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La Feria de los Milagros |
Por Carlos M. Duré |
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Buenos Aires, Agencia SICLA, 1º/9/02.- El repaso habitual que hace SICLA de diversas fuentes informativas de América encuentra, al cabo de una lectura sin exceso de suspicacia, evidentes contradicciones e incluso el sesgo político presentado como objetividad. A veces son los medios de prensa. A veces son las propias fuentes informativas. Lo cierto es que el lector desprevenido puede cambiar de una semana a otra o en un mismo día, su grado de certidumbre. La prensa venezolana, que la semana pasada desmentía el tímido optimismo del gobierno por la recuperación del precio del petróleo, publica sin mayores comentarios la opinión de Richard Haas, director de la Oficina de Planificación Política de USA quien cree que en América Latina no hay una crisis. Cuando menos en la parte de Latinoamérica denominada Venezuela, esta prensa ha encontrado suficientes indicios de crisis como para alentar acciones reñidas con los métodos democráticos. SICLA había inferido de la posición de la prensa venezolana respecto del petróleo una desincronización con los acuerdos que el gobierno de Chávez había firmado con petroleras norteamericanas. Repentinamente el embajador de USA encontraba en Chávez el hilo conductor de la democracia que tanto un sector de las FF.AA. cuanto el empresariado y la prensa intentaron contar el 11 de Abril. Un poco después del inopinado cambio de actitud del gobierno norteamericano respecto de Hugo Chávez, la prensa de Venezuela publica sin atisbo de sorpresa la insólita declaración del señor Haass temiendo desencontrarse otra vez con la visión más dúctil de Estados Unidos. El director de Planificación Política, a su turno, no hace sus planes basándolos en el rigor de la estadística puesto que ello acotaría la política poco plástica de USA en América Latina. De haber consultado con el señor O´Neill encontraría que 30 mil millones de dólares de respaldo a Brasil, más 3500 millones a Uruguay, más 1700 millones a Colombia intentan erigir un muro de contención a dos situaciones que podrían configurar una crisis: el contagioso default de la Argentina y la itinerante guerrilla de las FARC. Estos parecen esfuerzos políticos comprensibles en el apuro de USA por adelantar los plazos del ALCA. Si América Latina no se viera tan saludable quedaría en evidencia que concurriría al Área de Libre Comercio en clara desventaja respecto de EE.UU. o Canadá. Pero la política es el arte del disfraz. Así como Richard Haass puede decirle a su rey desnudo que su traje es bonito, el Grupo Internacional de Trabajo contra la Obesidad puede alertar a las madres latinoamericanas por la fantástica tendencia a engordar de sus hijos. El gobierno de USA emprendió a principios de este año una campaña para combatir el exceso de grasa en su población. El éxito debe haber sido clamoroso, pues el Grupo Internacional de Trabajo contra la Obesidad salió a buscar empleo en países latinoamericanos donde detectaron niños con el abdomen hinchado. La información podría confundirse con la campaña de optimismo de Richard Haass salvo por datos que se recogen en la provincia de Tucumán, Argentina, donde los jóvenes universitarios abandonan el aula por razones de pobreza. Y deben ser numerosos los sitios en América Latina donde es difícil confundir gordura con hinchazón. |
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