Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
INSTITUTO LABORAL ANDINO (ILA) - BOLIVIA, COLOMBIA, ECUADOR, PERÚ, VENEZUELA

Defendamos nuestra amazonia

Por Carlos Ortiz Cornejo (*)

Informaciones del ILA editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - ILA, Lima - Perú, 23/06/08.- Desde hace tiempo muchas organizaciones de la sociedad civil venimos insistiendo sobre la defensa de nuestra amazonía con la finalidad de que se tome conciencia de lo que significaría desaparecer el único recurso natural que nos queda para mantener el equilibrio ecológico del planeta y que el gobierno de Perú en vez de conservarlo para salvarlo de la destrucción pretende lotizarlo para venderlo a las grandes transnacionales argumentando una serie de proyectos de desarrollo e insultando a la población con artículos dirigidos a proteger las inversiones extranjeras sin ningún control y sin importarle nada la vida de los ciudadanos. Estos artículos que gentilmente los publica el diario El Comercio bajo el título "El perro del Hortelano" no guardan relación entre el valor que significa preservar la vida en nuestro planeta, con el valor que le da al dinero que ganaran las empresas transnacionales.

Como señalan los gremios directamente afectados por esta medida el gobierno a través del Poder Ejecutivo ha tomado iniciativas con la finalidad de destruir nuestra amazonía por lo que es necesario que la defendamos, en particular a la región Loreto que es sometida a un despiadado saqueo y depredación de sus recursos naturales como consecuencia de la ofensiva neoliberal y del gobierno peruano que permite la destrucción del medio ambiente, la contaminación de los ríos, quebradas y cochas, tierras, recursos hidrobiológicos y, sobre todo, contra la salud y la vida de las comunidades indígenas y pueblos ribereños que ancestralmente habitan la amazonía; en beneficio del capital transnacional y nativo con la benevolencia del gobierno que actúa como un socio más de las empresas transnacionales que las cobija bajo un manto sagrado.

Históricamente, para el Perú oficial de los virreyes y gobernantes afincados en Lima, durante más de 400 años, la amazonía solo fue considerada zona de misiones y colonizaciones. Siempre fue vista como "despensa" de donde se podía sacar todo aquello que en su momento interesaba a los centros de poder mundial. Luego ha sido incorporada a la economía nacional y mundial en condiciones de "enclave", exportadora de materias primas. Ningún gobierno le asignó otro rol, no obstante su enorme importancia geopolítica y potencial de riquezas naturales que encierra; que no fueron utilizadas para satisfacer las necesidades de desarrollo y vida de la población amazónica ni del pueblo peruano y hoy se quiere regalar al capital extranjero bajo el pretexto de desarrollo y modernidad. Por lo tanto, desde los inicios de la república, nuestra amazonía ha sido víctima del saqueo y depredación de sus principales riquezas naturales como el caucho, barbasco, madera, pieles finas, peces y aves ornamentales, cortezas y raíces, sobre todo petróleo y gas natural recursos que no son renovables. Tampoco se ha tomado en cuenta la sobreexplotación de sus poblaciones, principalmente indígenas. La "fiebre del caucho" (1880-1914) no contribuyó al establecimiento de una base económica sólida, estable y sostenida; pues la agricultura y la incipiente industria, derivada del caucho, se frenaron. Más bien ha significado la consolidación de un modelo de "desarrollo" totalmente primario, solo exportador de una economía predominantemente extractivo-mercantil, caracterizada por la exportación de materias primas a los centros de producción de la metrópoli imperialista y la importación de bienes de consumo, vigente hasta la fecha. Igual sucedió con la explotación de otros recursos naturales, incluyendo el petróleo y gas beneficiándose de todo ello la gran burguesía nativa y, sobre todo, el imperialismo inglés y el norteamericano y ahora también incursiona la Unión Europea y otras economías emergentes como la China; los nuevos grupos de poder de la región que controlan las finanzas, el comercio, el transporte fluvial y marítimo y la incipiente industria. A partir de la década del 90, esta vasta región ha pasado a ser de "dominio colonial del Estado Peruano" a un "dominio neocolonial de empresas transnacionales europeas y americanas"; acentuando una dependencia centralista en lo administrativo, económico y político gracias a la aplicación por parte del dictador Fujimori de leyes totalmente al servicio del gran capital industrial y financiero extranjero y que continúan aplicándose supuestamente, en este gobierno "democrático" que mantiene vigente todo lo que dejo legislado la dictadura fujimorista para continuar saqueando nuestros recursos naturales.

Esto no es ningún invento, ni mentira nuestra como las que señalan los voceros del gobierno para incriminarnos que estamos en contra del desarrollo de nuestro país y de la inserción en el mercado internacional. Lo que nosotros sabemos y ellos también, es que la amazonía peruana representa el 13% de la cuenca amazónica y el 61% de nuestro territorio, comprende además a 16 departamentos del Perú, posee la mayor diversidad nacional de ecosistemas y especies; contiene abundantes cuerpos de agua; alta heterogeneidad cultural: 14 familias lingüísticas y 63 grupos etnolingüísticas con 950 comunidades; 31 zonas de vida o ecosistemas, 7,372 especies de flora, 263 especies de mamíferos, 806 especies de aves, 180 especies de reptiles, 262 especies de anfibios 697 especies de peces. Su suelo es predominantemente forestal (78%) por lo tanto no deja de ser un plato apetecible para los países industrializados, sobre todo, para los Estados Unidos que poco a poco viene invadiendo nuestro territorio bajo la mirada complaciente del gobierno que justifica su ingreso porque dice que nos construirán unas escuelitas y curaran a unos pobres campesinos en un país que pronto -según el presidente- seremos del primer mundo ya que tenemos una economía solvente y que todos nos envidian por el crecimiento constante de nuestra economía, pero no podemos ni reparar una escuelita, ni atender la salud pública por lo que el gobierno tiene que implorar, como lo hace, con las empresas mineras que han ganado cuantiosas utilidades envenenando y quitando las tierras de los campesinos para que ayuden a las regiones con algún dinero que les sobre.

Si Estados Unidos quisiera ayudar enviaría médicos y técnicos y no a militares armados, ni buques de su armada para atender a los pobres como dicen. Se necesita ser muy ingenuo para no entender que lo que necesitan controlar es el potencial de recursos naturales, de biodiversidad, de agua dulce, además su ubicación estratégica en el mundo, que ha convertido a la amazonía en la presea dorada de disputa por las potencias imperialistas que han considerado a esta zona como una de sus prioridades dentro de su estrategia de dominación del mundo, y lo han declarado, con el consentimiento de la ONU, como "Primera Reserva Internacional", para tener la libertad de apropiarse de por vida. Consideramos que este es un plan de largo aliento pero, la estrategia del imperio norteamericano va más allá. Se trata de un proyecto más amplio, de su posicionamiento político-militar y cultural con fines de dominio en Sudamérica y de contención del movimiento popular y de independencia que hoy aparece con cierta fuerza y que pone en peligro el dominio de Estados Unidos sobre nuestros pueblos. En esta estrategia, el Plan Colombia es la punta de lanza y la amistad Uribe-García, lo garantizan.

En concordancia con esta estrategia y la ofensiva neoliberal en curso en el país, el gobierno del presidente Alan García envió al Congreso para su aprobación proyectos de ley, con la finalidad de lotizar la amazonía para entregar en concesión o adjudicación en venta, vía subasta, esta rica y estratégica macro región del Perú, favoreciendo al gran capital extranjero, con lo cual se abrirá paso al despojo de las tierras ancestralmente ocupadas por las comunidades indígenas y ribereñas, se atentará contra la protección del medio ambiente, y se mellará la soberanía nacional, al permitir que capitales foráneos se adueñen de territorios y recursos de importancia estratégica para el desarrollo nacional y regionales. El plan de subasta traerá consigo un mayor deterioro de la vida natural en la amazonía, y por lo tanto, dañará más el medio ambiente poniendo en serio riesgo -como sostenemos- la vida humana y la biodiversidad en nuestro planeta.

La imposición autoritaria de estos dispositivos ha provocado la justa indignación y rechazo de los pueblos amazónicos, en particular del pueblo de Loreto, que bajo la dirección y conducción del Frente Patriótico, ha venido impulsando diversas acciones de lucha para frenar esta intentona entreguista del gobierno aprista y han realizado una gran movilización popular, así como una consulta popular, donde el 99% de la población loretana votó por el NO en rechazo a la pretendida venta de los bosques, tierras y aguas de la Amazonía. La defensa de la amazonía es, hoy, una de las banderas patrióticas y antiimperialistas que reviste singular importancia, pues, está en juego la dignidad y soberanía de la patria y la integridad territorial y, compromete no solo a los pueblos amazónicos sino a todas las fuerzas sociales y políticas que apostamos por el Perú y un mejor destino para nuestro pueblo. Por otro lado la ofensiva del gobierno no cesa y ha promulgando el DL 1015 que debilita la protección legal de las comunidades campesinas introduciendo normas para que las propiedades puedan ser vendidas y que de hecho beneficiara a las transnacionales mineras que como Majaz pretende iniciar proyectos en contra de la decisión de los ciudadanos de dichas jurisdicciones. Esto ha motivado el rechazo principalmente de la CGTP y las centrales campesinas CNA y CCP. y la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana. Con esta nueva medida comprobamos una vez más que algunos gobiernos, como el de Perú, le dan más valor al dinero que ganaran las empresas extranjeras que a la conservación de la vida en nuestro planeta.

Finalmente, creemos que es hora de encarar de manera seria y responsable el presente y futuro de nuestra amazonía a través del Proyecto Nacional y Regional de Desarrollo con visión de futuro, basado en sus potencialidades y capacidades, con fuerte presencia del Estado en las inversiones, de los trabajadores/as y del pueblo en general en el beneficio de las actividades económicas, y con una inversión privada que sea complemento y no factor exclusivo de la voracidad del capital financiero

Esta tarea ya no es potestad de las clases dominantes, que son culpables de la tragedia nacional y mundial Es responsabilidad de las fuerzas democráticas, patrióticas, progresistas y de izquierda de nuestros pueblos que conformamos el grueso de la población. Confiar en quienes tienen otros intereses es volver a repetir la vieja historia del pasado. Esa historia de saqueo debe terminar y los gobiernos deben defender los recursos naturales para preservar la vida en nuestro planeta

(*) Director General del ILA y Secretario General Adjunto de la Federación Gráfica del Perú. / Web