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La legalidad de una guerra

Por Isaac Bigio (*)
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Rebanadas de Realidad - Londres, 9/03/03.- El primer ministro británico ha estado planteando que su país quiere ir a la guerra tras los EE.UU. pero para ello se requiere la legalidad de Naciones Unidas. Una condición para lograr ello es que 9 de los 15 países miembros del consejo de seguridad de Naciones Unidas autorice tal acción bélica sin que ninguno de los 5 miembros permanentes imponga un veto.

Cuando se cotejaba la posibilidad que Francia pudiese ejercer su derecho al veto, Tony Blair propuso que en caso que se produjese algún veto irracional lo que importaría seria una mayoría absoluta en dicho consejo. Ahora acaba de postular que Gran Bretaña podría emprender un ataque aunque más de una potencia lo vetase. Esto implica que en caso que solo 2 de los 5 miembros del consejo de seguridad avalen una invasión sobre Irak y 2 o 3 de ellos se opongan, igual él haría que las tropas británicas se sumen a la guerra.

Tal posición, podrá aumentar las fisuras dentro del laborismo. Muchos miembros del partido oficialista británico apoyaron a Blair cuando él usó la fuerza militar en Kosovo o Afganistán pues, aducían, había una opinión publica a favor y justificativos legales para ello. Ahora el caso es distinto.

Hace una semana se produjo la mayor rebelión de parlamentarios del partido gobernante que se haya registrado en la reciente historia del Reino Unido. El 26 de febrero 122 congresistas laboristas votaron contra la guerra, y el número de rebeldes crecerá con toda seguridad si Blair mantiene su actual decisión.

Un grupo de 16 reconocidos profesores de derecho internacional (de Oxford, Cambridge, la LSE y otras universidades de peso) ha emitido una breve carta en la cual sostienen que: "La carta de Naciones Unidas proscribe el uso de fuerza salvo en dos excepciones: auto-defensa individual o colectiva en respuesta a un ataque armado; y una acción autorizada por el consejo de seguridad como si fuera una respuesta colectiva a una amenaza contra la paz, ruptura de la paz o un acto de agresión. Actualmente no hay bases para reclamar el uso de la fuerza en auto-defensa. La doctrina de la auto-defensa preventiva contra un ataque que pudiese realizarse en un futuro hipotético no tiene asidero en el derecho internacional. Ni la resolución 1441 del consejo de seguridad ni ninguna otra resolución previa autoriza el uso de fuerza en las presentes circunstancias."

Para estos académicos "la aserción del primer ministro que en ciertas circunstancias un veto deviene en 'irrazonable' debe ser descartado por no tener base en el derecho internacional. El reino Unido ha usado su veto en 32 ocasiones desde 1945."

Si Gran Bretaña se uniera a las fuerzas ocupantes de EE.UU. sin que el consejo de seguridad autorice tal acción se generaría una serie de graves problemas para Blair. Su acción bélica sería vista como ilegal por diversos medios, generaría una gran crisis en su partido y produciría una mayor resistencia dentro de su propia población.

Blair apunta a que su país y EE.UU. logre conseguir una resolución favorable y no vetada por la mayoría del consejo de seguridad. Si no logra ello y decide mantenerse al lado de las tropas que ocuparían Irak, lo único que le quedaría a Blair como remedio es que la guerra fuese muy rápida y poco sangrienta. Mas, esto no es algo fácil de lograr e Irak posee un ejercito más poderoso y un estado mejor estructurado que el de los debilitados talibanes afganos.

Blair se está jugando el destino de su carrera política y con el del 'Nuevo Laborismo'. Si el riesgo más alto que podrá jugar en su vida política no surte efecto él podrá repetir algunas de las circunstancias de 1956 cuando una victoriosa invasión a Suez produjo tal oposición internacional que las tropas ocupantes tuvieron que retirarse y el gobierno británico cayó.

(*)Isaac Bigio: analista internacional, especialista en zonas de conflicto; profesor en la London School of Economics & Political Sciences, donde obtuvo grados y postgrados. En 1998 recibió los Premios a la excelencia de Dillons (Waterstone), la mayor librería inglesa y el EH Carr del departamento de Política Internacional de la Universidad de Gales (Aberyswyth), el primer departamento de dicha disciplina en el mundo. En la actualidad realiza análisis internacionales y colabora en la BBC, El Comercio, La Opinión, Noticias, CNI, Grupo de Diarios de América y numerosos decanos de la prensa Ibero Americana. Rebanadas de Realidad publica a Isaac Bigio, por gentileza del autor.

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