Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
INTERNACIONAL DE TRABAJADORES DE LA CONSTRUCCIÓN Y LA MADERA (ICM)

Trabajo y salud de las mujeres

Rebanadas de Realidad - ICM Ginebra, 07/03/08.-

Seguridad, salud y medio ambiente – El trabajo y la salud de las mujeres

Mejorar las condiciones de trabajo y de vida de todos está en el centro de las políticas, campañas, información y formación sobre riesgos. Ahora bien, este enfoque neutro en materia de género corre el peligro de ser indiferentes a la salud ocupacional de las mujeres, o de ignorarla.

En 2008, los Comités de Mujeres Regionales e Internacional han instado a nuevos esfuerzos por parte del Programa Global de la ICM sobre Seguridad, Salud y Medio Ambiente (SHE por su sigla inglesa que, simultáneamente, significa, “ella” ) a que desarrolle material, información y actividades de organización específicos para las mujeres sindicalistas de nuestro sector. Por consiguiente ¡bienvenidas y bienvenidos a la página SHE sobre el Trabajo y la Salud de las Mujeres!

El trabajo de las mujeres

Científicos, empleadores, responsables de decisiones y, a veces, sindicatos e incluso las propias mujeres no toman en serio los problemas de salud de las mujeres relacionadas con el trabajo. Esto se debe a percepciones tradicionales del trabajo de las mujeres y a la invisibilidad de su labor. Cuando vemos estadísticas sobre la salud y la seguridad en el trabajo comprobamos que los hombres tienen alrededor de diez veces más accidentes de trabajo indemnizados que las mujeres. Puede ser que los problemas de salud ocupacional de las mujeres se infravaloren debido a que muchas enfermedades y trastornos son crónicos y pasan desapercibidos

Esto ha llevado a la opinión general de que el trabajo de las mujeres es ligero y seguro en comparación al de los hombres y ha contenido los esfuerzos para mejorar las condiciones de trabajo y la salud ocupacional de las mujeres.

Algunos peligros afectan especialmente a las mujeres debido al tipo de trabajo que efectúan y debido a la segregación de género en el lugar de trabajo. Por ejemplo muchos trastornos musculoesqueletales (dolores prolongados) son causados por un trabajo de ritmo rápido, repetitivo y monótono, posturas incómodas, movimientos intensos de las manos y de los puños, ausencia de recesos, equipos y puestos de trabajo imperfectos e inadecuados.

Esto caracteriza el trabajo de las mujeres en el sector de la madera y la fabricación, en el que problemas de espalda, nuca, hombros, brazos, puños y manos son corrientes, con daños para los músculos, las articulaciones, los tendones y los nervios. Estas lesiones son problemas de saludo ocupacional colectivos. A menudo se ignoran porque se atribuyen las lesiones a factores externos al trabajo, tales como el trabajo doméstico y la atención de los hijos.

La salud de las mujeres

Otros riesgos conciernen específicamente a las mujeres a raíz de diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres y tomando especialmente en cuenta la salud reproductiva de las mujeres, por ejemplo, la exposición a productos químicos en el trabajo. Algunas sustancias corrientemente utilizadas pueden afectas a la fertilidad o pueden atravesar fácilmente la placenta y afectas directamente al feto. Otras causan abortos espontáneos o malformaciones. Las sustancias cancerígenas también son agentes mutágenos. Esto significa que perjudican a nuestro material genético y pueden causar infertilidad o malformaciones del feto. Son ejemplos los pesticidas utilizados en el tratamiento de la madera y los solventes orgánicos contenidos en barnices, lacas, pinturas y en la mayoría de las maderas de acabado.

Sustancias tales como solventes y pesticidas también afectan al sistema nervioso central y causan problemas dermatológicos y respiratorios, así como daños a largo plazo a órganos tales como el hígado y los riñones. La dermatitis es dos veces más frecuente en las mujeres que en los hombres, en gran medida debido a su mayor exposición a solventes, detergentes y agua en el trabajo y en el hogar, Las mujeres tienen más grasa en su Ruperto que los hombres y las sustancias químicas pueden ser absorbidas y almacenadas en esta capa adiposa, de forma que la exposición de las mujeres es de mayor intensidad y duración.

Los límites ocupacionales para la exposición a sustancias químicas se calculan para el trabajador promedio, es decir un hombre joven, en forma y sano. No han límites basado en la salud de cualquier manera, pero hay niveles de exposición peligrosos par alas mujeres

La organización del trabajo y los derechos de las mujeres

La segregación de género en el trabajo perjudica a la eficacia de las políticas en materia de salud y seguridad. Las mujeres se encuentran con más frecuencia en trabajos monótonos con grandes exigencias de productividad y poco control sobre el contenido del trabajo. Malas condiciones de trabajo causan estrés y el estrés causa toda una variedad de problemas físicos, de problemas cardiovasculares a problemas gastrointestinales.

Reivindicaciones de licencia de maternidad remunerada y protección del empleo, salario igual por trabajo de valor igual, políticas para prevenir el acoso sexual mejoran las condiciones de trabajo y la salud ocupacional de las mujeres. También podemos utilizar argumentos de salud y seguridad para apoyar más nuestras campañas por la igualdad de derechos en el trabajo.

Las mujeres tienen que educar, agitar y organizar en nuestros sectores para prevenir peligros y mejorar las condiciones de trabajo.

En su Congreso Mundial, celebrado en Buenos Aires el 9 de diciembre de 2005, la Federación Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (FITCM) y la Federación Mundial de Trabajadores de la Construcción y la Madera (FMTCM) crearon una nueva Federación Sindical Internacional, la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera - ICM, la cual cuenta con 350 sindicatos que representan a 12 millones de miembros en 135 países.
El presente material se publica en Rebanadas por gentileza de Geneviève F. Kalina, Encargada de Información de la ICM Ginebra / Web - Correo