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PARTIDO POPULAR SOCIALISTA DE MÉXICO / Web

Todos juntos contra el golpe panista, el neoliberalismo y el imperialismo

Por el Comité Central del PPS

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Rebanadas de Realidad - PPS, Ciudad de México, 14/10/09. La industria eléctrica ha estado en la mira del imperialismo desde siempre, y apoderarse de ella fue puesto en primerísimo lugar desde hace un cuarto de siglo. Los centros mundiales del poder imperialista han reiterado varias veces la orden, a los sucesivos gobiernos de Miguel de la Madrid, Salinas de Gortari, Zedillo y Fox, de entregarla al capital privado internacional y local, y aunque se han esforzado, ninguno ha podido cumplir el mandato de sus amos, entre otras razones, por la combatividad del SME y su capacidad de convocatoria. Por eso, liquidar al SME, destruirlo, también ha estado en la orden del día de todos los gobiernos neoliberales y entreguistas; porque su existencia constituye un obstáculo mayor para privatizar esa industria vital.

Pero además, junto con las privatizaciones de las empresas y ramas productivas más rentables, otro eje de la concepción imperialista-neoliberal ha sido y es la llamada "flexibilización laboral", uno de cuyos puntos fundamentales consiste en acabar con todo sindicato leal a los intereses de los trabajadores y sustituirlo por otro, pro patronal. Junto con la privatización de la energía, ésta, destruir a los sindicatos de clase, ha sido una orden perentoria que ha dado el imperialismo, a través del FMI, el BM y la OCDE, entre otras instancias, a los gobiernos peleles. Por eso, aniquilar al SME ha sido una obsesión de todos los gobiernos citados.

Con esos antecedentes, era previsible que el gobierno calderonista, seriamente cuestionado por su "triunfo" electoral, en plena crisis de credibilidad, sin proyecto propio de nación y desacreditado por sus numerosos errores, sería capaz de ejecutar cualquier acto que le redituara notoriedad y le sirviera para distraer la atención de su errática y subordinada política de gobierno, una acción como la de dar un golpe espectacular que le redituara dividendos favorables y lo posicionara ante la opinión publica nacional y externa, sobre todo ante sus amos imperialistas y del gran capital local, que hace tiempo le han perdido la confianza.

Por eso, en contubernio con las fuerzas mas negativas de la vida del país, el clero político, los prepotentes medios de comunicación masiva, las televisoras, en primer lugar, y la prensa escrita y hablada, y desde luego el partido de la derecha, el PAN, orquestó el golpe de corte fascista, tal como corresponde a la trayectoria histórica y la convicción política del partido gobernante.

En la noche del sábado 10 de octubre, el gobierno decidió el golpe mortal a la empresa paraestatal Luz y Fuerza del Centro, declarando su liquidación por la vía del decreto, con el objetivo de así destruir al SME. Los argumentos principales y formales, con los que pretende justificar esa vil acción, son:

Que la empresa presenta perdidas de energía, superior a, casi 3 veces a la de CFE y que casi ninguna empresa del mundo soporta esas perdidas. Asegura, que en 2008 perdió 32.5% de la energía que compra y gana para vender. El valor estimado de esas pérdidas totales ascendió a casi 25 mil millones de pesos, lo que representa 52% de ventas del organismo y, en el menor de los casos, los costos unitarios de las obras que ejecuta LFC son 176% de los costos de CFE. Ésas son las "razones" del ejecutivo federal para justificar la liquidación de la paraestatal y entregar su administración a CFE.

El gobierno se ha dedicado a decir que LFC es una empresa en quiebra, y una y otra vez ha dicho a la opinión publica, que la empresa estaba en la ruina por las excesivas ganancias de los trabajadores y la corrupción, nunca aceptó que esa falsa versión fuera aclarada por una comisión bipartita -empresa y sindicato- para examinar cual es la situación real de sus finanzas

El SME sostiene que la empresa es de carácter social, no mercantil y, que su propósito no es el lucro, sino de dotar a las clases populares de la energía eléctrica con el elevado sentido de redistribuir la riqueza que se genera, con bajas tarifas. En cambio la empresa opera con un sentido contrario, beneficia con tarifas mas bajas a los grandes consumidores y con tarifas más altas al consumo doméstico.

Luz y Fuerza no es una empresa clásica del modo de producción capitalista, es decir, producir y distribuir mercancías de venta en el mercado, y obtener ganancias, sin serlo en el sentido estricto del término, la empresa tiene saldo a favor, es falso que sus números sean rojos.

La clase en el poder impidió que LFC ejerciera el suficiente presupuesto para modernizar sus plantas e instalaciones y equipo, negó sistemáticamente que sus viejos y obsoletos equipos y sistemas fueran reemplazados por nuevos de alta tecnología a pesar de ello los trabajadores con inteligencia y creatividad y alto sentido de responsabilidad mantienen el servicio eléctrico con eficiencia, a la mayor concentración de usuarios en la zona centro del país.

La verdadera razón de descargar toda una embestida contra el SME tiene origen en su posición antineoliberal y, de su lucha unitaria y democrática en diversos movimientos como, él Dialogo Nacional, su participación en el Frente Sindical Mexicano, en el Pacto Social por la Soberanía Energética y Alimentaria y otros tantos movimientos, como los de los maestros que luchan por democratizar a su sindicato, su apoyo trascendental a la autonomía del sindicato minero y al respeto a la elección de su Secretario General.

A lo largo de sus casi 95 años de vida el SME se ha forjado una figura respetada y respetable por ser una organización sindical combativa y, democrática y por su alianza solidaria con otras fuerzas en lucha contra el neoliberalismo y el imperialismo. Se trata de hacer a un lado al histórico sindicato, porque constituye un valladar insalvable contra los intereses hegemónicos del imperialismo y de sus subordinados.

La causa del SME es justa, porque les asiste la razón la justicia y la ley, y además cuentan con la unidad, la fortaleza y la solidaridad de amplísimas organizaciones hermanas, independientes y democráticas, y sobre todo la razón histórica, cuando se cuenta con todo ello, son invencibles. Hay que resaltar la posición correcta que ha asumido el Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular, el Petróleo y la Soberanía Nacional que encabeza Andrés Manuel López Obrador al sumarse a la defensa del SME y en contra de la liquidación y extinción de la CLyFC, lo que significa un aporte enorme a la unidad del movimiento social progresista y revolucionario en nuestro país.

Después del decreto leonino que declaró inexistente a Luz y Fuerza del Centro, es decir, a la empresa no la organización sindical, la pelea es en dos planos: la jurídica legal, con todos los elementos para interponerlos en todas las vías; y, principalmente, la acción política, centrar la tarea en formar el gran Frente Popular de Resistencia al que ha convocado el SME para hacerle frente a este golpe de corte fascista, es indispensable la acción solidaria de todos los trabajadores de todas las ramas de la producción, cerrar filas en la lucha solidaria con todas las fuerzas contra el enemigo común, el gobierno calderonista al servicio del gran capital y del imperialismo.

A luchar todos por la integridad del SME; por la abolición del decreto; por el regreso de las instalaciones de Luz y Fuerza y, tomarle la palabra al usurpador y vendepatrias; en su intervención del pasado domingo, en las medios de difusión cuando señalo: "Hoy tenemos que cambiar lo que no funciona en el país, porqué ya no quedan más opciones, porque el tiempo y los recursos se nos agotaron." En eso estamos de acuerdo con el usurpador, debemos echarlo del gobierno, porque no hay otro camino para darle una salida popular y patriótica a la crisis general que padece nuestro país que eliminarlo y cerrar el ciclo negativo de los gobiernos de su clase, neoliberales y entreguistas. ¡Ya basta de políticas serviles, títeres del imperialismo! ¡Ni un gobierno más, pelele del imperialismo! Para evitar otros golpes como éste, es indispensable que el Estado vuelva a estar al servicio de la Nación mexicana, y ya no de sus saqueadores, como ha sido en el último cuarto de siglo. Pero también es tiempo de ir más allá, ya es necesario que el Estado esté al servicio de los intereses populares y ya no más de la clase explotadora.

Pueblo de México, en este momento de la lucha lo que esta en el primer eje combate es la defensa de los intereses de los trabajadores electricistas, porque defender a los electricistas es defender los derechos de todos los obreros, los campesinos pobres, los maestros, los mineros, los intelectuales, los artistas, los deportistas, los investigadores, de todos los jóvenes que estudian y trabajadores, de todos los migrantes, de todas las mujeres, de los pueblos originarios, todos hombro con hombro sin distingos de ninguna especie, todos en defensa del SME. Todos juntos sin excepciones ni distingos a formar el gran Frente Popular de Resistencia. Todos juntos contra el golpe panista, el neoliberalismo y el imperialismo.

¡VIVA LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!

¡VIVA EL SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS!
¡VIVA MEXICO!

El presentematerial se edita en Rebanadas por gentileza de Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, Presidente del PPS mexicano.