Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
OPINIÓN

Democracia y/o mercado

Por Jorge Rachid (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 27/04/08.- Desde que el Consenso de Washington habilitó los caminos democráticos en América Latina en los años 80 se empezó a comprender que al desandar el rumbo de los golpes militares y los genocidios, no suponía un abandono de las áreas de influencia, sino por el contrario nuevas formas de coacción y limitaciones al ejercicio soberano de los pueblos.

Más temprano que tarde al decir de Salvador Allende la condición del Mercado fue excluyente para el Grupo de los 7 y los Organismos Internacionales en cuanto a aceptar las democracias como tales. Si el pueblo votaba políticas nacionalistas que jerarquizaban el Estado como ordenador social, automáticamente eran tachadas de populistas y dictatoriales, porque atentaban contra la propiedad privada y los intereses del libre mercado convertido en el semi Dios de la cultura de la globalización y la modernidad.

Cuando un país emprendía un camino de emancipación, atrasaba el reloj de la historia que había acabado con el Muro de Berlín y el comunismo, poniendo fin a la llamada Guerra fría; se lo estigmatizaba como confrontando con la democracia real, aquella que respeta el Mercado, favorece la entrada de capitales buitres, endeuda para condicionar los modelos de desarrollo y permite la acumulación de riquezas de las minorías en detrimento de las mayorías populares sometidas a la exclusión, la marginalidad y la pobreza.

Esa etapa plena de neoliberalismo como discurso único, de fuerte entrismo cultural, se caracterizó por mimetizarse en procesos populares que pretendieron manejarse en un mundo mafioso con consignas localistas, creyendo en el mejor de los casos que podían maniobrar en el poder. Nada más alejado de la realidad. El sometimiento y la humillación de los pueblos en estado de fragmentación y de diáspora social, sumado a la entrega del patrimonio de generaciones y generaciones por monedas teñidas en privatizaciones, de corrupción y escándalo, le permitieron al poder socavar las bases de los modelos solidarios construídos al calor de una concepción humanista del hombre y de la vida que refleja la política cuando expresa un compromiso con el pueblo.

No sólo pasó en nuestro país a partir del genocidio de la dictadura militar; el genocidio social de los 90 y la deuda interna generada en nombre del peronismo, por el mayor tráfico ideológico y malversación de la voluntad popular producida, desde el fusilamiento de Dorrego y la defección de Urquiza a la causa federal.

Pasó en el mundo donde democracias consolidadas fueron denostadas por enfrentar el Mercado como Venezuela Bolivariana o Bolivia Originaria, como los territorios Palestinos donde el triunfo electoral del Hamas trajo el bloqueo de la Comunidad Europea y EEUU con sus satélites, llevando al pueblo palestino a un campo de concentración como la Franja de Gaza con un millón y medio de personas sometidas al hambre y la sed. Sin embargo se apuntala las dictaduras como Pakistán, Kuwait, emiratos Árabes, se segregó Kosovo de Servia, se atomiza a la ex Yugoslavia en 6 países, se instala la tortura como método y el asesinato selectivo como expresión política del combate al "eje del mal".

Se construyen Muros entre los hombres en medio de declamar la globalización del mundo; todo pasa menos los seres humanos. Los capitales, la información, Internet, las Bolsas, las mercaderías, la cultura, las modas, todo menos los trabajadores, los verdaderos creadores de riquezas, que son perseguidos y encarcelados por violar fronteras que según el poder ya no existen. Un verdadero galimatías de la irracionalidad de un mundo contradictorio.

Durante décadas el latiguillo fue "terminemos con el Estado de Bienestar", ese Estado elefantiásico y bobo que presentaban los actores neoliberales del momento. El resultado fue el Estado Ausente que permitió endeudamientos sin control, corrupción sin medidas, desocupación y dolor, privatización de la salud y la educación, desolación del campo y los productores, cierre de fábricas, emigración de nuestros hijos nietos de inmigrantes en busca de otros destinos, fragmentación y unitarismo, diáspora social y marginalidad con pobreza, indigencia, miseria y muerte.

Ahora cuando la crisis cunde, los EEUU colocan 50 mil millones de dólares para un rescate bancario, o sea el estado liberal imperial recurre al Estado para no ahogar a los señores financistas, el mismo Estado que vetó la ley para la salud de los desamparados. Los gurúes argentinos callados. Lula acaba de prohibir la exportación de arroz para no deteriorar el consumo interno. Los gurúes económicos siguen callados. Bolivia quiere nacionalizar el recurso del gas y el petróleo. Los gurúes protestan. El sistema de salud de Gran Bretaña sigue siendo estatal en un 95%. Los gurúes no hablan. Queremos recuperar las Malvinas y decirle al mundo que son argentinas y nos critican. España mantiene las colonias africanas de Ceuta y Melilla y Francia las colonias del caribe y estados controlados en África. Todos callan. En China hay Partido único pero es mercadista. Aplauden. Cuba no es mercadista. Bloqueo y asedio. Correa de ecuador es de Harvard pero es nacionalista y proteccionista. Se les escapó, pasa a la demonización.

En nuestro país se critica el control de precios por ser contrario al Mercado y se juzga a un funcionario más por sus formas que por su compromiso con el cargo y las leyes. Exigir trabajar en blanco es "un apriete", controlar el facturar de acuerdo a la ley es una prepotencia del Estado, pagar los impuestos es una dictadura, mientras se calla que el 40% de los trabajadores lo hacen en negro, sin beneficios sociales ni jubilatorios. Piden bajar el "gasto público" pero los medios son capaces de convocar manifestaciones porque faltan gasas en los hospitales públicos. Se cuentan los muertos en las rutas por fines de semana, se callan los tres muertos obreros por día en la Argentina. Se dice lo que conviene, no lo que sucede. Se crea la noticia en vez de relatarla, se convierte en actores a quienes son observadores y opinadotes. Se ejerce la libertad de empresa.

Quienes no queremos un Estado ausente ni la socialización de los medios de producción, observamos absortos los actores sociales sin memoria ni autocrítica. La canibalización del poder lleva a mayor fragmentación. Es el triunfo del neoliberalismo. El autismo del poder lleva al aislamiento y aumenta su debilidad. Es el juego de los enemigos de la distribución de la riqueza. Privilegiar sectores en detrimento de otros es deteriorar la capacidad de construir una Comunidad Organizada. Construir puentes de objetivos comunes separa la paja del trigo y permite avanzar con masa crítica y pueblo organizado.

No será el Mercado el ordenador social del siglo. Si lo es nos quedamos sin destino. La puja es de los alimentos y del agua y los argentinos debemos ser sabios y prudentes en especial con las futuras generaciones. Una oportunidad hoy puede ser el desastre del mañana. Integrarnos en la comunidad latinoamericana es construir el futuro de los pueblos, con más o menos recursos pero desde nosotros como Patria Grande, lejos de las locuras bélicas del Imperio y de las prepotencias salvajes de los capitales.

Democracia hacia un modelo social solidario que recupere el orgullo de ser argentinos. Mercado sólo para las transacciones comerciales siempre y cuando no afecten los intereses estratégicos del país. Integración con nuestros hermanos, relaciones internacionales con todos, respetando la no intervención y no siendo funcionales a intereses ajenos a nuestro pueblo.

(*) Integrante del IBAPE, del CESS y del MNyP.