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ARGENTINA

Los trabajadores financian a las empresas

Por Jorge Rachid (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 30/06/06.- Llamativa paradoja del modelo neoliberal, los trabajadores argentinos financian las empresas con sus recursos del ahorro interno previsional. Esto en si mismo no sería nada raro si los recursos estuviesen en manos del Estado Nacional, como sucede en casi todos los países "serios" del mundo, pero aquí en nuestro país, el Gobierno debe discutir con las AFJP, tenedoras de los títulos de ahorro de millones de trabajadores, si les permiten o no, a los argentinos, construir un modelo industrialista, con el capital acumulado por los mismos trabajadores.

Ahora bien, quien es José AFJP, son los banqueros, los mismos que recibieron compensaciones pagadas por todos nosotros, por 2100 millones de dólares por la pesificación asimétrica, que todos los argentinos padecimos. Pero que ellos, los bancos, durante los dos años de crisis, aún con tasas negativas siguieron cobrando casi el treinta por ciento del capital aportado a las AFJP por José albañil, en concepto de ganancias y gastos, pese a que le disminuyeron su capital previsional ahorrado, de valor en bolsa por un 9% promedio. Como vemos las crisis son de los trabajadores , las compensaciones para los banqueros y los bancos.

En éste juego de enredos provocado por el esquema neoliberal vigente, donde el Gobierno debe discutir con los banqueros si puede direccionar los valores acumulados de los trabajadores argentinos hacia capital productivo, no hace más que fortalecer un sistema previsional perverso, el de la ley 24241 que desde el 15 de julio del 1994 le originó al sistema de reparto, léase ANSES, junto a la rebaja de los aportes patronales una merma de recaudación de 90 mil millones de dólares. Desde Sófocles a Pirandello, desde Shakespeare a Discépolo, desde el sainete a la tragedia, que un culebrón siniestro no producía semejante estremecimiento, por el daño ocasionado al cuerpo social argentino y al sistema solidario.

Sin embargo todo sigue igual, como en el tiempo del megacanje de Cavallo y De La Rúa que si direccionó los recursos previsionales de los trabajadores, con la complicidad de José AFJP hacia papeles del Estado, es decir bonos, ya sin valor real, alterando el menú de inversiones que la misma ley 24241 prevee, delito que la ley debe investigar y que sin embargo se mantiene vigente hasta hoy a valor ficticio para no alterar la macroeconomía de las AFJP, en acuerdo con economía, llegando al 51% en títulos públicos tomados al 100% cuando su valor actual en el mercado es menor.

Estamos hablando al día de hoy de 75 mil millones de pesos aportados por una nómina de casi 10 millones de argentinos aunque aportan sólo el 40%, siendo el resto pasibles de pérdidas definitivas de su capitalización ya que las AFJP aunque no aporten siguen produciendo descuentos por manejos administrativos de cuenta. Como vemos una alhajita de ingeniería financiera, si José metalúrgico se queda sin trabajo, la AFJP le sigue descontando de su capital acumulado para pagar las promotoras. Un verdadero dislate. Sin embargo el Gobierno debe sentarse con estos personajes que si manejan papeles por esa cifra es porque cobraron 37,5 mil millones en doce años entre ganancias, gastos y seguros de vida e invalidez.

Si la economía argentina creciese al 5% anual promedio durante 30 años, recién entonces el ahorro individual podría recuperar el capital aportado, del cual la AFJP toma un tercio inmediato en ganancias y seguros. O sea hasta entonces no sumaría ningún tipo de interés en su cuenta individual , sólo recupero de capital y desde allí recién se transformaría en una verdadera cuenta de capitalización. Un detalle llamativo es que en los últimos 50 años ningún país del mundo tuvo un crecimiento ponderal de semejante ritmo y tiempo, por lo cual la publicidad engañosa de las AFJP de los abuelos veraneando en las playas con los nietos es una estafa mas a la fe pública.

Sólo 11 países del mundo tienen éste sistema, los 176 restantes no se enteraron de sus ventajas. Bachelet ganó su elección planteando la modificación del sistema previsional chileno, modelo en el cual se inspiró la oleada neoliberal menemista con la mayoría de los diputados actuales que votaron alegremente ésta ley, además de la privatización de YPF , los riesgos del trabajo 24557 y la flexibilización laboral, además de otras lindezas por el estilo, entre el 94 y el 2001, por imperio del Banco Mundial y el FMI. Bachelet supo que cuando el sistema de AFJP debía comenzar a pagar, las cuentas no daban y quien debía cobrar al retiro 950 dólares terminó cobrando menos de 320. Los Bancos siempre bien, gracias, aquí y allá.

En nuestro país las modificaciones sucesivas de la ley realizadas por diputados a la 24241 permitió que dentro del menú de inversiones casi un 9% pudiese ser puesto en carteras externas , es decir de otros países, y así fue como los trabajadores argentinos nos enteramos de nuestros ahorros en la quiebra de la ENROM en EEUU, de Parmalat en Italia, y aún siendo nacionales en la convocatoria de acreedores de Fortabat en nuestro país. Después nos dicen que no están dispuestos a que estafemos plomeros norteamericanos, mientras somos saqueados en nuestro propio país con inversiones de riesgo externas. El porcentaje de inversión externa es del orden de los dos mil millones de dólares, siempre de dinero de trabajadores argentinos, ya no para timba local de la Bolsa de Comercio sino la timba internacional. Que nivel diría Minguito.

Un dato curioso de este dislate es que el Gobierno Boliviano al recuperar la soberanía de sus recursos energéticos , se dio por enterado que las AFJP participaban en el directorio de Repsol con los papeles en tenencia de los trabajadores que han aportado en ese país a las AFJP, por lo cual para completar la maniobra de recupero debieron darse una política con el sistema previsional y también recuperar las acciones. Como vemos a la inescrupulosidad de Repsol de colocar como activos los yacimientos propiedad del pueblo boliviano se suma los banqueros sentados en la toma de decisiones empresariales, en nombre de los trabajadores.

¿Cuanto crece una empresa cuando sus acciones suben el 10% en Bolsa. Tiene acaso ganado ese día mas mercados? O quizás invirtió en bienes de capital? A lo mejor despidió personal o mejoró su sistema administrativo? No nada de eso sucedió, sólo golpes de mercado de capitales, de toma de ganancia o apuesta a término, juego virtual e impredecible en el cual navegan sin rumbo los aportes argentinos al sistema previsional, de millones de compatriotas.

El Gobierno debe definir un nuevo marco previsional frente a tanto atropello, no puede permitir que mientras los señores banqueros lucran con los aportes en pases de mano, el Estado deberá hacerse cargo a futuro por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, de los pasivos sin aportes que fueron produciendo las sucesivas crisis, los verdaderos desplazados de la ingeniería social genocida neoliberal, con capitales acumulados que nunca recuperarán y donde el Estado no habrá recibido ni un solo peso al haber sido desvastado el sistema de reparto.

Aún hoy a quienes están en reparto le descuentan el 11% y a lo que adhieren a AFJP le descuentan el 7% como estímulo para entrar a un sistema del cual no podrán salir. Es más fácil divorciarse de la esposa que salir de las AFJP, sistema compulsivo de descuento y liberal de manejo, coercitivo e irracional.

Dentro de las posibilidades a futuro será analizar que las AFJP se transformen en fondos de inversión, un nuevo marco jurídico no previsional, con libertad de adhesión con tasas sobre ganancias y no descuentos fijos y arbitrarios como los actuales. Con libertad de retiro como sucede con los fondos de inversión en otros países que no tienen que ver con el sistema previsional sino con un sistema de ahorro y seguro que se realiza con objetivos personales y con capital excedente de cada individuo, además del aporte al proceso jubilatorio.

Los actuales fondos pueden ser transformados en fondos fiduciarios con manejo de los representantes directos de los trabajadores, jubilados y el Estado con cargos personales frente a desmanejos administrativos, rehaciendo el menú de inversiones con planificaciones a los 10-20 y 75 años, anuales, que impliquen una planificación estratégica de verdadera ingeniería financiera de objetivos solidarios, manejo transparente y previsibilidad futura.

Los trabajadores argentinos han demostrado cuando la salud pública estaba en deuda con el pueblo, que podían suplir las falencias, generando el sistema de obras sociales, único en el mundo; cuando era necesario un aporte efectivo a la crisis allí estaban los trabajadores , con salarios congelados por décadas, ahora bien pueden ser parte de la estructuración del nuevo sistema previsional que recupere el modelo social solidario que marcó mas de 50 años de historia argentina.

En el país que imaginamos, los ladrones deben ir presos, sean empleados públicos o gerentes privados, sean Gobiernos avanzando sobre los dineros jubilatorios, o titulares de AFJP, quienes se apropiaron de recursos previsionales deben ser sancionados y quienes hoy manejan las cuentas privadas deben responder con sus patrimonios personales los desmanejos producidos en años de capitalismo salvaje, en donde avasallaron sin pudor y con mentiras, al pueblo argentino.

Sr. Presidente, que sus ministros no negocien con los dueños de los bancos el dinero del pueblo y su direccionalidad, mejor será que asuman la responsabilidad de reconstruir el sistema previsional con criterios de responsabilidad solidaria, con el compromiso de convocar a la reconstrucción del modelo social solidario que el pueblo argentino reclama.

(*) Integrante del IBAPE, del CESS y del MNyP.
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