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ARGENTINA

Despenalización, genocidio del tercer milenio

Por Claudio Izaguirre (*)
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Rebanadas de Realidad - Ciudad de Buenos Aires, 27/12/06.- El panorama de la despenalización no es nada alentador, promete brindarnos en la próxima década un 30% de esquizofrénicos a nuestra convulsionada sociedad.

Para encontrar un sentido cabal a la frase anterior debemos tener algunos datos en cuenta: por ejemplo debemos recordar que la marihuana despierta y acentúa la esquizofrenia en aquellas personas que están predispuestas a contraer esta enfermedad. Además es dable advertir que cuanto más joven es la persona que se inicia en el uso de sustancias, mas predispuesto está a contraer la enfermedad.

Los daños colaterales de una posible despenalización, haría mucho más sencillo conseguir drogas, ya que los vendedores minoristas dejarían de comercializar el producto a las sombras de la justicia, para convertirse en pequeños comerciantes.

Estudios en Madrid, España afirman que el trastorno sicótico es causado o precipitado por el abuso de sustancias. Dentro de las complicaciones clínicas, se hace notar que la persona sufre: aumento de la violencia y del deseo de suicidio, menor cumplimiento del tratamiento, mayor frecuencia de recaídas, mayor incidencia de problemas legales y desempleo, además de un persistente vagabundeo.

Algunas de estas características son notadas en los de adolescentes. Cuando estos son expuestos a las drogas, se acentúan exponencialmente, apareciendo cuadros agudos que son adjudicados a su juventud, pero que en realidad son la causa del desarreglo cerebral producto del consumo de marihuana en particular y de otras drogas en general.

Mientras los grupos llamados de Reducción de Daño, hablan del consumo recreativo de drogas, discurso éste que seduce a los desinformados adolescentes, estos caen inadvertidamente en problemas psicológicos y psiquiátricos, que arrastrarán por el resto de su vida.

La angustia, la depresión, la insatisfacción y la creencia que los adultos como autoridad son su enemigo inmediato, son parte de la estructura emocional de estos adolescentes que se ven amenazados por la estructura social.

El uso de drogas transforma a niños y jóvenes potencialmente exitosos en pacientes psiquiátricos de algún centro de salud, en fracasados escolares y en parásitos sociales, que podrán volver a la vida normal, siempre y cuando puedan comprender el cambio físico que se ha producido en su cerebro y actuar en contra de su nueva estructura de pensamiento.

El cerebro tiene una estructura determinada que cuando es afectada tiende a volver a su estado normal, las drogas alteran esa estructura y el cerebro cree que esta nueva es la correcta. Cuando las drogas faltan ese cerebro comienza a buscar esa supuesta normalidad provocando la necesidad de consumo. Cada vez necesitará mas sustancia para igual normalidad. El nuevo personaje creado por el consumo, desencajado de la realidad, con pensamientos destructivos como solución a todo, convierte en un fracasado social al joven afectado.

Deberemos tener en cuenta que los jóvenes que hoy juegan con sustancias, probablemente tendrán su vida condicionada. Entre las características más salientes podrá notarse

· Embotamiento afectivo, sin reacción ante estímulos emocionales.

· Pobreza del habla (alogia).

· Abulia o apatía: falta de voluntad, incapacidad para persistir o para iniciar una actividad.

· Anhedonia: incapacidad para disfrutar de los placeres.

Aceptar desde el Estado la despenalización de las drogas es condenar al sufrimiento, destrucción y muerte de la sociedad tal como la conocemos hoy.

La vida estudiantil será restringida y la vida laboral estará limitada, golpeando letalmente la productividad nacional.

Datos a tener en cuenta

Un relevamiento que fue realizado este año por la secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones de la Provincia de Buenos Aires (SADA) y afirma que casi el 10 por ciento de los alumnos de entre 11 y 15 años de esa provincia fueron tentados para probar alguna sustancia ilegal. Y en la mayoría de los casos, se apunta, quien le ofreció la droga fue otro amigo o conocido del colegio.

Dentro del universo de los chicos que reconocieron haber sido tentados para probar alguna droga, la encuesta reveló que al 48,9 por ciento se le ofreció marihuana; al 14,3 por ciento, pastillas; al 6,8 por ciento, inhalantes; y a más del cinco por ciento, cocaína.

En la ciudad de Concepción, provincia de Tucumán, los alumnos han realizado una encuesta en 2006, que muestra la realidad que se avecina, haciéndonos notar que el consumo de droga y alcohol entre jóvenes registra un permanente y preocupante crecimiento mientras el tabaco decreció producto de la tarea preventiva estatal.

Así lo indica una investigación social que llevaron adelante en escuelas de la zona, alumnos del 9° año del Instituto Argentino, quienes efectuaron consultas a unos 450 estudiantes de entre 15 a 18 años.

Un trabajo similar efectuó el mismo establecimiento educativo en 2004. El estudio ya había arrojado datos inquietantes sobre las adicciones en jóvenes. Desde entonces, la situación empeoró. En comparación con ese informe, el nuevo relevamiento permitió determinar que el consumo de drogas aumentó del 9 % al 10,55 %, mientras que el de alcohol del 51 % al 60,44 %. La única adicción que operó un descenso fue la del tabaco, que en 2004 tenía un índice de consumo del 28 % y ahora del 21 %.

El estudio determinó también que el 70 % de los consultados admitió que los problemas familiares fueron las principales causas que los llevaron a iniciarse en la ingesta de alcohol o drogas. Después aparecen en un 54,44% "la incapacidad para enfrentar la realidad" y con un porcentaje del 43,33% los estados depresivos. La investigación reveló además que el 66,8 % de los jóvenes admitió que, por lo menos en este municipio, les resulta fácil conseguir drogas. A la vez el 55% dijo consumirla entre amigos, el 49,55% en boliches y un 22% en la escuela.

Drogas permitidas: Daños

Una de las ponencias presentadas en el congreso de la Fundación de Ayuda a la Drogadicción (FAD) celebrado en Valencia, alertó de la elevada incidencia del alcohol en los accidentes de tráfico, ya que entre ''el 30 y el 50 % de los hombres fallecidos en accidente presentaban altas tasas de alcohol en sangre''.

La ponente que dio a conocer este resultado, la profesora Marina Gisbert, del departamento de Medicina Legal de la Universidad de Valencia, destacó también que en los casos en los que la víctima fue mujer el porcentaje se sitúa ''entre el 20 y el 25%''.

Este tipo de ejemplos se repite a lo largo y ancho de todo el mundo, con estadísticas que el mismo lector puede buscar en Internet y que omito en este trabajo por cuestiones de espacio.

Ludopatía como ejemplo despenalizador

Durante décadas el juego estuvo prohibido. La legalización trajo consigo el juego legal que hizo ganar dinero al Estado aumentando exponencialmente la cantidad de ludópatas. El juego ilegal sigue actuando y movilizando más de tres millones de pesos por día.

Estamos hablando de un negocio ilegal, que implica de 600 a 700 millones de pesos anuales. En realidad, estas cifras que se manejan hoy en el debate parlamentario son las mismas que manejaba el juez Melazo en 1998. Ocho años después podemos preguntarnos si son las mismas o si realmente no han crecido, pero en este sentido, es interesante ver qué opinaba de este tema el polémico Subsecretario de Ingresos Públicos, Santiago Montoya en mayo del año pasado, cuando en medio de la disputa judicial suscitada por los bloqueos de las cajas de seguridad de los supuestos evasores impositivos, aseguraba al diario Infobae que en complementación con el interventor del Instituto de Lotería y Casinos, Francisco La Porta, y el director de Juegos y Explotación, Silvio Vivas, se pondría "en marcha una ofensiva salvaje contra los empresarios del juego clandestino, que en la provincia recaudan más de 2 mil millones de pesos por año (691,5 millones de dólares)".

Narcoejércitos

Legalizar las drogas es legalizar a sus líderes y por ende a su operatividad, poniendo en estado de indefensión a la sociedad.

La Agencia de Noticias ANSA informó el pasado 4 de diciembre de 2006, que en Río de Janeiro, Brasil, unos 8.583 niños y adolescentes, de entre 8 y 18 años, están "armados" al "servicio del narcotráfico" local en 379 "bocas-de-fumo" (puntos de venta ilegal de drogas) en 235 favelas (comunidades pobres) de la capital turística de Brasil.

El número de niños y adolescentes armados por el narcotráfico local representa el doble que el efectivo de los tres batallones de la policía militar que actúa en la zona sur de la ciudad, reveló la investigación de la ONG Instituto Brasileño de Innovaciones en Salud Social (Ibiss).

Esto nos muestra que esta gente no está dispuesta a dejar el negocio en manos de nadie, de despenalizarse las drogas estos se convertirán en legales, pero con las reglas de la ilegalidad. Quien intente coartarles el negocio será ajusticiado como sucede hoy. Debemos recordar que por 50 dólares los pequeños sicarios ejecutan sin piedad a quien indique su jefe.

Por más que la despenalización se haga realidad, pasará como en Holanda donde el narcotráfico y el vendedor minorista de drogas continúan actuando sin freno alguno, pero habremos incrementado una cantidad importante de enfermos mentales, en especial jóvenes que inadvertidamente comenzaron a consumir drogas como un juego y terminan con mucha suerte tras las puertas de una comunidad terapéutica.

Despenalizar es incrementar los bolsillos de unos en desmedro de la salud de otros. Debemos hacer notar que los daños ocasionados por el uso de la droga legal alcohol son exageradamente mayores que la recaudación estatal a través de impuestos a las bebidas.

(*) Presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina Delegado por Argentina ante la Drug Watch International, Estados Unidos 1312 Capital Federal - 4942-1789 y 155 132 8916 / Web - Correo

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