| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| Los coyoteros | ||||
| Por Carlos M. Duré | ||||
Buenos Aires, Agencia SICLA, 21/12/02 (23.00hs).- A mediados de este año que expira se conoció un hecho que no mereció mucha atención de otros medios de prensa. Ocurrió que un grupo de niños guatemaltecos fueron detenidos en la frontera norte del país cuando iban a reunirse con sus padres en EUA. Misteriosamente un mes después fueron deportados desde Estados Unidos. Pese a los pretextos del departamento de migraciones de ese país, que aducía que los chicos y sus padres eran víctimas de los traficantes de inmigrantes o coyoteros, SICLA, advirtió que quién los había introducido en EUA después de capturarlos en Guatemala había sido el propio gobierno que luego los deportaría a manera de reparación de su odisea. Se señalaba entonces en este espacio que la política de migraciones de EUA y de Europa en realidad tenía dos aspectos que tendían a encubrirse recíprocamente. Un aspecto, relacionado con la seguridad continental, de naturaleza policial por mucho que se intente suavizarlo con apelaciones sociales o humanitarias. Y el otro, de naturaleza económica, que pretende retener a la mano de obra en marcados laborales baratos para no cargar con ese costo a las empresas norteamericanas, ni irritar a los sindicatos de ese origen. La semana pasada se informó y analizó desde aquí que cientos de migrantes ecuatorianos náufragos habían sido rescatados por un buque de guerra norteamericano con base en la isla de Manta, Ecuador. Posteriormente se supo que el naufragio de los inmigrantes ilegales había ocurrido cerca de la costa mexicana. Con lo que se puede inferir que EUA mejoró sus métodos desde aquel virtual secuestro de los niños de Guatemala. Sin embargo, ambos ejemplos tienden a demostrar una suerte de actividad corsaria de las fuerzas norteamericanas, cuyo derecho de captura no se ejerce sobre objetos sino sobre personas. La razón del cambio metodológico puede residir en la aprobación de la ley contra los coyoteros en Ecuador. Esto -algunos de cuyos rasgos salientes se pueden leer en la información adjunta- pude constituir una convención jurídica entre EUA y algunos países considerados focos de migración peligrosa. De manera que ya Estados Unidos no necesitaría poner bajo su jurisdicción a los inmigrantes ilegales, puesto que gran parte de América sería una sola jurisdicción en tal sentido. Lo curioso es que EUA haya recurrido al mismo método de los coyoteros que pretende combatir en el período previo a la compatibilidad legal que evita que sus funcionarios se ensucien las manos -parafraseando al director de la CIA el 12 de septiembre 2001. El tráfico de inmigrantes va asociado con otros delitos según la DEA. Tráfico de influencias, narcotráfico, falsificación de documentos se atribuye a los coyoteros y probablemente sea así. Pero el propio gobierno de Estados Unidos incurrió en esos delitos antes de perseguirlos. Podría considerarse a Washington como una organización de coyoteros en el caso puntual del balserito cubano. En aquel caso EUA aplicó una interpretación benigna de la ley de inmigración por razones políticas, hasta que una segunda visión jurídica que favoreció la reunión de hijo y padre obligó al FBI a tomar por asalto al niño y deportarlo a Cuba. Exactamente lo contrario de lo que ocurrió con los niños de Guatemala. Con relación al narcotráfico y el tráfico de armas es suficiente citar el caso Irán-Contras y el decomiso de un embarque de cocaína transportado por la Fuerza Aérea norteamericana al principio de los '80, sin contar con un proceso de la cámara de representantes a la CIA por introducir el narcótico en el país ocasionando la muerte de muchos ciudadanos. |
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| Agencia SICLA. | ||||
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