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LA GUERRA CONTRA EL HAMBRE Y LA POBREZA

El Presidente de la República Federativa de Brasil, Luís Inácio Lula da Silva, en visita a la sede de la OIT

Rebanadas de Realidad - GINEBRA (Noticias de la OIT), 02/06/03.- En su primer discurso ante un organismo de las Naciones Unidas el Presidente de Brasil, Luís Inácio Lula da Silva, dijo ante la Organización Internacional del Trabajo que los países industrializados demuestran "incoherencia entre el discurso y la práctica", y destacó que la lucha contra el hambre y la pobreza "es la única guerra que nos interesa".

"La coyuntura internacional no es tranquilizadora", planteó en un discurso ante delegados tripartitos de la OIT y representantes de los gobiernos de Suiza y de Ginebra.

Alertó que a nivel mundial "hay un creciente déficit en la solidaridad y la cooperación en el campo económico-comercial, la protección ambiental, la promoción de la justicia, la construcción de la paz".

Frente a esta realidad, el Presidente Lula da Silva dijo estar convencido sobre la necesidad de renovar los organismos internacionales. "Es necesario reformar el Consejo de Seguridad y dar mayor fuerza al Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC)."

"Todos nosotros tenemos la tarea de ayudar a preservar y perfeccionar el multilateralismo, independientemente de nuestro poderío económico, financiero o militar. Y para eso es necesario reducir la enorme distancia entre los acuerdos internacionales y su efectiva aplicación."

Uno de los objetivos de la visita presidencial a la sede de la Organización fue la firma de un memorándum de entendimiento entre la República Federativa de Brasil y la OIT para el establecimiento de un programa de cooperación técnica destinado a promover una agenda para el "trabajo decente", que promueva empleos, microcréditos, empleo para los jóvenes, mejoras en los sistemas de seguridad social, diálogo social, combate al trabajo infantil y la discriminación laboral.

"Este término (trabajo decente) capta el espíritu humanista que le estamos imprimiendo a nuestra movilización nacional e internacional", dijo el Sr. Lula da Silva.

El Presidente estuvo acompañado por el ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, el ministro del Hacienda, Antonio Palocci, el ministro del Trabajo, Jacques Wagner, y el ministro de Industria, Desarrollo y Comercio Exterior, Fernando Furlan.

El mandatario brasileño visitó la OIT tras asistir a la reunión del Grupo de los 8 países más industrializados en la localidad francesa de Evian. Calificó como "muy provechosa" su participación porque "teníamos algo que decir" ante ese foro. Recalcó que su gobierno está comprometido con "un orden social más justo, igualitario y democrático", porque "no podemos contemplar pasivamente la disparidad entre las islas de la abundancia y los océanos de pobreza".

El Sr. Lula da Silva fue recibido por el Director General de la OIT, Juan Somavia, a quien dijo sentirse como en su casa, por su pasado como dirigente de los trabajadores. "No es una coincidencia que pronuncie hoy ante la OIT mi primer discurso ante las Naciones Unidas en nombre de este nuevo Brasil."

"Fui trabajador infantil. Conocí la exclusión que aflige a tantos millones de brasileños, de hombres, mujeres y niños", recordó Lula da Silva, elegido presidente de Brasil en 2002 con más de 50 millones de votos, en su cuarto intento por llegar a ese puesto. "Siempre luché por llegar a donde llegue", dijo en Ginebra.

El Sr. Lula da Silva respaldó el debate impulsado por la OIT sobre las dimensiones sociales de una globalización que beneficia "sólo a una pequeña parte de la sociedad". Añadió que llegó la hora de promover en forma colectiva "cambios reales" en el mundo, especialmente en áreas clave, como la del comercio internacional.

El Presidente brasileño consideró inadmisible que sectores competitivos del mundo en desarrollo sean sujetos a practicas proteccionistas en el mundo industrializado. Además criticó la resistencia de los países desarrollados a eliminar subsidios agrícolas multimillonarios. "Esa incoherencia entre el discurso y la práctica provoca escepticismo y desconfianza."

El mandatario planteó la necesidad de contar con una voluntad política para impulsar cambios y destacó que aunque "no quiero parecer ingenuo" pues muchas veces las buenas intenciones no se traducen en resultados concretos, hay "una creciente coalición de gobiernos, organizaciones no gubernamentales, sindicatos, organizaciones profesionales y representantes de la sociedad civil que desean trabajar por un nuevo modelo".

"La OIT tiene un papel protagónico en estos esfuerzos", aseguró, y consideró de especial relevancia el aporte de la Organización al responder "a la necesidad de someter el proceso de globalización a criterios de evaluación que combinen lo económico y lo social".

La OIT auspicia los trabajos de una Comisión Mundial sobre las Dimensiones Sociales de la Globalización, y el mandatario brasileño dijo que "esperamos que sus conclusiones contribuyan a una abordaje lucido y racional de este complejo asunto".

El Director General de la Organización recordó el pasado de dirigente laboral del actual mandatario brasileño, y planteó que "el trabajo está en el ojo del huracán globalizador".

La visita del presidente brasileño a la OIT se produjo en vísperas del inicio de la Conferencia Internacional del Trabajo este 3 de junio, durante la cual el director general entregará un informe en el cual se presenta el trabajo como una herramienta clave para superar la pobreza.

"La OIT es la casa del diálogo tripartito dentro del sistema multilateral y queremos jugar nuestro papel", planteó el Sr. Somavia en su discurso de bienvenida al mandatario brasileño.

Creada por CL. Aprobada por KMK. Última actualización: 2 de junio de 2003.
Fuente: Departamento de Prensa de la OIT.

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