USA - El cuarto mundo

Por Carlos M. Duré

Buenos Aires, Agencia SICLA, 28/8/02.- Está asumiendo un cariz alarmante la política anti inmigratoria de algunos países de la UE, como España, y de Estados Unidos.

En el caso de la gran potencia la aplicación de restricciones y aún de medidas primitivas, a los inmigrantes irregulares se encarnizó después del ataque al World Trade Center el 11 de septiembre del año pasado.

Aunque ya estaba muy activo el Departamento de Migraciones antes de esa fecha, llegando a amurallar la frontera con México, el múltiple ataque a USA llevó sus medidas de seguridad a extremos nunca vistos.

En este mismo espacio se ha abordado el tema muchas veces. Pero a menudo la información conduce más a causas económicas que bélicas.

Sólo para mencionar dos casos a modo de ejemplo, más de 150 mil ecuatorianos sufren la política anti inmigratoria de España que los echa de su territorio no sin antes explotar su bajo costo de mano de obra -en la opinión del gobierno ecuatoriano-, y decenas de miles de mexicanos se han visto impedidos de girar algunos dólares a sus familiares de la rivera sur del Río Bravo. Los aztecas son víctimas precursoras de un corralito que Washington le puso al salario de los pobres.

Un tercer ejemplo excede las argucias económicas y militares y desnuda la crueldad de la burocracia norteamericana. Es el caso de unos cuantos niños guatemaltecos que fueron detenidos y deportados cuando se iban a reunir con sus padres.

Las razones económicas de semejante política se ven muy claras ahora que se verifican fuertes devaluaciones en algunos países latinos. Es mucho más barato un trabajador poco calificado en su patria que trabajando en USA.

No obstante el sistema productivo norteamericano fue hasta no hace mucho absorbente de esa fuerza de trabajo en el sector servicios (a menudo servidumbre). Hoy, incluso grandes empresas buscan menores costos fuera de Estados Unidos. Las que se quedan tercerizan a países subdesarrollados la mano de obra, con lo cual se ahorran la mudanza de sus oficinas y los elevados salarios norteamericanos.

El capitalismo incluyente de antaño ha generado una copa social norteamericana de origen hispano tan grande que su vuelco masivo en las elecciones puede dar por tierra, antes que Sadam, los sueños reelectivos de Bush.

Es justamente el hermano del presidente, gobernador del estado de Florida, quien se expondrá pronto al voto de una enorme minoría hispana.

Bush intenta descomprimir esa elección reuniéndose con líderes de aquella comunidad que le pide la legalización de inmigrantes.

Pero la Unión Internacional de Empleados de Servicios, de mayoría latinoamericana, imputa a Bush enviar doble mensaje: negocia al mismo tiempo que hace detener en Los Ángeles a 81 inmigrantes.

Puede interpretarse esto de dos maneras. Una, la perfidia del republicano que sólo quiere neutralizar un electorado proclive al Partido Demócrata. Otra, que es un político que huye hacia delante. Abre frentes contradictorios. Es más, abre un frente sin haber cerrado otro.


Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones