Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
ESPAÑA

La prensa ¿sólo cuarto poder?

Por José María Otero (*)

Rebanadas de Realidad - Madrid, 09/08/07.- La escritora y directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás puso el dedo en la llaga al escribir un artículo en El Periódico de Catalunya en el que juzga duramente al periodismo actual de este país. El mismo es complementario de sus declaraciones a la revista Tribuna de la Administración Pública, en las que se jacta de llevar dos meses sin oír la radio ni ver televisión y se felicita de que cada vez se vendan menos periódicos. Dice: "los grandes logros sociales de este Gobierno se venden mal porque la prensa no es del Gobierno. Todos van a favor de la oposición". Automáticamente saltaron los periodistas con su consabida dosis de corporativismo y las Asociaciones profesionales que defienden a ultranza la libertad de expresión y no soportan las críticas a su trabajo, que en ocasiones raya con lo delictivo. Por la Uteca, entidad que agrupa a las televisiones privadas, habló su secretario general, Jorge del Corral, replicándole: "Tal vez en Cuba, con Grnama y Juventud Rebelde, estarís más satisfecha", llevando como se suele hacer en estos casos la réplica a la exageración. Ramón Espuny, miembro de la Junta ejecutiva de la Federación de sindicatos de Periodistas distingue entre la "indignación" que como ciudadano pueden provocar las excesos de la prensa, radio y televisión y el planteo de Regás en términos "muy maniqueos" entre el gobierno y la oposición. Pero agrega :"España es una anomalía entre los países democráticos. Los códigos deontológicos son un brindis al sol. No son vinculantes y se vulneran reiteradamente".

Lo cierto es que la concentración de los medios de información en oligopolios incontrolables y poderosísimos, pervierte la función del periodismo y los grupos mediáticos obtienen una cuota de poder mayor a la que originalmente estaba destinado y devienen en una suerte de poder paralelo que les permite inferir decisivamente en la percepción de los ciudadanos o interferir en las decisiones gubernamentales por medio de presiones, chantajes o persecuciones deleznables, en aras de la libertad de expresión. Y no se trata de España únicamente. Silvio Berlusconi es quien es políticamente por haber llegado a controlar numerosos medios privados de su país y adecuando las leyes a sus negocios particulares, sin reparar en medios éticos. El australiano Robert Murdoch ha comprado el The Wall Street Journal agregándolo a su cadena de ocho periódicos en Australia, Reino Unido y Estados Unidos. También se hizo con la Twentieth Century Fox y ya sabemos lo importante que es el mensaje político a través del cine y la TV. Y a golpe de talonario adquirió Harper&Row.; Y montó Fox News y New World Comunications o Sky Italia. No debemos olvidar la importancia que tuvo la Fox en el recuento de votos dudosos en Florida, cuando Bush le ganó la presidencia a Gore gracias a esa trampa. Además apoyó la guerra de Irak y demonizó a los políticos que se oponían a ella con una campaña encarnizada. Claro que ello tuvo su premio, y el gobierno Bush flexibilizó a su medida las leyes antimonopolio y los permisos oligopolios de la información.

Podríamos seguir con Putin en Rusia donde ha conseguido cercenar la voz de la oposición mediante el control de la prensa por medio de adictos al poder y a los negocios. O en Venezuela donde la prensa opositora jugó un papel preponderante en el golpe de estado que apoyó Estados Unidos contra Chávez y que hoy patalea porque no se le renueva la licencia de televisiones y radios. En España, pese al buen momento que vive el país en casi todos los órdenes, siguiendo una evolución impresionante desde el regreso de la democracia, la prensa mayoritariamente despotrica contra el gobierno y cuenta con la ayuda inestimable de la cúpula de la Iglesia que apoya abiertamente y de forma descarada al Partido Popular. Hace unos días el prestigioso historiador británico Paul Preston, autor de numerosas obras sobre la historia contemporánea de España fue tajante al afirmar en los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid: "La guerra civil en España se está disputando ahora sobre el papel".

Hay directores de medios como Pedro J. Ramírez a quien sólo le importa vender su periódico El Mundo y para ello no vacila en recurrir a los medios más rocambolescos y carentes de verosimilitud con tal de socavar la confianza en el gobierno. Capaz de inventarse una Teoría de la conspiración en el brutal atentado del 11M, y echando sombras sobre los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, sobre la Justicia y todo aquello que le permitiera cumplir con sus fines, aunque el resultado final demostrara todos sus falsedades. Además hace ostentación de su poder mediático como cuando posó junto al recién elegido presidente Aznar en el 2000 en el balcón para demostrar que había ganando gracias a su prédica. El "opinador" Federico Jiménez Losantos desde los micrófonos de la COPE - la radio del Obispado-, encanalla a diario la vida de este país con munición de calado grueso e insultante. No vacila en recurrir a los métodos más inicuos de la difamación y el escarnio permanente, creando un estado de crispación alarmante y obligándose a defenderse de las numerosas causas que se acumulan en la Justicia contra él, aunque de momento consigue librarse de bastantes querellas porque la Justicia actual en España es mayoritariamente conservadora y renuente a castigar debidamente los excesos del citado "opinador".

José Manuel Lara por su parte sigue incrementando su holding mediático que incluye La Razón, Antena 3 y Onda cero. Es dueño de la prestigiosa editorial Planeta y sus medios atacan sistemáticamente al Gobierno socialista. Ya se está organizando en Antena 3 una cacería contra todos los empleados alineados en el Sindicato UGT, mayoritario en el Canal, para poder así manipular totalmente las noticias, tal cual sucede en Telemadrid o en el Canal 9 valenciano. A su vez el tradicional conservador ABC debido a la lucha por la preeminencia en los quioscos de prensa, ha dejado de lado su lente objetivamente más prudente y se ve inmerso en una guerra sin cuartel por denostar los actos del Gobierno o supuestas cesiones a los terroristas sólo existentes en la imaginación de quienes suscriben tales desinformaciones. Claro que hay premio para todos estos panegiristas de las bondades de los políticos del Partido Popular y asechantes del gobierno del PSOE. Numerosas concesiones de ondas radiofónicas y canales de TV van a parar a manos de estos pulpos mediáticos, digitadas por gobiernos de Comunidades gobernadas por el PP. Y la productora de programas de El Mundo, vende sus trabajos a las Televisiones de las citadas Comunidades. Y lo que en un tiempo no muy lejano se estimaba como el cuarto poder porque vigilaba las decisiones del gobierno, controlaba el trabajo del parlamento y la Justicia, hoy ha degenerado en un arma de poder mucho más poderosa y sin ideales. Incluso muchos gobiernos se ven atrapados en la zozobra de tener que luchar a diario contra esas armas mediáticas que los bombardean con razón o sin ella. Y lo peor es que muchos ciudadanos compran la prensa para leer lo que quieren que le digan y escuchan solo aquello que coincide con sus ideas políticas. Aquello de: Aures habent et a los que la pasión impide escuchar razones. De este modo el disenso que aclara y enriquece ha desaparecido y numerosos "tertulianos" y "opinadores" cubicularios profesionales van con la camiseta puesta del equipo que les paga por sus servicios, O sea del partido político que compra esa opinión. Ya Balzac decía en 1850: "El periódico es una tienda en que se venden al público las palabras del mismo color que las quiere".

(*) Periodista español.
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