Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
INSTITUTO LABORAL ANDINO (ILA) - BOLIVIA, COLOMBIA, ECUADOR, PERÚ, VENEZUELA

Cumbres… ¿para qué?

Por Carlos Ortiz Cornejo (*)

Rebanadas de Realidad - ILA, Lima - Perú, 06/06/08.- En la XVII Cumbre Iberoamericana realizada en Chile los gobiernos de los 22 países que participaron no lograron un consenso estratégico sobre los caminos que se deben seguir para la integración regional y la eliminación de la pobreza, no obstante que dieron un espacio importante al tema de la cohesión social en la cual mostraron serias diferencias sobre la manera de abordarlo y, aún recuerdo que el presidente Hugo Chávez dijo que "son las clases ricas las que quieren mantener su cohesión social" y más adelante añadió "se pueden encontrar pobres más pobres que en Africa y en Asia y, ricos más ricos que en Suiza, mientras haya esas diferencias insultantes y abismales ¿de que cohesión social vamos a hablar?. Es verdad, para que tantas reuniones para buscar soluciones casi humanas para los excluidos por el sistema neoliberal cuya globalización solo ha generado más desempleo, recorte de salarios, discriminación y flexibilización de todos los derechos sociales. Lo que si aumentó fue la delincuencia, la corrupción, la impunidad. Estas cumbres, sólo han servido para hablar de acuerdos comerciales bilaterales, crecimiento económico y sueños eternos que llevan a algunos de los mandatarios imaginarse que redactando declaraciones o discursos bonitos se solucionará los problemas de los pobres, la exclusión social y el cuidado del medio ambiente.

La Declaración de Lima de la V Cumbre de ALCUE refleja en su contenido lo mismo que en las anteriores Cumbres, El país anfitrión da buena una buena imagen y presenta logros imaginarios, espectáculos impresionantes, condecoraciones, comidas del primer mundo, haciendo gala de un modernismo maquillado para la ocasión gastando millones de dólares que pudieran servir para disminuir el hambre de la mayoría de los habitantes de nuestros pueblos que agonizan en la misma miseria en que nacieron. Estas Cumbres, con promesas siempre incumplidas por parte de los gobiernos que nos hacen creer -como en el caso del Perú- de que pronto seremos un país del primer mundo, para ello manipulan cifras que se contradicen con la realidad, diciendo que la pobreza ha disminuido y ha aumentado el empleo. Incluso algunos presidentes haciendo gala de su demagogia prometen con palabras entrecortadas que hay que fomentar el bienestar de nuestros pueblos para alcanzar sociedades más inclusivas, más justas, más humanas, sin embargo, podemos comprobar que la marginación y la exclusión social se profundizan, que aumenta la pobreza, el desempleo, bajo la mirada indiferente del gobierno de turno que sigue controlando gran parte de la prensa para decir que estamos mejor. Con mucha razón los Obispos Católicos han manifestado su preocupación por la brecha creciente entre pobres y ricos que no obstante el crecimiento económico que manifiestan los gobiernos aumenta considerablemente la pobreza, la desnutrición y la pérdida de empleos. Muchos de los presidentes aseguran que respetan el estado de derecho, los valores y principios de la democracia, pero al mismo tiempo, reprimen a los ciudadanos, persiguen a los opositores acusándolos de terroristas y, en muchos casos son encarcelados y asesinados o simplemente desaparecidos, luego, en este juego de palabras nos quieren hacer creer que en estas condiciones tendremos igualdad de oportunidades y participación individual y colectiva del supuesto progreso en muy poco tiempo, para eso han firmado el TLC con Estados Unidos, vienen negociando los Acuerdos Comerciales con la Unión Europea y otros países como es el caso de Canadá que acaba de firmar un TLC con Perú en medio de protestas de trabajadores/as despedidos y donde se condicionó al Perú para que no se diera la Ley que prohíbe el uso del asbesto como también ocurre en Colombia. Lo más notorio de esta mentira de progreso es que el gobierno colombiano junto al peruano su agenda es sólo del "libre comercio" y no la exigencia constitucional de buscar la integración latinoamericana y, dicen que la Comunidad Andina ya no sirve. El comisario europeo Meter Malderson reconoció que su trabajo es suscribir TLC todos los días y no es casual la sociedad Uribe-García que siguen insistiendo en firmar un TLC con la UE al margen de la Comunidad Andina. Para estar más seguros de este comentario escuchamos al Vice Canciller de, Colombia, Camilo Reyes donde aceptó que lo que se negocia con la Unión Europea si es un TLC y aunque el acuerdo incluye capítulos de Cooperación, Dialogo Político, no alcanza a esconder que el objetivo de estos dos países es defender los intereses de las transnacionales europeas

Los gobernantes reafirmar los compromisos con los propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas para defender la igualdad soberana de los países, sin embargo, se permite en Perú y Colombia bases militares extranjeras y el ingreso de militares estadounidenses armados con fusiles y pistolas con el pretexto de realizar acciones humanitarias en los pueblos más pobres. También, dicen que vienen a combatir el terrorismo y la droga que se incrementa su producción por el aumento del consumo en los países desarrollados y, para lo cual sólo se implementan medidas represivas contra los campesinos pero no se combaten los centros de consumo y financiación en el primer mundo ni se controla las industrias químicas norteamericanas que suministran productos indispensables para la elaboración de la droga. Lo que se combate con fuerza represiva involucrando a las fuerzas armadas y policiales es a los campesinos, pero no se les apoya con cultivos alternativos como dicen.

Nosotros estamos seguros que el objetivo principal de la presencia de soldados de Estados Unidos en nuestra selva no es para acabar con el narcotráfico ni con el terrorismo, es sólo para controlar y dominar una región estratégica para ellos, de inmensas riquezas y potencial en agua, petróleo, gas, madera y material biológico vegetal y animal. Con los antecedentes que vemos a diario debiéramos tomar en cuenta lo que ocurre en Colombia.

Muchos de los Jefes de Estado están profundamente preocupados por el impacto del incremento de los precios de los alimentos, pero apoyan la importación de alimentos subsidiados por los países industrializados favoreciendo la especulación de precios de las grandes transnacionales pero no apoyan a la agricultura nacional, luego aseguran implementar políticas para la erradicación del hambre y la lucha contra la pobreza, aplicando políticas y programas de supervivencia para salvar a los más pobres apoyando comedores populares, pagando como en el Perú el fabuloso monto de 100 nuevos soles (35.97 dólares) al mes a gente muy pobre de las comunidades campesinas, repartiendo canastas con un poco de alimento por una sola vez a los pobres de la ciudad -entre otros programas populistas- que no han tenido ni tendrán resultado favorable, sino que fomentará la corrupción de los que manejan esos programas que siempre son militantes del partido de gobierno.

Si queremos países con crecimiento económico debemos superar -como dicen- la desigualdad y la exclusión social, la degradación ambiental y el cambio climático porque afectan el crecimiento económico perjudicando a los más pobres. Hay que promover acciones a nivel nacional, regional e internacional para abordar estos desafíos como es la pobreza, la desigualdad y la construcción de sociedades más inclusivas con desarrollo sostenible, pero de verdad.

Su preocupación principal es profundizar la integración regional y otras formas asociativas con un componente de diálogo político, cooperación y comercio, pero nada dicen sobre el tema laboral, mucho menos, del cumplimiento y respeto a los derechos fundamentales como es la seguridad social, el empleo bien remunerado, sólo se preocupan de las ganancias que obtendrán las empresas transnacionales para lo cual las invitan a invertir asegurándoles que por ejemplo aquí en Perú ganaran mucho dinero porque se les garantiza una serie de beneficios como los otorgados a las empresas mineras, textiles, de la agro industria, entre otros sectores favorecidos por la bondad de algunos gobernantes de turno que piensan que el país es de ellos.

Sin embargo, todos los Jefes de Estado sostienen que a pesar del progreso alcanzado, la pobreza, la desigualdad y la exclusión social continúan obstaculizando el acceso de diversos sectores de la población a la igualdad de oportunidades para beneficiarse de una vida digna y productiva para no fomentar el desplazamiento de personas incrementado la inmigración a los países ricos cuyos ciudadanos sufren las consecuencias de maltrato y sobre explotación por las pocas oportunidades que los gobiernos nacionales ofrecen, Para evitar esta fuga de ciudadanos andinos y latinoamericanos se debe implementar políticas de desarrollo y no solo dedicarse a privatizar todo lo que pueden. El resto de la Declaración es lo de siempre hay que erradicar la pobreza, la desnutrición infantil, eliminar el hambre, universalizar la atención a las madres gestantes y a los recién nacidos, el acceso progresivo a servicios de salud, erradicar progresivamente el analfabetismo, mejorar la calidad de la educación básica, secundaria y superior, acceso a servicios de agua potable y saneamiento, -pero no dicen nada, sobre la contaminación que originan las empresas mineras que desaguan todos sus desechos en los ríos y lagos- también ofrecen desde hace décadas incrementar el empleo, -pero nada dicen- de la tercerización y la cantidad de formas de empleo que han inventado para evadir los derechos de los trabajadores/as, se preocupan de los jóvenes que están fuera del sistema educativo y laboral y sólo les ofrecen empleos de calidad. Hablan de las condiciones inhumanas en que viven la mayoría de ciudadanos de nuestros pueblos y siguen prometiendo dar solución, suponemos en el año 2020 como lo resaltan en la declaración pero no dicen nada de las metas del milenio en que muchos gobiernos nada han hecho.

(*) Director General del ILA y Secretario General Adjunto de la Federación Gráfica del Perú. / Web