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OPINIÓN - ARGENTINA

Viva el gallo

Por Dante Oberlin (*)

Artículos de Dante Oberlin editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 28/07/09.- Hay quienes piensan (en el pequeño mundo de la traza vernácula) que el sol sale porque ellos cantan.

La sorprendente obra teatral "Chantecler", de Edmond Rostand (1910), está referida a un gallo que cree que su canto hace salir al sol. El gallo viejo y satisfecho creía que era él quien hacía salir el sol con su canto, pero una vez descubrió que una mañana en que se quedó dormido, el sol salió sin que él cantara.

Es una obra útil para comparar lo que está ocurriendo en la política argentina.

Muchos de nuestros irrelevantes caudillos no tienen mucho para ofrecer, salvo su obsecuencia a un gallo de turno.

Infantiles en sus análisis, cuando tienen un supuesto enemigo en su propio espacio; suelen resolverlo diciendo "me llevo muy bien con él", como si la política fuera cuestión tan solo de simpatías o antipatías personales.

Son adulones ad- hoc devenidos en operadores políticos que entornan o se alquilan al más ganador para susurrarle al gallo de turno que canta mejor que un ruiseñor.

Carentes del sentido común otorgado por su vinculación a la gente normal, imaginan escenarios que en la realidad no existen. En su necedad son capaces de abolir la ley de gravedad (al solo efecto de quedar bien con el gallo supremo) y sorprenderse porque en el mismo momento en que lo hacen las cosas siguen cayendo como antes.

Los microclimas que se van generando en torno al poder son impredecibles.

Cuando el gallo canta, todo el gallinero se alborota y la cadena de mando se vigoriza. Todo esto, claro, hasta que el gallo no puede cantar por alguna razón y el sol sale sin que el inocente plumífero lo anuncie.

Ahí es justamente donde los "operadores políticos" pierden la brújula y comienzan a caminar sin rumbo porque alguien pateó el hormiguero. Lo hacen en busca de un nuevo jefe, de un gallo supremo que vuelva a cantar para que salga el sol. Nunca alcanzarán a percibir que el sol sale independientemente del canto del gallo, porque no logran distinguir la esencia de las cosas comunes, al igual que no pueden diferenciar sus pequeños y bastardos intereses de la noble naturaleza de la política.

Estos pequeños personajes irrelevantes y descartables -mezcla grotesca de bufones y equilibristas- están preparados para acompañar a quien sea, con tal de ocupar un espacio en "la política". Para ellos la política no es la búsqueda del bien común y la justicia social, sino el aprovechamiento del poder para hacer negocios particulares con los bienes públicos. Sus opiniones son tan variables como las múltiples lealtades que profesan y están siempre convencidos que el gallo de turno es el mejor de la historia.

Zombies reproductores de análisis hemipléjicos, mediocres y ajenos; ponen cara de próceres y aseguran como dogma de fe, exactamente lo mismo que ayer denostaron.

No tienen convicciones, sino intereses y su mayor deseo es agradar al gallo de cualquier manera. La idoneidad en la función pública no es su fuerte, ya que son poli rubro. Piensan que los operadores tienen patente de corso para opinar de todo. En general son inútiles suficientemente preparados. Sus discursos son interminables y fastidiosos Son los representantes de la política virtual y dan su vida por un centímetro en letras de molde en la primera plana del diario al que critican.

Tampoco importa de donde vienen, ni como llegaron, ni a quien representan. A ellos solo les importa con quien reportarse para seguir estando. Siempre lo más cerca posible del gallo. Para estos autodenominados pragmáticos del poder, la única verdad no es la realidad, sino lo que dicen los diarios y la televisión (cuando les son favorables). Sus desencajadas presencias volverán a verse pasar una y otra vez como caballos de calesita explicando o votando múltiples proyectos para que todo siga igual, No alcanzan a percibir que sus gestos patéticos, sus discursos patéticos y su comportamiento patético son exactamente eso, patéticos por donde se los mire.

Pero ellos no lo entienden. Se creen geniales.

(*) Ex dirigente de los trabajadores gráficos afiliados a la CGT de los Argentinos, Secretario Nacional de Acción Sindical Argentina (hoy CCAS) y Secretario Ejecutivo de la CLAT para el Cono Sur y para Centroamérica. Tiene dos hermanos (Héctor y René) y un cuñado (Angel Baudraco) desaparecidos entre 1976 y 1977 y estuvo exiliado entre octubre de 1976 y 1984. En la actualidad es Presidente de la Asociación Civil PENSAR- Pensamiento Argentino.