| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| ECUADOR | |||||||||||||||||||
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Voluntad de cambio contundente |
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| Por Francisco Hidalgo Flor (*) | |||||||||||||||||||
Rebanadas de Realidad - Quito, 04/10/07.- Es el argumento de un comerciante de la calle en la ciudad de Guayaquil, frente a la pregunta ¿Por qué?, luego de la respuesta "por Correa" ante la pregunta preliminar ¿por quién va a votar? El presidente Rafael Correa no es candidato a nada en las elecciones para la Asamblea Constituyente, ni en las listas nacionales, ni en las provinciales, pero las mismas terminaron convirtiéndose en una especie de plebiscito sobre el respaldo popular o no para el gobierno. La derecha, y sus instrumentos, las grandes cadenas televisivas y la prensa nacional, creyeron que llevando el debate hacia el escenario de los noticiarios de televisión o las primeras páginas de los diarios, ellos tenían las de ganar, pero les salió el tiro por la culata. Correa se agrandó en la confrontación y los terminó poniendo en la lona. Acuerdo País, el movimiento político que está en el gobierno, según los datos extraoficiales, acaba de obtener alrededor del 65% de la votación y colocará al menos 73 de los 130 miembros de la Asamblea Constituyente. Pero volvamos a la respuesta mencionada, pues quizás lo más interesante es preguntarse acerca del proceso de construcción de una voluntad colectiva de cambio, que afirma contundentemente a un proyecto patriótico y antineoliberal, con un fuerte liderazgo personal, un "cesarismo" de izquierda. ¿Qué es lo que le hace percibir a un hombre común del pueblo, en una ciudad netamente comercial, con limitada incidencia de los partidos de izquierda, que Correa "quiere hacer historia"?, probablemente los siguientes acontecimientos: I) su confrontación abierta con los elementos mas visibles de la oligarquía: los grandes medios de comunicación y los partidos tradicionales; su atrevimiento a ridiculizar a esa oligarquía, la sátira sobre "los pelucones"; II) la implementación de medidas concretas e inmediatas de gobierno a favor de ese pueblo; III) una perspectiva distinta sobre la política: "ustedes, el pueblo, son los mandantes". De allí proviene la segunda parte de la reflexión, que de alguna manera lleva a la acción, "hay que apoyarlo", que por ahora se expresa básicamente en el plano electoral. La batalla que perdió la derecha |
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Uno de los logros de estas últimas elecciones es que la derecha perdió una batalla trascendente en un campo que ella misma escogió, enfrentar el debate electoral en los grandes medios de comunicación. En efecto, abierto el proceso hacia la designación de los miembros de la Asamblea Constituyente y concientes de la crisis de sus principales instrumentos políticos, los partidos tradicionales, como el Partido Social Cristiano (PSC) y la Unión Demócrata Cristiana (UDC), la derecha escogió a los canales nacionales de televisión, especialmente a ECUAVISA y Teleamazonas, y prensa escrita, especialmente El Universo, como los caballos de confrontación. Desde el espacio de la llamada "opinión pública" se pretendió golpear la base social de respaldo al gobierno de Correa, en especial las clases medias de las grandes ciudades, Quito y Guayaquil, sobre la hipótesis que las clases populares podían ser disputadas desde el Partido Sociedad Patriótica (PSP) del coronel Gutiérrez y el PRIAN de Álvaro Noboa. La campaña en realidad duro tres meses, aunque oficialmente solo seis semanas, en primera etapa la derecha mostró su estrategia, crear un "vacío mediático" al partido de Gobierno, Acuerdo País, y los otros sectores de izquierda, invisibilizarlos, mientras se montaba una arremetida presentando un Correa "autoritario" y "títere de Chávez". Pero Correa tuvo la virtud de voltear esta campaña en la segunda etapa, al dar cara a la pugna y asumir la confrontación directa con estos grandes canales y desnudar su relacionamiento con los sectores financieros y los viejos partidos. Quedo claro que la influencia de estos canales y prensa es epidérmica y está reducida a ciertos estratos de las clases medias y altas, pero que ante los sectores populares son vistos como instrumentos de la oligarquía. Y lo que es más importante, la derecha no tiene proyecto de futuro, es el pasado. El neoliberalismo no da más, ya no se puede construir política alrededor de ese discurso. El siguiente cuadro muestra el "terremoto" político que provocaron las elecciones del 30 de Septiembre. Comparamos la pertenencia a partidos de los miembros de Asamblea Constituyente, entre la de 1997 y la del 2007.
"País" copa el espacio del centro hacia la izquierda |
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En Octubre del 2006, en la primera vuelta electoral Alianza País obtenía alrededor el 25% de la votación, para Septiembre del 2007 alcanza alrededor del 65% de la votación, en un resultado electoral inédito, al menos en los últimos cuarenta años; ¿qué pasó? Obviamente se trata de una construcción política desde el control del gobierno, eso da mucho acceso a recursos, a consolidar alianzas, y posibilidades de comunicación que de otra manera son imposibles, pero eso no es suficiente, hay algo más en el fondo; por un lado un desplazamiento del eje de la base social, sin perder a la inicial, desde las capas medias urbanas hacia las clases populares urbanas y rurales, por otro, un copamiento del espacio político desde el centro hacia la izquierda a partir de un discurso patriótico con referencias socialistas, mas un liderazgo carismático que reivindica coherencia ética. Uno de los ejes del gobierno en los primeros meses fue la aplicación de una serie de medidas que directamente llegaban a los sectores populares: duplicar el bono que se otorga a los mas pobres, de quince a treinta dólares, a esos mismo sectores abrir líneas de pequeños prestamos; para los agricultores fertilizantes a bajos costos y el denominado crédito 555 (5000 dólares, a 5 años, al 5% de interés); reducción de las tarifas de energía eléctrica y útiles escolares gratis en las escuelas públicas. Otro de los ejes es la asunción de una ideología patriótica, en el sentido de discurso que cohesiona a esa base social a partir de recuperar los símbolos y significados de una nación ecuatoriana que jamás alcanzó a consolidarse: el himno a la bandera, el himno a la patria, el himno nacional, los colores patrios, el rescate de los héroes de la independencia y la revolución liberal, la búsqueda de soberanía. A la globalización responder desde el sentido de lo nacional mas un añadido de perspectiva, empezando a hablar del socialismo del siglo XXI, mas como una esperanza que como un proyecto político de clase. Con ello logró copar el espacio desde el centro hacia la izquierda, con un discurso abierto, ecléctico si se quiere, con una retórica ilustrada. Pero impuso una agenda distinta a la que predominó en las décadas anteriores, temas claves fueron: democracia, socialismo, soberanía, integración latinoamericana. Las preguntas de la izquierda orgánica |
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Los resultados electorales para la izquierda orgánica son negativos, con la excepción del MPD que diseño un accionar político desde la posesión del nuevo gobierno, de apoyo militante y duro; su mensaje de campaña fue mas o menos el siguiente: "apoyamos a Correa, pero vota por nosotros que estamos algo mas a la izquierda". El resto, pero en especial el movimiento político de las organizaciones indígenas, Pachakutik, sufre un fuerte descalabro; su mensaje de campaña fue de distanciamiento y crítico frente a Correa. Las posiciones presentes y futuras de la izquierda orgánica se mueven de acuerdo a la respuesta que se dé a las siguientes cuestiones: I) ¿estamos frente a un recambio inteligente de las clases dominantes, que deja atrás a los grupos oligárquicos, pero no va mas allá?; II) ¿existen perspectivas reales de procesos de una democratización popular?; III) ¿Cómo aprovechar el contexto de crisis de la derecha y de debate sobre reformas políticas y económicas para sostener y consolidar a la izquierda orgánica? En lo fundamental existen dos tendencias distintas. Para unos es reduccionismo definir el proceso social y político como un mero recambio, se está frente a un verdadero proceso de participación que abre posibilidades serias de conquistas democráticas importantes, y es un error aislarse u oponerse al movimiento que hoy lidera esa tendencia; se trata de disputar espacios a partir de consolidar el proceso político abierto y con ello la capacidad de movilización popular. Para otros Correa representa una inteligente táctica y maniobra de los sectores burgueses modernizantes, que de esta manera capturan y manipulan la voluntad colectiva a favor de cambios y lo que se resolverá en la Constituyente es un nuevo esquema de dominio. Cabe decir que estamos frente a una de las etapas más importantes, desde finales de los setenta, de activación política y participación de amplios sectores populares, que va ganando en autonomía y capacidad de presión. El problema esencial es: ¿cómo pueden participar la izquierda orgánica y los movimientos populares radicales en una etapa de democratización política y económica?. No es desde los viejos esquemas de oposición y resistencia. Conceptos claves como los de autonomía y programa político propio pueden ser determinantes. |
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| (*) Sociólogo, colaborador de la IGS, escribe para el portal de Internet "Gramsci e o Brasil. Director de la Revista Espacios, autor del libro: "Alternativas al neoliberalismo y bloque popular". Ap. Postal: 17 - 10 - 7169 Quito - Ecuador. Rebanadas de Realidad publica a Francisco Hidalgo Flor por gentileza del autor. | |||||||||||||||||||