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FORJA enseña

"En el territorio más rico de la tierra, Argentina, vive un pueblo pobre, mal nutrido y con salario de hambre. Nuestra miseria se debe a que: somos una Argentina colonial. Hasta que los argentinos no recuperemos para la Nación y el pueblo el dominio de nuestras riquezas, no seremos una Nación soberana, ni un pueblo feliz. Por ello: queremos ser una Argentina libre, de todo imperialismo extranjero cualquiera sea la ideología con que pretenda encubrir nuestra explotación. Sin ello no podrá existir: Libertad, Democracia y Justicia. Luche con nosotros para recuperar la Patria para el pueblo
DEL MANIFIESTO LIMINAR DE FORJA
Por Francisco J. Pestanha (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 30/08/05.- Dos razones fundamentan la llamativa e indubitable vigencia que mantiene el pensamiento forjista: La primera, la agudeza y lucidez de un cúmulo de aportes teóricos que han logrado trascender mas allá de su actuación como agrupamiento político (1935/1945). La segunda, una similitud entre acontecimientos históricos, ya que si bien la historia en sí misma resulta irrepetible, determinadas circunstancias políticas, sociales, o económicas, pueden presentar ciertas analogías con otras acaecidas en diferente fase histórica.

Las contribuciones del Frente de Orientación Radical para la Joven Argentina en general, y de sus integrantes en particular, a la literatura política argentina no se circunscriben a la descripción de los diferentes mecanismos coloniales que se consolidaron en nuestro país entre mediados de siglo XIX y la tercera década de siglo XX, sino que se extienden hacia formulaciones teóricas vinculadas - entre otras - a la sociología, a la economía, a la historia, al derecho, a la geopolítica, a las ciencias de la educación y de la comunicación, etc. Sólo basta con inmiscuirse en sus famosos cuadernillos, en los documentos, y los diferentes textos publicados por sus integrantes para dar cuenta de una producción intelectual que excede su propio tiempo, y que en la actualidad, puede brindarnos significativas herramientas para el análisis político de coyuntura.

Sus reflexiones respecto a la dinámica y la estructura política de la época, por ejemplo, pueden ayudarnos a evaluar y comprender las actuales. En tal sentido, debe hacerse notar que la agrupación comienza su labor en junio de 1935, período que coincidió con el denominado fenómeno de alvearización del radicalismo. Dicho fenómeno consistió, a simples rasgos, en el abandono por parte de la conducción de la Unión Cívica Radical, de la misión histórica del agrupamiento hasta transformarla en una estructura partidocrática decididamente funcional al sistema colonial.

La alvearización era visualizada por los forjistas como una desnacionalización del partido, es decir, como una suerte de acoplamiento de la U.C .R. a los mandatos del programa impuesto por una oligarquía local vinculada a intereses foráneos. Ellos, conscientes de dicho proceso, en un documento fechado en 1936 se plantean "recuperar" el radicalismo "para el cumplimiento de su destino intransigente, reparador y revolucionario" y "encauzar la voluntad radical de las masas en el sentido de la justicia social americana".

Algunos autores, entre los que me incluyo, sostenemos una profunda similitud entre aquel proceso y el operado en el justicialismo durante la décadas del ´80 y ´90. En un ensayo que titulé bajo el interrogante ¿Menemización del Justicialismo? y que se encuentra publicado en este sitio, aboné la teoría que coloca la estructura partidocrática del peronismo en una situación equivalente a la acaecida en la Unión Cívica Radical en la época descripta.

Veamos entonces como visualizaban los forjistas en aquellos tiempos a la clase política que se disputaba los espacios de gobierno, en especial, a la que integraba la U.C .R. JAURETCHE por ejemplo en una famosa carta al Dr. ÁBALOS fechada el 9 de julio de 1942, sostenía entre otras consideraciones que "... El radicalismo ha perdido la bandera de la neutralidad yrigoyeniana, que le arrebata CASTILLO, por haber mezclado la defensa de nuestra democracia con la defensa de otras democracias que son tan enemigas nuestras como los mismos totalitarios, hasta el punto de que el general JUSTO, los comunistas, los socialistas, y los conservadores de Acción Argentina, dicen las mismas palabras que el radicalismo, desde que éste ha perdido su idioma propio. Se ha confundido la defensa de la soberanía del pueblo con la defensa de las instituciones en que se ampara el régimen para mantener esta "normalidad institucional" que ahora llaman democracia...".

Continuaba don ARTURO sosteniendo que "... Hoy no hay, por ejemplo, libertad de prensa, sino libertad de empresa y no me refiero a las limitaciones del estado de sitio. Cuanto más grande es un periódico más depende de los grupos financieros, y los mismos partidos tienen que ir de claudicación en claudicación, pues son los grupos financieros los que proporcionan recursos que obligan; el que no los acepta se coloca en inferioridad de condiciones. Aún en el seno mismo de los partidos, depende del periodismo manejado por la finanza, el prestigio personal; de manera que el nombre y la personalidad no la hace ni la conducta, ni la capacidad, sino el elogio de la tal prensa, pues aquél que pretenda tener conducta propia está condenado al silencio y a la difamación . Además, la rivalidad interna entre los dirigentes hace que se abulten los cuadros de afiliados con masas de hombres que no conocen ni la vida interna, ni la calidad personal de los actuantes, y estas masas de afiliados forman opinión sobre las cosas internas por medio del periodismo, que siempre será adversario del radicalismo en la medida en que éste sea radical. ¡Ahí tiene a "Crítica" convertida en árbitro del valor de los hombres y de las ideas en nuestro partido!...".

Como sostuve precedentemente, los integrantes de FORJA tenían cabal noción de la desviación del sentido histórico del radicalismo a partir de la muerte de YRIGOYEN. Se ha dicho con certeza que ellos constituyeron la "última de las resistencias" para evitar la desnaturalización del radicalismo. Es por esa cuestión que en el manifiesto de septiembre de 1935 declamaban que ellos, al desplegar la vieja bandera de HIPÓLITO YRIGOYEN "arriada por la actual dirección del radicalismo", han entrado en la lucha dispuestos "a cumplir el último mandato del jefe: ¡Empezar de nuevo!", y en un comunicado datado el primero de julio de 1937, consignaban que "Aparecen frente a ella (de la UCR ), estando en realidad en la misma posición de dependencia de los negociantes imperialistas, los detentadores de las representaciones partidarias en el Comité Nacional y Convención Nacional de la Unión Cívica Radical, cuyos componentes sostienen la candidatura del Dr. MARCELO T. DE ALVEAR, que sólo se diferencia de la oficialista en que todavía no se ha hecho pública su consagración por la Cámara de Comercio Británica de Buenos Aires".

Estas y otras declaraciones concordantes, más las conferencias y otros documentos, constituyen fiel testimonio de la metamorfosis operada en el radicalismo de esos tiempos. Queda para cada lector el ejercicio de establecer un paralelismo entre dicha transformación y lo acontecido con el justicialismo.

Cabe recordar por último que a la alvearización de la Unión Cívica Radical, FORJA le opuso una nueva doctrina basada en el retorno a un nacionalismo filiado en antiguas tradiciones federales de alto contenido popular, en la profunda convicción en un pensamiento auténticamente argentino, y en una intensa convicción antiimperialista. Cabe además evocar a modo de homenaje, y a 70 años de la conformación de FORJA - entre otros - a ARTURO JAURETCHE, HOMERO MANZI, RAÚL SCALABRINI ORTÍZ, JUAN B. FLEITAS, MANUEL ORTÍZ PEREYRA, JUAN MOLAS TERAN, ATILIO GARCÍA MELLID, GABRIEL DEL MAZO, LUIS DELLEPIANE, GUILLERMO Y CARLOS MAYA, OSCAR CORREA, JORGE DEL RÍO Y OSCAR MEANA.

(*) Director de Pensamiento Nacional. Web
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