional constituyente 2007 - 2008 y los contenidos de la Nueva Constitución. La demanda de un momento constituyente, entendido como refundador de las bases del estado - nación, estuvo ya presente en las demandas del movimiento indígena a inicios de los 90, fundamentalmente cuestionando las concepciones racistas, discriminatorias, coloniales, que marcaron a la república a lo largo de los siglos XIX y XX. Luego en la lucha contra el modelo neoliberal, la demanda de un proceso constituyente ganó nuevos contenidos, en la necesidad de establecer un modelo de desarrollo en un sentido opuesto a de la globalización de los capitales y mercados, en detrimento de las condiciones de vida de los pueblos y de los recursos naturales. Los nuevos movimientos sociales, especialmente el ecologista y de las mujeres, también fueron encontrando en la demanda constituyente, la posibilidad de fijar nuevos derechos respecto de la naturaleza, los límites al productivismo y un proyecto nacional sustentable, así como el reconocimiento de derechos a una presencia mas directa de la mujer en los espacios económicos y políticos. Los sectores dominantes, pretendieron manipular esta demanda con la asamblea y la constitución de 1997, al colocar formalmente varios derechos sociales y políticos, pero bajo la afirmación del modelo social de mercado. Esta manipulación fracasó, de la mano de la crisis económica de 1999, y la crisis política del 2005. En esas condiciones recobró fuerza la demanda social de un verdadero proceso constituyente y una nueva Constitución, que efectivamente estableciera los preceptos de un nuevo modelo de desarrollo, distinto del neoliberal, determinará los caminos para un orden económico y social equitativo y sustentable, reconociera la diversidad humana, económica y cultural del país, y elaborara un norte de modernidad con justicia y libertad. El consenso político ganado por la consigna de la constituyente y la constitución se reflejo en la contundencia de los resultados electorales respecto del referéndum para convocar a la Asamblea Nacional Constituyente: el 81% favorable a su convocatoria (marzo - 2007); la conformación de la propia Asamblea: el 75% de sus miembros provenientes de la tendencia de izquierda (septiembre - 2007); y el referéndum aprobatorio de la Nueva Constitución: el 64% por el SI (septiembre - 2008). Lo más importante es que el proceso constituyente 2007 - 2008 dio lugar a un texto constitucional que en verdad, por supuesto con limitaciones, sintetiza las demandas principales que los movimientos sociales y populares fueron exigiendo y cobrando protagonismo a lo largo de estos años. La Constitución del 2008 contiene comprensiones nuevas sobre la organización de la sociedad, de las relaciones entre la base productiva y la naturaleza, respecto de garantizar la reproducción de la vida digna para la mayoría de los y las ecuatorianos y ecuatorianas, elabora un programa económico y político de clara diferenciación respecto del modelo neoliberal y del productivismo extractivista, marca las pautas para logros democráticos claves, garantías para la participación política de la sociedad. Cabe destacar los articulados referidos al modelo de desarrollo social y solidario, derechos y sumak kawsay - buen vivir, plurinacionalidad e interculturalidad, derechos de la naturaleza, soberanía alimentaria y derechos del agua, como un verdadero aporte no solo en el proceso político del Ecuador, sino incluso para la tendencia de cambio en latinoamerica. Los desafíos El desafío más fuerte es la capacidad de mantener como referente a la Constitución y convertirla de verdad en la guía del quehacer gubernamental, que si bien tiene condiciones de gobernabilidad muy favorables, sin embargo al interior del gabinete de gobierno, pero también en el seno mismo de Alianza País, atraviesa por fuertes pugnas. ¿Cuáles son las variables principales que van a marcar los escenarios en el nuevo momento? En la primera variable se encuentran los caminos para enfrentar la crisis internacional, que supera los temas meramente financieros o fiscales. Las opciones giran sobre los pesos que tendrán los grandes circuitos empresariales, o la posibilidad de consolidar un área estatal en alianza con las economías populares. ¿Se privilegiará una vía subordinada o una vía independiente? La segunda variable se encuentra en la dirección política del proceso, ¿se abre una etapa de profundizar conceptos y prácticas democráticas, o se mantiene y consolida una vía caudillista, que intercede por encima de las fracciones internas del movimiento en el poder? La tercera variable es el modelo de desarrollo que organiza el conjunto de las políticas gubernamentales. ¿Se mantiene una concepción desarrollista de pacto estatal - empresarial, o se va imponiendo una concepción social y solidaria sustentada en un pacto del conjunto de las clases populares con el Gobierno, que sobrepase lo meramente electoral? La cuarta variable está fuera de los circuitos gubernamentales y va hacia las formas de hacer política de los sectores populares, es decir, las vías y mecanismos para convertirse en sujetos con real capacidad de formular y determinar políticas. Eso solo puede lograrse si se trabaja con propuestas de corto, mediano y largo plazo; que articulen las agendas de reivindicaciones propias con la propuesta general que contiene la nueva Constitución. |
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Nota: |
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(9) Atilio Borón. "El posneoliberalimo: un proyecto en construcción". En portal de internet Rebelión. Bibliografía |
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Acosta Alberto (2000). "Breve historia económica del Ecuador". Edic. CEN - Quito. |
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Acosta A. y Schuldt J (2000). "La hora de la reactivación: el mito de la falta de alternativas". Edic. ESPOL, Guayaquil. |
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Asamblea Nacional Constituyente (2008). "Constitución 2008". Edic. A.N.C. - Montecristi. |
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Borón Atilio (2004): "El posneoliberalimo: un proyecto en construcción". En: portal de internet Rebelión. |
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Herrera, Miguel Ángel (2008). "Introducción a la praxis política gramsciana: hegemonías y contrahegemonías". Edic. CINDES. Quito. |
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Hidalgo, Francisco (2004) . "Los movimientos indígenas y la lucha por la hegemonía". En: Poder y Hegemonía hoy. Edic. BUAP - PyV; México. |
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Hidalgo, Francisco (2000). "Alternativas al neoliberalismo y bloque popular". Edic. CINDES, Universidad de Cuenca, CETRI - Ecuador. |
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Martínez, Fernando (2004). "Necesidad de Gramsci en Cuba". En: Poder y Hegemonía hoy. Edic. BUAP - PyV; México. |
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| (*) Profesor de la Universidad Central del Ecuador; Director de la Revista Espacios y autor del libro: "Alternativas al neoliberalismo y bloque popular". | |||||||