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MOVIMIENTO SINDICAL, INDIGENA Y CAMPESINO GUATEMALTECO (MSICG) / Web

El MSICG recuerda los retos para alcanzar la plena igualdad de las mujeres

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Rebanadas de Realidad - MSICG, Ciudad de Guatemala, 09/03/15.- Las mujeres hemos jugado un papel determinante a lo largo de la historia a tal punto que no es posible referirse hoy día a cambios o procesos de avanzada de la sociedad sin que en los mismos haya existido una participación vital de las mujeres.

No obstante, el surgimiento del sistema patriarcal trajo consigo la creación de una superestructura política, religiosa, cultural y legal cuya finalidad es, además de la justificación, la exclusión y el sometimiento de la mujer, la creación de mecanismos de reproducción de dicho sistema.

Este sistema, en sí es la única explicación a fenómenos tan particulares, como el hecho de que siendo las mujeres más del cincuenta de la población, ocupemos posiciones marginales en los poderes públicos; que siendo más del cincuenta por ciento de la membrecía de los sindicatos, en la mayoría de ellos se tenga una reducida participación en los comités ejecutivos y que esta presencia se reduzca exponencialmente conforme las estructuras sindicales son de mayor grado hasta el punto de ver anulado el poder de decisión de las mujeres y que ello se refleje en la falta de políticas sindicales reales para la construcción de la igualdad, más allá del discurso y sin cortapisas.

Es ilustrativo también que, siendo más de la mitad de la población, aún y cuando existen graves niveles de exclusión en todos los sentidos, las mujeres seamos las más afectadas por esta, con un menor acceso a la educación, la salud, la alimentación, el trabajo digno, etcétera.

Nos encontramos pues con sociedades que no solamente son excluyentes de las mayorías sino que además, y muy especialmente en el caso particular de Guatemala nos reduce como mujeres al papel de paridoras, criadoras de hijos, trabajadoras de casa sin remuneración, cuando no objetos o víctimas de una violencia sistemática, la cual es auspiciada por un Gobierno que se autodefine como conservador y por una iglesia que justifica la desigualdad y la exclusión de las mujeres y que se opone a cuestiones tan básicas como el derecho que tenemos las mujeres a decidir sobre nuestro propio cuerpo.

Para el MSICG, la construcción de la igualdad es un deber vital de la sociedad, y esta igualdad, debe ser entendida en su concepto pleno, sin atenuaciones o diferenciaciones de algún tipo; esto hace imprescindible la implementación de medidas afirmativas que conduzcan al empoderamiento de la mujer y al reconocimiento del carácter determinante de las mujeres en los espacios de toma de decisiones. Y en ese sentido, el sindicalismo debe ser reconstruido, excluyendo de sus estructuras las prácticas machistas y patriarcales.

Si bien es cierto, en los últimos años en Guatemala se han aprobado una serie de leyes que tienen a reducir la vulnerabilidad de la mujer, su efectiva aplicación depende de la transformación del entorno cultural, económico, social y político, de la existencia de un sistema de justicia que contribuya efectivamente a la modificación de tal entorno aplicando dichas leyes de manera pronta y cumplida y de la realización de una labor legislativa que reconozca y proteja los derechos elementales de las mujeres sin reflejar en la omisión de este deber los elementos machistas y patriarcales reproducidos a través de las distintas iglesias y la posición conservadora del gobierno.

A efectos de contribuir a este proceso, el MSICG, ha compilado, actualizado y reproducido un compendio de la normativa nacional e internacional relacionada con la protección de la mujer y ha empezado su distribución entre los tribunales del país para que esta sea aplicada, incluso en los tribunales laborales en donde, a pesar de conocer procesos de despidos por el embarazo de las mujeres y por intentar organizarse sindicalmente, no son certificados los expedientes a los tribunales de femicidio a pesar que tales despidos encuadran en el delito de violencia económica.

De la misma forma, el MSICG a través de sus liderezas, ha elaborado varias propuestas de ley, como la Ley de igualdad y la Ley reguladora del trabajo en casa particular que, aun siendo presentadas a diputadas de las distintas bancadas, se han visto obstruidas por la sujeción de dichas legisladoras a la mentalidad patriarcal y machista que predomina en los partidos políticos; y en este mismo marco, el MSICG ha emprendido acciones legales y político sindicales contra todo acto de violencia hacia las mujeres tanto en el ámbito público y privado habiendo logrado avances significativos.

De esa cuenta, para el MSICG, la celebración del día internacional de la mujer no es sino un recordatorio de todas las tareas pendientes para la construcción de la plena igualdad de las mujeres y una invitación a la intensificación de las luchas para construirla en el pleno entendido que esta construcción, la de una sociedad que respete, empodere y reconozca el papel determinante de la mujer en todos los estadios de la vida social, es una tarea que corresponde a mujeres y hombres por igual y que, en consecuencia, debe ser una lucha prioritaria del sindicalismo y de la sociedad.

Nuestra América, 8 de marzo de 2015.