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ARGENTINA

El papel de los medios

Por Ricardo Vicente López (*)

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Rebanadas de Realidad - Bahia Blanca, 26/04/08.- Estamos en medio de un tiroteo entre los medios concentrados y el gobierno. La historia de esta relación puede mostrarnos que durante un tiempo esto no fue así o, al menos, no tan visible. Se negociaron ciertas cosas y hasta puede pensarse que fue la necesidad de la situación política lo que llevó a eso. Pero hoy la virulencia del ataque de los medios concentrados no tiene una justificación aceptable. Si el gobierno no hizo todo lo que debió hacer, y esto es probable, lo que sucedió a partir de la "insurrección" de un sector de los dirigentes rurales y cómo esto fue reflejado por esos medios es parte de una historia demasiado cruel.

En una conferencia que dicto en Madison, Wisconsin, el prestigioso historiador estadounidense Howard Zinn, profesor emérito en la Universidad de Boston, se preguntaba sobre cómo fue posible que el público de ese país haya creído todo lo que le dicen sus gobernantes: "¿Y la prensa? ¿Y los medios? ¿No es tarea de los medios sacar a la luz lo que hacen los gobiernos? ¿No aprenden los periodistas de I. F. Stone, quien dijo a los jóvenes que estudiaban periodismo: "Recordad sólo dos palabras: los gobiernos mienten". Bueno, pero los medios no lo percibieron. Los medios han hecho el juego, y abrazaron la idea de las armas de destrucción masiva… Recordaréis cuando Colin Powell fue a Naciones Unidas, y dio grandes detalles sobre cuantos bidones de esto y cuántas toneladas de aquello, y así por el estilo. Y el día después, la prensa brilló en sus elogios. No realizó su trabajo de cuestionar. No hizo su trabajo de preguntar: "¿Dónde? ¿Cuál es su evidencia? ¿Dónde obtuvo esta información? ¿Con quién habló? ¿Cuáles son sus fuentes?"".

La diferencia que se puede encontrar entre los medios de aquel país y los del nuestro es que allá son parte de una combinación de intereses, que defienden todos los medios, porque el grupo de poder está unido tras esos intereses. Y aquí, entre nosotros, podemos ver que los intereses de los grupos de poder enfrentan al gobierno. Por eso el profesor dice: "Lo que uno aprende como novato en la universidad es que al periodista se el pregunta: "¿cuáles son sus fuentes? ¿Dónde están sus notas al pie?" Todo lo que hicieron fue lo contrario. El Washington Post dijo: "Es difícil imaginar cómo hay quien pueda dudar de que Iraq posee armas de destrucción masiva". Y The New York Times estaba exaltado de admiración por Colin Powell. Desde luego, resultó que nada era verdad, resultó que todo era mentira. Pero la prensa no hizo su trabajo, y como resultado, el pueblo USamericano, mirando televisión, leyendo los periódicos, no tuvo una fuente alternativa de información, ninguna opinión alternativa, ningún análisis crítico alternativo sobre lo que estaba sucediendo".

El papel de los medios es muy parecido al de acá, están al servicio de sus intereses y el de los grupos que representan, la diferencia radica en que los intereses que defienden no coinciden, al parecer, con los que defiende el gobierno. La pregunta acerca de por qué la gente les cree tiene una interesante respuesta en Zinn: "Si el pueblo conociera realmente la historia, si aprendiera la historia, si las instituciones educacionales hicieran su trabajo, si la prensa hiciera su trabajo dando a la gente una perspectiva histórica, la gente comprendería". Pero no lo hacen. El resultado es, según el profesor, lo que Studs Terkel llamó la "amnesia nacional". Es decir si el público recordara lo que se dijo y escribió durante el Proceso Militar, en cada uno de estos medios, por los mismos periodistas que hoy levantan airadamente la voz, si conociera quiénes son los propietarios de esos medios, tal vez otra sería la respuesta de la opinión pública.

(*) Profesor de la Universidad Nacional del Sur. Web / Correo