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Mujer Negra en el mercado de trabajo brasileño: marcada por la doble discriminación

Brasil esta luchando para por fin con la discriminación racial.
Por José Nunes da Silva (*)

Rebanadas de Realidad - São Paulo, Brasil, 06/12/05.- Las mujeres negras en el mercado de trabajo brasileño es nítidamente visible desventaja, aunque su participación en la fuerza de trabajo sea más intensa que a de mujeres no-negras. La presencia de la discriminación racial se acumula a la ausencia de equidad entre los sexos, profundizando desigualdades y colocando las afro-descendientes en la peor situación cuando comparada a los demasiados grupos populacionales - hombres negros y no-negros y mujeres no-negras. Ellas son la síntesis de la doble discriminación de sexo y color en la sociedad brasileña: más pobres, en situaciones de trabajo más precarias, con menores ingresos y las más altas tasas de desempleo. La persistencia de este escenario en el bienio 2004-2005 fue constatada por la (PED) - Investigación de Empleo y Desempleo -, que es realizada por el convenio entre el (Dieese) y la Fundación Sistema Provincial de Análisis de Datos (Seade), gobiernos locales y Ministerio del Trabajo y Empleo/FAT, en seis regiones brasileñas (Belo Horizonte, Porto Alegre, Recife, Salvador, São Paulo y Distrito Federal).

La proporción de negras con edad igual o superior a los 10 años de edad en la Población Económicamente Activa en comparación con a de mujeres no-negras, es substancialmente mayor. Este cuadro, identificado por la constancia de tasas de participación más elevadas para las afro-brasileñas, apunta la mayor dependencia que el segmento negro femenino mantiene en relación al trabajo.

En el bienio 2004-2005, la diferencia de intensidad en las tasas de participación de la fuerza de trabajo femenina fue mayor en las Regiones brasileñas de São Paulo, de Belo Horizonte y de Porto Alegre, en las cuáles la presencia de mujeres negras fue superior en 3,6, 3,4, y 3,1 puntos porcentuales a de no-negras. De manera menos acentuada, esa situación fue encontrada en ciudad brasileñas de Recife y Salvador, donde ese diferencial fue de 1,8 puntos porcentuales ( pp ) y 1,0 puntos porcentuales ( pp), respectivamente.

La vivencia de las afro-descendientes en el mercado de trabajo ha sido sistemáticamente frustrada por elevadas tasas de desempleo. En un contexto de bajo crecimiento económico, como el ocurrido entre 1998 y 2003, la escasez de oportunidades de trabajo fue sentida de manera más aguda por las trabajadoras negras. En una coyuntura menos adversa, con la que viene caracterizando el bienio 2004-2005, sin embargo, no se observó mejora substancial de esta situación.

En Porto Alegre - que posee una de las más bajas tasas de desempleo total del país, situada en un 15,4% en el bienio 2004-2005 - el diferencial observado para ese indicador entre los hombres no-negros (un 11,9%) y las mujeres negras (un 25,7%) alcanzó 13,8 pp. Una explicación rápida y superficial para la segregación sufrida por las afro-brasileñas en esta región tal vez intentara sostenerse en el hecho de este grupo ser minoritario en el sur del país.

Esa explicación, sin embargo, no podría ser aplicada a la ciudad Del Salvador em Brazil, donde la mayoría de los trabajadores es negra. Sin embargo, en aquella región fue encontrada la expresiva diferencia de 14,0 pp entre las tasas de desempleo para las mujeres negras (un 29,2%) y para los hombres no-negros (un 15,2%). Por fin, esa diferencia persiste en todas las demasiadas regiones: São Paulo (11,6 pp), Distrito Federal (11,0 pp), Belo Horizonte (10,2 pp) y Recife (9,1 pp).

Trabajo vulnerable y bajos ingresos

De manera general, más de un tercio de los ocupados en las seis regiones investigadas por la PED se encuentran en situación vulnerable de trabajo, es decir, son asalariados sin cartera suscrita, autónomos que trabajan para el público, trabajadores familiares no-remunerados o empleados domésticos. Con la recuperación económica de los últimos dos años, esta proporción tiene se reducido, indicando tenue proceso de formalización de esos mercados.

Pero, las informaciones cosechadas para el periodo 2004-2005 reiteran que entre los trabajadores negros es mayor la proporción de ocupados en situaciones vulnerables, variando del 35,9% - en la Ciudad Recife - a un 25,2% - en Distrito Federal. Ya entre los no-negros, esos niveles se quedan situados entre un 32,3%, en Ciudad Recife y un 20,6%, en Distrito Federal.

Para el contingente femenino ocupado también es alta la proporción de aquellas que se encuentran en esta situación. Sin embargo, es significativamente mayor la presencia de las negras en formas de inserción menos protegidas. En Ciudad Salvador, Recife y São Paulo este porcentual ultrapasó los un 50,0% de las ocupaciones llenadas por mujeres negras en el bienio analizado.

La evolución reciente de los porcentuales de formalización ha contribuido para reducir las disparidades existentes entre la calidad de los puestos de trabajo de negros y no-negros. La eliminación de esas diferencias, sin embargo, continúa a requerir esfuerzo social considerable. Ejemplo de eso es la situación encontrada en 2004 en la Región brasileñas del Salvador, donde más mitad de las trabajadoras negras (un 52,2%) se encontraba en ocupaciones vulnerables, delante de una parte del 26,9% de los hombres no-negros.

Los mayores porcentuales de vulnerabilidad de la mujer negra en el universo de los trabajadores ocupados se explican, sobre todo, por la intensidad de su presencia en el empleo doméstico. Esta actividad, típicamente femenina, es sin valorización a los ojos de gran parte de la sociedad, caracterizándose por los bajos salarios y elevadas jornadas de trabajo, además de altos índices de contratación al margen de la legalidad y ausencia de contribución a la sanidad.

Empeñado mayor proporción en ocupaciones caracterizadas por la vulnerabilidad, a despecho de mejorías provocadas por la coyuntura más favorable, los trabajadores negros siguen obteniendo remuneraciones substancialmente más bajas que las recibidos por los no-negros. En 2004-2005, en las regiones brasileñas de Salvador y de São Paulo, el valor recibido por los negros equivalía aproximadamente a la mitad de la ganancia por los no-negros: un 50,0% y un 53,3%, respectivamente

Cuando examinados las remuneración por hora de los trabajadores, se hace más evidente la desigualdad por color que por el ingreso mensual, pues sobre la remuneración mensual menor recibida por los negros, incide una jornada de trabajo mayor. En 2004-2005, se destacaron, en ese sentido, los casos de las Regiones brasileñas de Salvador y de São Paulo, locales en que el ingreso medio real por hora recibido por los negros correspondía a, respectivamente, un 49,6% y un 52,9% en relación a lo de los no-negros. Ese año, la mejor situación, en lo que concierne a la desigualdad de ingresos, fue identificada en Porto Alegre, donde las remuneración de la parte negra de los trabajadores equivalían la un 68,8% del recibido por los no-negros.

Aún, para la parte populacional negra, el ingreso por hora de las mujeres siempre es, en media, menor que lo del hombre en todas las regiones analizadas. Pero cuando los ingresos medios de las mujeres negras son comparados a los de los hombres no-negros, que están en el tope de la escala de las ganancias del trabajo, la duplicidad de discriminaciones - de raza y de género - se hace incuestionable.

En todas las regiones analizadas, el ingreso hora de la mujer negra corresponde la no más que un 61,2% de aquel recibido por los hombres no-negros, como fue cosechadas en Porto Alegre, en 2004-2005. En la Región brasileña de Salvador, mientras los hombres no-negros recibían, por hora, R$ 8,08 en media, las negras recibían R$ 3,17, lo que representaba sólo un 39,2% del ingreso medio por ellos recibidos.

Fuente: Dieese
(*) Diretor - SINDPRESP, CMT - Prensa y Publicid, San Pablo, Brasil./ Correo
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