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GOBIERNOS LOCALES - LOMAS DE ZAMORA

Funcionarios y legisladores recorrieron el "Pozo de Banfield"

"Espacio para la Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos".

Rebanadas de Realidad - Frente para la Victoria-Lomas de Zamora, 13/09/06.- En silencio, emocionados, entre asfixiantes paredes descascaradas de humedad, oscuridad y pesadas rejas, funcionarios y legisladores nacionales, provinciales y locales recorrieron hoy las instalaciones de la ex Brigada de Investigaciones de Lomas de Zamora, en Siciliano y Vernet, Barrio Sitra, donde funcionara en la última dictadura militar el centro clandestino de detención conocido como "Pozo de Banfield".

Apenas pasadas las diez de la mañana, acompañados por Sara Derotier, secretaria de las Madres de Plaza de Mayo, y los ex detenidos Eva Orifici y Raúl Marciano, los secretarios de Derechos Humanos de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires, Eduardo Luis Duhalde y Edgardo Binstock, traspusieron los portones de entrada al lugar, sobre la calle Luis Siciliano.

Sobre Vernet, a la vuelta de la esquina, una inocente puerta gris apenas se destaca en el tramo final del edificio. Por allí ingresaban a los secuestrados para convertirlos en desaparecidos.

Vacío y abandonado, el enorme e intrincado edificio movía aún más a la congoja de los visitantes, que transitaban en silencio por los oscuros vericuetos, iluminados intermitentemente por los flashes de los fotógrafos de los medios periodísticos que acompañaron la recorrida.

Largo rato el grupo se detuvo en las líneas de calabozos del segundo piso, donde hace treinta años transcurriría, apenas conectados al mundo por ínfimas ventanitas en la desprolija mampostería, el cautiverio de los estudiantes secuestrados en "La Noche de los Lapices", uno de los jalones dolorosos y emblemáticos de nuestra historia reciente.

Junto a Duhalde y Binstock estuvieron los diputados provinciales del Frente Para la Victoria Laura Berardo, Juliana Di Tullio, Fernando "Chino" Navarro, presidente de ese bloque, "Cholito" García y Alfredo Antonuccio, el justicialista Osvaldo Mércuri y el radical Jaime Linares, los concejales lomenses del Frente Para la Victoria, María Victoria Lorences, Omar Galdurralde, Claudio Morell, Claudio Maiello y Javier Ruíz , los ediles Rosendo Pedernera (ARI) y Franco Forciniti (CK), el consejero escolar Pablo Comeglio (FPV), la Directora Municipal de Derechos Humanos de Lomas de Zamora, Nilda Rapari, el concejal de Avellaneda Hernán Doval (FPV) y el ex concejal Javier Garín. Pedernera y Ruíz impulsaron, el 24 de marzo pasado, el Proyecto de comunicación al gobierno provincial solicitando la desafectación del "Pozo" como dependencia policial para convertirlo en Museo y Casa de la Memoria donde, a través de actividades culturales, se reivindique la vida.

"Este lugar tiene que ser de la comunidad, tiene que ser un lugar de vida, más allá que en un tiempo haya sido un lugar de muerte", sintetizó Javier Ruíz una vez finalizada la recorrida y cuando, aún en el patio y a la luz del mediodía, la pesadez del lugar envolvía el trabajo de los medios de prensa. "Es un lugar que tiene un simbolismo muy importante, continúo Ruíz, que en sus palabras sintetizó el sentir de los presentes, "todos los que estuvimos hoy acá hemos fortalecido la memoria, reseñó, esto nos sirve para comprometernos más en la defensa de la vida, de la libertad y de la democracia".

Uno de los últimos lugares recorridos fue la entrada al sótano. Las altas napas de agua encierran hoy los secretos del sector, donde algunos detenidos que sobrevivieron recuerdan que estuvieron.

El Pozo de Banfield fue entre 1976 y 1983 la base de operaciones de la temible Brigada de Seguridad, Investigaciones e Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

En la planta baja funcionaban la oficina del Jefe, la sala de torturas y otras dependencias, mientras que en las dos plantas superiores se distribuían calabozos, oficinas, comedor y casino, cocinas y baños.

Una de las funciones del Pozo de Banfield fue la de albergar a detenidas durante los últimos meses de embarazo, para disponer luego de los recién nacidos, que eran separados de sus madres. Testimonios de sobrevivientes indican que entre los represores que pasaron por allí estaban el oficial médico Jorge Antonio Bergez, el Comisario General Miguel Osvaldo Etchecolatz, el general Otto Paladino y Aníbal Gordon.

El 30 de agosto pasado el Gobernador Felipe Solá firmó el decreto 2204/06 transfiriendo el edificio a la órbita de la Secretaría de Derechos Humanos provincial que dirige Edgardo Binstock. La medida dispone que el lugar sea destinado al funcionamiento de un "Espacio para la Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos".

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