Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
Tweet MOVIMIENTO SINDICAL, INDIGENA Y CAMPESINO GUATEMALTECO (MSICG) / Web

Comunicado del MSICG en el marco de la conmemoración del Primero de Mayo

Informaciones del MSICG editadas en Rebanadas:

Información relacionada:

Guatemala: Manifiesto del Día Internacional del Trabajo

Rebanadas de Realidad - MSICG, Ciudad de Guatemala, 01/05/14.- El primero de mayo de cada año, conmemoramos una lucha que culminó con el reconocimiento de la limitación a la jornada de trabajo; no obstante, esta lucha lo era en realidad por el reconocimiento del ser humano como sujeto social frente a una minoría que le había reducido a un elemento más del proceso productivo y le había negado esa calidad humana, esencialmente sociable con derecho a un salario y vida dignas así como al desarrollo integral tanto de sí mismo como el de su familia.

Se trató así de una lucha esencialmente clasista, en la cual coincidieron todos aquellos que, al haberse identificado con su clase social, aportaron sus conocimientos técnicos y científicos para derrumbar la resistencia de quienes postulaban mayor producción por menos costo y en consecuencia mayor concentración de la riqueza, el bienestar y el desarrollo.

De allí que limitar el contenido del primero de mayo a un aspecto eminentemente gremial, priva a las trabajadoras y trabajadores de su identidad de clase que es a partir de la cual se articula la dignificación del ser humano.

La crisis por la que actualmente atraviesan nuestras compañeras y compañeros en Europa, es un signo más que elocuente de la necesidad de retomar el sentido común esencialmente clasista de la lucha de los y las trabajadoras; hemos quedado ante un mundo unipolar en el cual se pretende imponer un modelo económico que en las naciones desarrolladas está conduciendo a la pérdida del Estado de bienestar y en las naciones como la nuestra, en donde pensamos que peor no se podría estar, a una mayor precarización no solo del trabajo sino de las condiciones de vida en general.

Se trata de un modelo que nos ha llevado a perder el sentido común de clase sumergiéndonos en un individualismo que se generaliza y que se antepone sobre los intereses de la sociedad en su conjunto, lo que ha derivado en que en cada ser humano ha sido reducido nuevamente a un elemento más del proceso productivo, cada vez con menos vida, con menos consciencia del papel que desempeña en la sociedad como parte de una mayoría sojuzgada y condenada a la miseria

Tras el engaño del bienestar individual, nos han impuesto un modelo de globalización que ha puesto a la clase trabajadora del mundo a merced de los grandes capitales y de las políticas de exclusión y concentración de la riqueza, se nos está llevando al máximo nivel de expropiación en nombre de la propiedad privada convirtiéndonos a nosotros mismos en algo menos que esta y trasladando la soberanía de nuestros pueblos a las grandes multinacionales que descalifican, atacan y pretenden destruir cualquier modelo alternativo que tenga posibilidades de demostrar que recorriendo una ruta contraria a la verdad absoluta de estos intereses globales, es como se construye el desarrollo.

No cabe duda que estamos en un momento crucial para la clase trabajadora en el mundo; en América Latina, la eterna esperanza mantenida por Cuba respecto a una alternativa posible se ve robustecida por los procesos revolucionarios de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Nicaragua y El Salvador en tanto que en toda Europa se ha instaurado una crisis que está despertando la identidad de clase de sus pueblos, estamos ante la posibilidad de un despertar global en el cual los sindicatos debemos asumir nuestra responsabilidad transformadora.

Es en este marco y en el marco de la lucha clasista que el MSICG libra actualmente en Guatemala, es que RATIFICAMOS ESTE PRIMERO DE MAYO nuestro compromiso por cambiar las estructuras excluyentes del país implementadas por una clase minoritaria a través del Estado y en congruencia nuestro compromiso por erradicar sus consecuencias como lo son la precarización del empleo, la concentración de los medios de producción y reproducción de la riqueza, la pobreza que alcanza según las últimas estadísticas oficiales a más de 7,860,000 de guatemaltecos y guatemaltecas, la pobreza extrema que socava la vida y el desarrollo de más de 1,900,000 de personas, la desnutrición crónica que mata toda esperanza de presente y futuro en al menos el 43% de los niños y niñas menores de 5 años; la falta de acceso a la asistencia médica y al seguro social que azota al 81% de la población, la mortalidad materna e infantil que el Estado propicia mediante la falta de atención pre, post natal y durante el parto en por lo menos el 50% de las mujeres, con la erradicación del analfabetismo que afecta la vida de más del 30% de la población en las poblaciones más excluidas, y todas aquellas manifestaciones cruentas de exclusión social que imperan y han imperado en nuestro país antes de 1,944 y después del derrocamiento de la Revolución en 1,954.

Asimismo el MSICG condena el criminal, ilegal y genocida bloqueo económico contra el hermano pueblo de Cuba, el encarcelamiento injusto de que son objeto aún en los Estados Unidos de América tres de los cinco héroes cubano, el constante terrorismo y violencia implementada contra el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y se solidariza con el pueblo y gobierno de Crimea y Catalunya en sus luchas por su autodeterminación.

Por último el MSICG hace este primero de mayo un llamado a la clase trabajadora del mundo a la reconstrucción de un sindicalismo congruente, geopolíticamente consciente y activo, ideológicamente definido, clasista y comprometido con la transformación de nuestras sociedades y la defensa de aquellos pueblos que hoy día han avanzado en la construcción de la alternativa de sociedades más justas.

¡UNA SOLA VOZ, UNA SOLA FUERZA!