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AGUAFUERTES AMBIENTALES

Efemérides, el desierto tan temido y Belgrano

Por Ricardo Luis Mascheroni (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 19/06/07.- Al reflexionar sobre la crisis ambiental e intentar comunicar por mecanismos idóneos que faciliten la llegada del mensaje a los receptores, uno no puede abstraerse de pensar de tanto en tanto, si será patrimonio exclusivo de los argentinos o también ocurrirá en otros pueblos, esa tendencia casi morbosa de buscar, resaltar, comentar y también internalizar hechos negativos y luctuosos, pasados o presentes.

Haciendo un pantallazo televiso o una simple búsqueda por los diarios, confirmaremos que la muerte, accidentes, desgracias y catástrofes, se erigen como informaciones estelares de los medios de comunicación.

Si recorremos nuestra historia de los últimos dos siglos, nos daremos cuenta seguramente que todos hemos escuchado o leído algo sobre las muertes de Moreno, Liniers, Dorrego, Lavalle, Facundo Quiroga, Urquiza, Alem, Lisandro de la Torre, o el paso a la inmortalidad de Evita y de tantos otros, en circunstancias cuando menos dramáticas o impactantes. Ahora si tratamos de indagar en otros aspectos más relevantes de la vida o de la época de los personajes mencionados, ya el tema se complica y las respuestas comienzan a mermar.

Por ello, y para uno que hace de la recordación de fechas insignes una forma de docencia, desde siempre me ha extrañado, que casi todas nuestras efemérides se sustenten en el día del fallecimiento del prohombre que se quiere homenajear, cuando lo lógico sería recordar el día del nacimiento del mismo, ya que a partir de ese momento comienza una historia de vida que merece ser resaltada.

Uno estaría tentado a explicar, que ello obedece a nuestro arraigado sentimiento tanguero por las desgracias.

Pero más allá de esta rebuscada interpretación, Ud. se preguntará a qué vienen estos análisis sobre el origen de nuestras celebraciones.

Nada más quería hacer una introducción al tema, antes de hablar de dos efemérides que considero importantes, las que a simple vista y sin una explicación, no tienen mucho que ver entre si.

La primera de ellas es el 17 de Junio, Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, establecida por la ONU, por cuanto en esa fecha se firmó la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, ratificada por la Argentina en 1996.

El día se estableció a los fines de generar conciencia sobre la importancia de los suelos y alertar sobre la desertificación que sufre el Planeta, para tratar de evitar su degradación creciente a través de usos insustentables, que potencian los efectos negativos de los procesos naturales.

La degradación de suelos y su consecuencia última, la desertificación, comienzan por lo general a partir de la deforestación, actividad que ha cobrado ribetes homicidas en la últimas décadas.

La desertificación es uno de los procesos de degradación ambiental más alarmantes del mundo, y que está poniendo en serio riesgo la vida de millones de personas.

En nuestro país el ritmo de deforestación ha superado en mucho, a algunas regiones de África y Asia, tendiente a abastecer la demanda de nuevas tierras para el monocultivismo irracional y depredador, que cual caballo de Atila no deja volver a crecer lo pastos.

La segunda conmemoración es el 20 de Junio, fecha del fallecimiento del Gral. Manuel Belgrano (seguimos con las necrológicas) y DÍA DE LA BANDERA NACIONAL.

Se estará preguntando que tiene que ver el creador de la insignia nacional con la desertificación.

Mucho, e intentaré despejar este interrogante con palabras del propio Belgrano, quien era un conocedor de este tema, sobre el que expresaba.

"No se debe menos atención a los Montes. Es indispensable poner todo cuidado y hacer, los mayores esfuerzos en poblar la tierra de Árboles, mucho más en las tierras llanas, que son propensas a la sequedad cuando no están defendidas, la sombra de los árboles contribuye mucho para conservar la humedad, los Troncos quebrantan los aires fuertes, y proporcionan mil ventajas al hombre; así es que conocidas en el día en Europa, se premia a todos los que hacen nuevos plantíos, señalando por cada Arbol que se da arraigado un tanto y sin esto, los particulares por su propia utilidad se destinan a este trabajo, además de haberse prescrito leyes por los Gobiernos para un objeto tan útil como éste. Tal es en algunos cantones de Alemania que no se puede cortar árbol ninguno por propio que sea para los usos de Carpintería sin antes haber probado que se ha puesto otro en su lugar; añadiendo a esto que ningún habitante de la Campaña puede casarse sin presentar una Certificación de haber comenzado a cultivar un cierto numero de Arboles; también asegura, y me es notorio, que en Vizcaya hay mucho cuidado para que todo Propietario que corte un Arbol ponga en su lugar tres".

"Se podía principiar cercando las Heredades ó posesiones con los mismos Arboles, particularmente las que se destinan para sembrar. Las utilidades que resultan de este método son notorias,… . Los cercos seguramente contribuyen a la fertilidad del terreno, defienden en mucha parte de los grandes vientos, y hacen que se mantenga algún más tiempo la humedad; siendo de árboles como propongo, pueden franquear leña a los dueños para sus necesidades ...y además con el tiempo podremos tener maderas en abundancia para nuestros edificios y demás usos".

No dejan de sorprender estas simples proposiciones para evitar la desertificación, hechas por Belgrano más de 200 años atrás, en momentos en que las topadoras y motosierras resuenan en las entrañas de los montes y selvas nativas sin solución de continuidad, destruyendo el corazón de nuestra riqueza forestal y abriendo un manto de dudas sobre el futuro de nuestros suelos.

Seguramente verá en estos días a funcionarios y representantes oficiales y oficiosos, en los actos que sin dudas se celebrarán en la fecha, alabar y regodearse con el hecho de que los argentinos, tenemos la más larga del mundo, refiriéndonos a la bandera nacional.

Pero con certeza no va a ver, a esos mismos funcionarios, aplicando las enseñanzas del creador de la misma, intentando defender el patrimonio común.

Paradojas de los tiempos modernos, en los que los seres humanos y el ambiente no cuentan. Tiempos en los que el Mercado y sus tentáculos imponen las tendencias del sistema productivo dominante, amenazando con comerse el Planeta, aunque ello signifique arrasar con ecosistemas invalorables y la vida de millones de personas.

Quizás estos hechos, al decir de Belgrano, ocurran en razón de que: "parece que la injusticia tiene en nosotros más abrigo que la justicia".

Espero que en la semana de la bandera, se detenga un minuto a pensar estas cosas y tal vez podamos soñar con un mañana mejor.

(*) Docente e investigador de la Universidad Nacional del Litoral, Argentina.
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