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El gobierno de De la Madrid y el movimiento magisterial en Oaxaca y Chiapas

Por Gerardo Peláez Ramos

Artículos de Gerardo Peláez Ramos editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Distrito Federal, 10/05/12.- EL 1 DE ABRIL de 2012 murió el licenciado Miguel de la Madrid Hurtado, quien fuera el primer Presidente neoliberal de la República Mexicana durante el sexenio de 1982-1988. Para afrontar la crisis, este destacado tecnócrata aplicó sin discusión las orientaciones del Fondo Monetario Internacional, consistentes en favorecer al gran capital nacional y extranjero; desnacionalizar y reprivatizar la economía nacional; cerrar, vender y fusionar empresas paraestatales; eliminar conquistas contractuales; debilitar a los sindicatos, y hacer descansar el peso fundamental de la recesión sobre los hombros de la clase obrera y el pueblo.

La política económica del gobierno neoliberal de inmediato se dejó sentir. El producto interno bruto tuvo pequeñas tasas de crecimiento y algunas caídas; en términos de su valor real, el PIB de 1987 fue inferior al de 1981; pero la situación empeora si se analiza el producto por habitante, pues éste cayó en 14 puntos de 1981 a 1987. (1)

Las consecuencias de esa política económica han sido graves. A lo largo del sexenio delamadridista aumentó el desempleo, los salarios se vinieron en picada, y la baja en el gasto social afectó con dureza la seguridad social, la salud y la educación. El hambre, la miseria, las enfermedades y los vicios antiguos y modernos se extendieron gravemente por todo el país, particularmente en los estados del centro y el Sur.

El III Foro Sindical --celebrado a fines de 1988--, en el que participaron el Sindicato Mexicano de Electricistas, el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, los sindicatos de Dina, Azúcar, S. A., Volkswagen y de otras empresas e instituciones, hizo el siguiente balance de la administración de MMH:

...cayó drásticamente el nivel de vida de 26.5 millones de trabajadores y sus familias, en más de 55 por ciento disminuyeron los salarios y su poder de compra...

--El derecho de huelga no fue respetado, no obstante su rango constitucional...

--Los sindicatos se debilitaron como principales interlocutores entre la patronal y los trabajadores, lo que se debió a la división y dispersión que predomina entre las grandes centrales sindicales; a la separación entre las direcciones tradicionales y sus bases, gestándose no sólo una crisis de representación sino también de capacidad de negociación con la patronal y el Estado; se debió también a la falta de alternativas propias para solucionar la crisis, para enfrentar la deuda externa y mejorar las condiciones de vida y trabajo del pueblo; así como por la destrucción y mutilación de los contratos colectivos y los sindicatos. (2)

Con el objeto de ilustrar lo ocurrido en el movimiento magisterial durante el mandato delamadridista, a continuación se presentan algunas expresiones de la lucha de los trabajadores de la educación de Oaxaca y Chiapas en dicha gestión gubernamental.

Represión antioaxaqueña

EN OCTUBRE DE 1983 ocurrieron hechos muy graves en el estado de Oaxaca. Los vanguardistas, temerosos de la unidad cada vez más sólida de las secciones XXII y VII, asaltaron el edificio social de la Sección XXII y la Casa del Maestro, armados de metralletas, pistolas, escopetas, cuchillos y garrotes; secuestraron a los líderes magisteriales que se encontraban en el local sindical y crearon un estado de terror en la capital oaxaqueña.

La respuesta de los trabajadores de la enseñanza de Oaxaca fue extraordinaria. El Comité Ejecutivo de la Sección XXII, el 24 de octubre, se reunió con algunos representantes sindicales y distribuyó brigadas por toda la ciudad; luego se efectuó la primera reunión de representantes sindicales y se adoptaron medidas para impedir que los charros asaltantes tuvieran contacto con el exterior. En la noche del mismo día se llevó a cabo una Asamblea Regional de los Valles Centrales, que acordó, entre otros puntos, organizar un plantón, una guardia nocturna frente a los locales tomados y un paro el día 25 para concentrarse frente al domicilio social de la sección y la Casa del Maestro.

En el país las muestras de solidaridad con la legítima representación del profesorado oaxaqueño fueron inmediatas, destacando los pronunciamientos de las secciones VII y XL, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y la Asamblea Nacional Obrera, Campesina y Popular. El 26, en medio del repudio general, los discípulos de Jonguitud fueron obligados a desalojar los locales asaltados.

Posteriormente, los charros tuvieron una encerrona con el objeto de desconocer al Comité Ejecutivo de la Sección XXII, pero fracasaron. Ante estos hechos, el Comité Ejecutivo Nacional planteó con descaro: "Las acciones emprendidas por compañeros de la base en la Sección 22, y los hechos que de ellos pudieran derivarse, si no se recurre a los cauces institucionales, son responsabilidad exclusiva de los grupos dirigentes de la propia sección..." (3)

Movilización del magisterio oaxaqueño

EN FEBRERO DE 1984, el magisterio oaxaqueño desarrolló movilizaciones escalonadas para demandar aumento salarial del 100 por ciento, basificación de plazas, transferencia de claves y esclarecimiento de la muerte de 46 profesores, entre otras peticiones.

El 22 de ese mes tuvo lugar una manifestación de maestros en Temazcal, Oaxaca, que fue agredida por golpeadores de Vanguardia Revolucionaria. Al día siguiente, más de 5 mil mentores de Tuxtepec suspendieron las actividades escolares en rechazo a la agresión de los elementos gubernamentalizados.

Se realizó en la capital oaxaqueña, el 25 de febrero, una marcha de 25 mil trabajadores de la enseñanza, y se celebró, asimismo, una asamblea estatal permanente. Paralelamente en Chiapas se efectuó una marcha de 45 mil maestros, obreros y padres de familia en demanda de 100 por ciento de aumento salarial de emergencia y otros puntos.

El día 27, el profesorado dio comienzo a un paro y plantón indefinidos en el zócalo de la vieja Antequera.

Una publicación sindical informaba:

la noche del 2 de marzo se levantó con éxito el paro plantón indefinido que realizaban los maestros oaxaqueños desde el 27 de febrero y culminó con una gran marcha mitin multitudinaria en la ciudad de Oaxaca. Los puntos principales del convenio que se arrancó a la SEP fueron los siguientes:

a) Basificación a todos los trabajadores de la educación en todos los niveles.

b) Recategorización de claves de acuerdo a la preparación de los maestros.

c) Creación de una escuela secundaria para los trabajadores de la educación indígena.

d) Creación de la carrera de educación primaria bilingüe bicultural.

e) Pago inmediato a los maestros que se les adeudan salarios. (4)

El paro del magisterio chiapaneco

1985 ARRANCÓ CON UNA creciente respuesta de los trabajadores de la enseñanza de Chiapas a la aguda crisis que ensombrecía el panorama económico nacional. La derrota del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear y del sindicalismo universitario en 1983, la modorra del charrismo sindical para hacer frente a la ofensiva patronal-gubernamental y la política de capitalismo salvaje del gobierno de De la Madrid, estimularon parcialmente las tendencias latentes hacia la inmovilidad y el conformismo. Pero junto a las expresiones de pasividad y enconchamiento, ciertos grupos que en 1983 salieron mejor librados, para 1985 reiniciaron el combate.

A mediados de enero se produjo un paro importante del magisterio del Estado de México, impulsado por la CNTE. El 18 de ese mes, pararon los educadores de Oaxaca y Chiapas en demanda de la celebración del Congreso de la Sección XXII del SNTE.

El 30 de enero, tuvo lugar el juicio político a Vanguardia Revolucionaria del SNTE y a su presidente vitalicio, Carlos Jonguitud Barrios, en la plaza de la Danza de Oaxaca, Oaxaca, ante la presencia de 5 mil trabajadores de la educación. Estuvieron presentes en este acto, Valentín Campa, Demetrio Vallejo y representantes del Frente Nacional de Abogados Democráticos y de otras organizaciones sociales. El veredicto fue unánime: VR y CJB eran culpables del terror mantenido en el sindicato de maestros.

La Comisión de Honor y Justicia de la Sección XXII del SNTE, resolvió sobre el juicio político a Vanguardia Revolucionaria:

Encontramos responsabilidad directa e indirecta a "Vanguardia Revolucionaria"; dictaminados su capacidad [culpabilidad] con base en los testimonios aquí expuestos y los previamente recibidos, lo aquí expresado deberá ser conocido por todos los trabajadores de la educación en el país y sindicatos fraternos; los aquí presentes en el ámbito de su competencia deberán exigir a las autoridades correspondientes, la aplicación de la ley a quienes resulten responsables de los asesinatos, agresiones, ceses, desapariciones y secuestros, el cumplimiento de todas estas tareas es una responsabilidad de los aquí presentes. (5)

Se realizó, el 11 de febrero, una manifestación de sindicatos federales en Tuxtla Gutiérrez, en demanda de mejores prestaciones del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y aumento salarial de emergencia, con la participación de las secciones sindicales del magisterio y de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, el Instituto Nacional de Educación para los Adultos, la Secretaría de Programación y Presupuesto, el Instituto Mexicano del Café, la Secretaría de Pesca y la Secretaría de la Reforma Agraria.

El 18 de febrero estalló el paro indefinido del magisterio chiapaneco, con este pliego petitorio como bandera:

--Aumento salarial de emergencia de 100 por ciento al sueldo base.

--Nivelación de percepciones salariales entre maestros federales y estatales, por medio de un convenio de automaticidad recíproca.

--Remoción de los CC. profesores Juan Carlos Camacho Salinas, Raúl Téllez Chávez y Pacífico López Martínez, funcionarios de la USED como responsables directos de los retrasos de soluciones a los problemas laborales y educativos en el estado.

--Por la realización del Congreso Ordinario de la Sección XXII de Oaxaca y por el respeto a los procesos democráticos de las secciones VII, 40 y XXII y demás que son miembros de la CNTE.

--Por la salida inmediata de José Luis Andrade Ibarra y comisionados del CEN del SNTE en Chiapas, provocadores del clima de violencia desatado en el magisterio chiapaneco.

--Por las soluciones expeditas de todos los problemas laborales pendientes: conflictos, pagos, falta de plazas, dictámenes escalafonarios.

--Finalmente, demandamos al procurador general de justicia del estado y a las autoridades judiciales el esclarecimiento y castigo a los asesinos del compañero Arturo Gómez Mendoza, así como el alto a la intromisión policiaca en las asambleas delegacionales de maestros: ejemplos, Frontera Comalapa, Ixtacomitán, Pichucalco, Reforma, etcétera. (6)

La Sección 52 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Agricultura y Recursos Hidráulicos efectuó, el día 19, un paro de 12 horas por aumento salarial de emergencia y en solidaridad con el magisterio, mientras en el Distrito Federal la CNTE realizaba una marcha por la solución a las peticiones del profesorado chiapaneco, la celebración del Congreso de Oaxaca y otros puntos. El 20, se llevaron a efecto movilizaciones de los maestros en Tapachula, Tonalá y Tuxtla Gutiérrez, por donde pasaba MMH. Dos comisiones del magisterio fueron recibidas por el presidente, quien ordenó se encargara a Jesús Reyes Heroles, titular de la Secretaría de Educación Pública, y a Absalón Castellanos Domínguez, gobernador del estado, para dar cauce al estudio y atención de las demandas enarboladas.

Padres de familia auspiciados por VR, el 21 de febrero perifoneaban en Tuxtla Gutiérrez en contra del movimiento magisterial y exigían el regreso a clases.

El día 23 llegó a México, procedente de Tuxtla Gutiérrez, una comisión de la SEP formada por los profesores Eloy Ramírez, Francisco Zúñiga, Agapito Villa y el licenciado Jorge García Pelayo para estudiar los problemas laborales y buscar soluciones. La comisión pidió como condición para iniciar el diálogo que el magisterio levantara el paro, propuesta que fue rechazada por los mentores. Las pláticas, empero, dieron comienzo.

El 24 de febrero, se celebró en Tuxtla Gutiérrez el Foro de Solidaridad con el Magisterio, en el cual intervinieron 35 organizaciones sindicales, campesinas, estudiantiles y de colonos. El 25 se desarrolló una gran marcha que terminó con un plantón frente al Palacio de Gobierno en la capital chiapaneca con cierre de las calles principales del centro de la ciudad. En esta misma fecha, Ignacio Vázquez Torres, coordinador general de la USED, ordenó a la comisión suspender las conversaciones en tanto no se diera fin al paro de labores.

El 26 tuvo lugar la reanudación de las negociaciones, mas no hubo opciones de solución. En Tuxtla Chico, los profesores paristas fueron agredidos.

El 1 de marzo, se solidarizaron con el magisterio chiapaneco 400 maestros de Tlaxcala; el 2, la Confederación Nacional del Trabajo de Quebec, Canadá, envió un mensaje de solidaridad; el 4, la Sección XXII del SNTE empezó un paro indefinido de labores, y el 5, la Sección XL organizó una gran manifestación en Tuxtla Gutiérrez.

El 6, el CEN del SNTE denunció que las autoridades chiapanecas, tanto municipales como estatales y federales, apoyaban, eran cómplices y toleraban a la dirección de las secciones VII y XL.

Líneas después, el órgano de gobierno corporativo agregaba:

Muy larga es la lista de las agresiones que los vanguardistas han sufrido en Chiapas, pero bástenos el análisis de un solo caso para darnos una idea de lo que acontece en ese estado. El presidente municipal de Oxchuc ordenó el arresto y vejación de 16 maestros y padres de familia por el solo hecho de ser vanguardistas y negarse a secundar uno de los tantos "paros locos" a que convocan los dirigentes de las secciones 7 y 40.

El Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación está consciente de las necesidades económicas de sus agremiados, incluyendo desde luego a nuestros compañeros de Chiapas y Oaxaca; por ello reprueba terminantemente la actitud demagógica y oportunista de Manuel Hernández Gómez y Rafael Arellanes, quienes en manifiesto desprecio a la estructura sindical asumen la representación formal de la Sección 7, sin tener encargo alguno sindical, usurpando las funciones del secretario general de dicha sección, Profr. José Domingo Guillén Ramos.

Con fecha 1º de marzo del presente año, en escrito No. 1778 entregamos al C. Gobernador del estado de Chiapas una relación de hechos delictuosos, cometidos por los dirigentes de la Sección 7 en contra de nuestros compañeros, solicitándole las garantías necesarias para que puedan ejercer su profesión, sin que hasta la fecha hayamos obtenido resultados satisfactorios, por lo que de seguir la agresión, la vejación y conculcación de los derechos de nuestros compañeros nos veremos precisados a instrumentar las acciones sindicales, aprobadas por el próximo pasado XIX Consejo Nacional Ordinario, incluyendo la movilización nacional de los trabajadores de la educación, en apoyo y solidaridad de nuestros compañeros vanguardistas de los estados de Chiapas y Oaxaca. (7)

Absalón Castellanos fue el conducto de las autoridades educativas para ofrecer, el 12 de marzo, 20 por ciento de incremento salarial al magisterio, ofrecimiento que --inicialmente-- fue rechazado. Para el día 15, las secciones VII y XL aceptaron la oferta gubernamental. El 18, se reanudaron las labores de los trabajadores de la enseñanza en el estado de Chiapas.

El paro de Oaxaca

SIN RESPETAR LA voluntad de los trabajadores de la SEP del estado de Oaxaca, la opinión pública estatal y las reclamaciones de la sociedad, el grupo hegemónico del SNTE no convocó a la realización del Congreso de la Sección XXII. Obviamente, esto generó una gran agitación en el magisterio oaxaqueño.

Algunas organizaciones sociales y políticas demandaron al CEN del SNTE el lanzamiento de la convocatoria para materializar el congreso oaxaqueño. Todo fue inútil. La cerrazón jonguitudista era enorme.

Sin embargo, VR no cejaba en su empeño de golpear a la dirección legítima del profesorado de Oaxaca y, como si no fuera suficiente con impedir la celebración del Congreso Seccional, envió a la entidad suriana a vanguardistas de todo el país para agredir a los educadores democráticos.

Los trabajadores de la enseñanza oaxaqueños, dieron inicio el 4 de marzo a su paro, y, al mismo tiempo, realizaron un plantón de ocho de la mañana a ocho de la noche. El día 6, los padres de familia, la Federación Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos de Oaxaca y otras agrupaciones, llevaron a cabo en la vieja Antequera una manifestación en solidaridad con el magisterio en lucha.

En esa fecha, el CEN del SNTE expresó sobre el conflicto:

1. En el seno de la organización sindical magisterial, existe un ambiente de intranquilidad e inseguridad, generado por las acciones de persecución, represión y violencia ejercidas por el Comité Ejecutivo de la Sección 22, en abierto contubernio con las autoridades de la USED, con el apoyo, la complicidad o tolerancia del gobierno estatal, en contra de los maestros que no pertenecen a la corriente político-ideológica de los dirigentes.

Afirmaba el CEN que no existían condiciones para celebrar el Congreso Seccional y resolvía que continuara en funciones el CES que fungía a la sazón.

Y continuaba, sin hacer concesiones a la chacota:

Consideramos que es prioritario que se resuelvan satisfactoriamente los problemas que confrontan los maestros vanguardistas del estado de Oaxaca, creados por los dirigentes de la Sección 22, como son: suspensión de sueldos, desubicaciones en su trabajo, cambios arbitrarios, etc., cuyas relaciones que contienen muchos de los casos, hemos entregado al Profr. Pedro Martínez Noriega, secretario general de la mencionada sección y al C. Lic. Ignacio Plasencia Gutiérrez, director general de la USED en esa entidad. (8)

La asamblea permanente de secretarios generales de las delegaciones de la Sección XXII del SNTE acordó, el 11 de marzo, marchar hacia la Ciudad de México el día 13. En dicha fecha comenzó la marcha de más de 2,500 maestros oaxaqueños hacia la capital de la República.

La solidaridad con el magisterio insurgente se desarrolló en los medios ya conocidos, pero tendía a crecer en otros sectores.

El 19, la Sección XXII y el CEN del SNTE acordaron que éste emitiera la convocatoria para realizar el Congreso Seccional. El Comité Ejecutivo Nacional se comprometió a lanzar la convocatoria el 29 de marzo, pero no cumplió este compromiso.

La Sección XXII puso punto final a su paro el 20 de marzo.

El 22 de abril, la asamblea estatal de la Sección XXII del SNTE resolvió intensificar el trabajo extraclase para recuperar el tiempo que duró la paralización de labores, efectuar una campaña entre la opinión pública sobre el estado de la lucha y elaborar un plan de actividades previas al congreso, que el CEN había convocado para el 21 y el 22 de junio de 1985.

La dirección nacional volvería a desdecirse y, en vez de permitir la celebración del congreso prometido, la casa de Pedro Martínez Noriega fue quemada el 1 de junio. Así se las gastaba el aparato sindical burocrático que regenteaba Carlos Jonguitud Barrios.

Paro y caminata del magisterio oaxaqueño

EL CEN DEL SNTE violó en dos ocasiones las convocatorias publicadas para realizar el Congreso de la Sección XXII: la primera, los días 21 y 22 de junio de 1985, y la segunda, el 27 y el 28 de enero de 1986. Ante esta evidente intransigencia, el magisterio oaxaqueño recurrió a su legítimo derecho de movilización política, mediante la instrumentación de las acciones que en parte se enlistan a continuación: paro indefinido a partir del 16 de enero, caminata de la Ciudad de Oaxaca a la capital de la República, instalación de huelgas de hambre en Oaxaca y el DF y bloqueo de carreteras.

El paro --dado su carácter masivo-- estremeció a la sociedad oaxaqueña; pero la caminata hacia la Ciudad de México --quizá por su dramatismo y combatividad--, conmovió a núcleos importantes de los trabajadores y el pueblo de otras entidades federativas.

Diez mil personas, mayoritariamente campesinos acarreados y pagados, desfilaron el 18 de enero en la capital oaxaqueña en respaldo a los vanguardistas y en contra de lo que llamaron la provocación.

El movimiento magisterial respondió en forma contundente a la "movilización" procharra: el 25 de enero, se llevó a efecto una inmensa manifestación de 60 mil almas en Oaxaca, integrada por trabajadores de la enseñanza, padres de familia y estudiantes.

El 31 de enero llegaron a la capital federal los 1,300 educadores que salieron de Oaxaca, de los cuales 22 se pusieron en huelga de hambre en la catedral metropolitana, mientras que frente al Palacio de Gobierno de la vieja Antequera desde el 28 de enero hacían otro tanto 57 profesores y padres de familia. Este método de lucha sería levantado el 21 de febrero.

Llegó a la capital de la República, el 3 de febrero, la marcha-caminata de alrededor de 1,000 maestros oaxaqueños. El recorrido de esta singular movilización fue el siguiente:

Tamazulapan-Huajuapan de León 40 km. 16 de enero.

Huajuapan-Chila 22 km. 17 de enero.

Chila-Petlancingo 18 km. 18 de enero.

Petlancingo-Acatlán 22 km. 19 de enero.

Acatlán-Tehuitzingo 38 km. 21 de enero.

Tehuitzingo-Izúcar de M. 48 km. 23 de enero.

[falta el dato de Izúcar de Matamoros a Atlixco]

Atlixco-Puebla 39 km. 25 de enero.

Puebla-San Martín Texmelucan 30 km. 31 de enero.

S. Martín Texmelucan-Río Frío 32 km. 1o. de febrero.

Río Frío-Ayotla 35 km. 2 de febrero.

Ayotla-México Zócalo 35 km. 3 de febrero. (9)

La solidaridad alcanzada fue enorme. Sindicatos, partidos políticos, organizaciones campesinas, de intelectuales, de colonos, de estudiantes, de otras agrupaciones y de ciudadanos en lo individual expresaron pública y físicamente su apoyo a los trabajadores de la educación del estado de Oaxaca.

Se efectuó una marcha a Los Pinos el 5 de febrero, siendo recibidos por uno de los secretarios de Miguel de la Madrid. El día 6 fueron enviados con funcionarios de la Secretaría de Gobernación y la SEP. El 7, el precongreso, que continuaba reunido, acordó trasladarse a la capital de la Federación. El 8 de febrero, se realizaron asambleas con los padres de familia, de quienes se demandó su solidaridad.

Las comunidades eclesiales de base dirigieron un mensaje a los maestros de Oaxaca en el que sostenían:

13) Sobre todo nos han conmovido sus huelgas de hambre, y los extremos a los que en ellas se han visto conducidos por la insensibilidad, intransigencia e incluso cinismo de algunos dirigentes gremiales de nuestra nación.

18) Apreciamos las rectificaciones que ustedes mismos han hecho de algunas de sus formas de lucha, que han generado incomodidades. Y los invitamos a ser creativos en la búsqueda de otras acciones que incrementen la simpatía y solidaridad de amplios sectores del pueblo. Sobre todo les pedimos tener permanente y prioritariamente una honda preocupación por los problemas y necesidades de las mayorías populares, con un profundo respeto de sus valores religiosos, culturales y étnicos, en especial en las comunidades indígenas a las que sirven. (10)

En el bloqueo parcial de carreteras, fue atropellado el maestro Sixto Bautista que resultó con una pierna quebrada.

Los padres de familia de los Valles Centrales celebraron una asamblea general, en el Centro Regional de Enseñanza Normal de Oaxaca, donde reiteraron:

1. La unidad de los padres de familia y la unidad de éstos con los maestros democráticos.

2. El rechazo a cualquier intento divisionista y a la violencia, exigimos solución, no queremos represión.

3. Debe autorizarse el congreso magisterial para que se reanuden las clases. (11)

Se realizó una marcha en la capital del país, el 11 de febrero, que partió del monumento a la Revolución; participaron en ella maestros oaxaqueños y grupos solidarios de diversas organizaciones.

Las expresiones de solidaridad eran múltiples. Por ejemplo, los músicos del Instituto Nacional de Bellas Artes tocaron para los profesores oaxaqueños obras de Bach, Rossini y Mozart. También se manifestaron a favor de los paristas, las Asociaciones Zapotecas Radicadas en el Área Metropolitana, el Club de Bienestar Social Yatzachi El Alto, la Asociación Pro Santiago Zoochila, la Asociación de Solagueños Radicados en el DF, la Unión Fraternal Yalinense AC, la Asociación de Yatzachitecos Yatzachi El Bajo, el Frente Unido Tabaeño y la Asociación Yalalteca de México.

Los líderes corporativos, realmente estaban aislados y sin bases de apoyo internas. El gobernador interino del estado, Jesús Martínez Álvarez, fijó su posición como se transcribe líneas abajo:

La reanudación de labores por parte del magisterio oaxaqueño derivará en un mejor ambiente de la sociedad y fortalecerá las posibilidades de solución concertada.

2. Invita a las partes divergentes a agilizar el diálogo y la conciliación para superar sus diferencias en beneficio de la niñez y juventud de Oaxaca.

3. Llama a la directiva nacional del SNTE a poner todo de su parte para que el conflicto local de los maestros de Oaxaca encuentre una solución adecuada a la realidad que prevalece en el magisterio estatal. (12)

El 25 de febrero se efectuó una marcha en el Distrito Federal, que partió de la Escuela Normal Superior a la plaza de la Constitución. Grupos de maestros del DF y de algunas entidades pararon en solidaridad con el profesorado de Oaxaca.

Al contar con la absoluta mayoría de la base magisterial, la Comisión de Información y Difusión de la Sección XXII del SNTE sostuvo con justa razón:

Los trabajadores de la educación en el estado de Oaxaca, agrupados en la Sección XXII del SNTE, manifestamos que por más argucias y tácticas dilatorias que implemente el Comité Ejecutivo Nacional de nuestro sindicato no podrán cambiar el rumbo tomado en mayo de 1980, cuando rompimos con el charrismo sindical. En Oaxaca, "Vanguardia Revolucionaria" está enterrada, y para siempre. (13)

El 3 de marzo arribaron a la Ciudad de México más de 30 mil maestros oaxaqueños. El impacto sobre la sociedad fue muy fuerte. Carlos Monsiváis describió así la instalación del campamento magisterial en las cercanías de la SEP y el sindicato:

Con rapidez se instala el gran campamento de la Sección 22 del SNTE en las inmediaciones de la Secretaría de Educación Pública. El impulso de 30 mil maestros de todas las regiones oaxaqueñas hace surgir en unas horas un pequeño pueblo de tiendas de campaña o de simulacros de tiendas de campaña. En la calle Argentina se acomodan como pueden los de la Costa y Tuxtepec; en Venezuela la Mixteca, el Istmo y Valles Centrales; en El Carmen los de la Sierra y la Cañada. Tras múltiples fatigas --jornadas de un día entero en camiones o en tren-- apenas cargan lo indispensable o ni siquiera eso, cajas de cartón y mantas, galones de agua y loncheras, radios de transistores y obsesiones inagotables. (14)

En el centro económico, político y cultural de la nación, los trabajadores de la enseñanza oaxaqueños realizaron multitudinarias manifestaciones, mítines y plantones en el Zócalo, frente a la Secretaría de Gobernación, en el hemiciclo a Juárez y en otros lugares; conquistaron el apoyo de considerables sectores de la población capitalina, y negociaron con los burócratas sindicales, pero no lograron a la sazón arrancar la convocatoria para la celebración de su Congreso Seccional. La intransigencia de los jonguitudistas era total, y sólo hacían ofrecimientos verbales para contener y derrotar la agitación y la movilización que surgían desde abajo.

De cara a la situación descrita, el profesorado oaxaqueño planteó el 10 de marzo:

Los integrantes de la Sección XXII no confundimos la firmeza de nuestras convicciones con la cerrazón a ultranza --lo que sí hace el Nacional-- y preocupados por las secuelas que un alargamiento del paro traería consigo en el estado de Oaxaca en el quehacer educativo, después de una consulta entre los trabajadores en plantón sostenido en el centro de la Ciudad de México, decidimos impulsar el repliegue a nuestro estado sin que ello signifique derrota o claudicación alguna, ya que por encima de transacciones ajenas al sentir magisterial es urgente mantener la unidad del movimiento. (15)

Como despedida de la gran urbe, la Sección XXII del SNTE --en coordinación con el Sindicato Mexicano de Electricistas y la Mesa de Concertación Sindical-- participó en una de las más grandes manifestaciones el 12 de marzo. El Zócalo estuvo materialmente abarrotado.

El arribo del magisterio oaxaqueño a la capital federal, en marzo de 1986, ha quedado inscrito en los anales del movimiento sindical como un hito histórico, no obstante sus resultados prácticos. Fue --sin exageración-- una gran proeza.

1987: paro y desconocimiento en Chiapas

EL 26 DE NOVIEMBRE de 1986, la Sección VII del SNTE denunció al director de la USED en la entidad por sus actitudes arbitrarias que causaban un grave desorden educativo, administrativo y laboral, por su abuso de poder y por incurrir en actos anticonstitucionales; además, dicho individuo desconocía su obligación jurídico-laboral con la dirección legal del magisterio federal chiapaneco, condicionaba la representación sindical, suspendía salarios a los trabajadores, realizaba ceses sin mediar ninguna investigación y creaba escuelas y designaba personal sin tomar en cuenta a las comisiones mixtas. (16)

Al iniciarse 1987, tal situación se agudizó.

Aunado a la situación denunciada, se hallaba el problema de la renovación de Comité Ejecutivo. El 7 de enero, el CE de la Sección VII del SNTE solicitó al CEN del sindicato la expedición de la convocatoria para la celebración del Congreso Seccional. El día 19, el CE de la Sección XL presentó una solicitud similar.

La asamblea nacional representativa de la CNTE tuvo verificativo el 17 de enero en Tuxtepec, Oaxaca, donde se acordó demandar 100 por ciento de aumento salarial, realizar los congresos de las secciones VII, XL, XXII y IX, poner en libertad a los maestros presos en Chiapas y presentar a los profesores desaparecidos.

La CNTE explicaba el 9 de febrero:

Como hemos señalado, la SEP ha entregado a Vanguardia Revolucionaria las USED de Chiapas y Oaxaca. Funcionarios educativos y funcionarios sindicales nacionales son allí una y la misma cosa. Por supuesto, los problemas laborales de los maestros de base no se resuelven...

Hace más de dos años que debió realizarse el Congreso del magisterio oaxaqueño para cambiar democráticamente a sus representantes. El CEN del SNTE se sigue negando a otorgar la convocatoria y realizar el cambio. Se saben perdidos. A principios del mes de marzo deberán realizarse los congresos de las secciones 7 y 40. Violando los Estatutos, el CEN del SNTE no ha otorgado la convocatoria y se niega a efectuar los congresos. También aquí se sabe perdido... (17)

Considerando la intransigencia de la mafia jonguitudista, el 19 de febrero el magisterio chiapaneco estalló el paro indefinido bajo las banderas reivindicativas de la remoción de Filiberto Gamboa, reinstalación de despedidos, pago de salarios retenidos, celebración del Congreso Seccional, 100 por ciento de sobresueldos en toda la entidad y libertad de maestros presos políticos.

El 3 de marzo se verificó en la capital federal una gran manifestación sindical-popular, como no se veía desde el 27 de agosto de 1968. El Zócalo se atiborró completamente al grado de que hubo grupos de trabajadores y estudiantes que no alcanzaron lugar en esa gigantesca plaza. Confluyeron en esta marcha monstruo el SME, el Consejo Estudiantil Universitario y la Mesa de Concertación Sindical en solidaridad con la huelga electricista y el magisterio de Chiapas y Oaxaca.

Ese mismo día, el CEN del SNTE desinformaba a la opinión pública, calumniaba al movimiento magisterial y llamaba a proteger el esquirolaje:

En los últimos días algunos medios de información se han referido con reiterada insistencia --más parece panfleto político que información dirigida a una sociedad civil, consciente de la realidad que vive-- a un paro de labores de más de cien mil maestros y han difundido también información sobre marchas de miles y miles de maestros, supuestamente venidos de diversos estados de la República.

Nosotros desmentimos toda esta serie de falacias; no existe un paro generalizado de maestros en el estado de Chiapas ni en el estado de Oaxaca; es necesario que reporteros y articulistas izquierdizantes y radicales, que han actuado impunemente en contra de sus propias fuentes de trabajo, al hacerlas perder credibilidad por la falta de seriedad en sus informaciones, poniendo en entredicho la función social de los medios de comunicación a que sirven, revisen sus conductas y confirmen la objetividad de sus fuentes de información.

En el caso del magisterio chiapaneco, tanto los maestros federales como los que dependen del gobierno del estado, siguen cumpliendo con sus deberes en un 85%.

Solamente un reducido grupo que más que llamarse disidente, deben ser considerados como delincuentes, constituidos en brigada de activistas, han tomado las escuelas por la fuerza, sacando con violencia del interior de las mismas a maestros y niños y en los casos en que los maestros han decidido trabajar en jardines o plazas públicas, estos delincuentes enchapopotan muebles, niños y maestros; secuestran y/o amenazan a las familias de los maestros que laboran, pretendiendo erigirse en la única autoridad.

Estos activistas tienen más de seis años de no trabajar y cobrar regularmente sus sueldos, son producto de la protección de autoridades de no sabemos que nivel, que con esta confabulación han pretendido agredir al SNTE y destruir su unidad, no lo han conseguido, pero sí han alterado la vida institucional y destrozado el sistema educativo del estado de Chiapas.

El magisterio chiapaneco que se encuentra laborando en un 85% solicita, y ésta es la demanda de nuestra organización sindical, la inmediata intervención de las autoridades federales y estatales, para dar garantías a quienes continúan trabajando en beneficio de la niñez y la juventud; exigimos que se aplique la ley a estos delincuentes, que ven derrumbarse el imperio del oportunismo y del despojo, que con engaños levantaron sobre los hombros de los maestros, que sinceramente creyeron en ellos.

En el caso particular del magisterio oaxaqueño, que se ha enfrentado permanentemente a la violación sistemática de sus derechos sindicales, laborales y escalafonarios y que ha resistido la coerción, el chantaje, las amenazas y persecuciones de todo tipo, implementados por el Comité de la Sección 22 y sus activistas seudodemocráticos, también está trabajando en un 80%. (18)

El 4 de marzo, una gran marcha-mitin recorrió las calles de Tuxtla Gutiérrez en que participaron 25 mil maestros y 5 mil padres de familia, campesinos y estudiantes solidarios. Se instaló un plantón indefinido en la plaza Cívica con 15 mil trabajadores de la enseñanza, mientras el resto permanecía resguardando las escuelas.

El día 5, los sindicatos federales --con participación magisterial, naturalmente-- llevaron a efecto una imponente manifestación en la capital chiapaneca, en demanda de nivelación del 100 por ciento de sobresueldos en todo el estado.

Ese mismo día, el CE y la Asamblea Estatal Permanente de los Representantes Sindicales de la Sección VII del SNTE señalaban previsoramente:

Debemos advertir que, al concluir el periodo regular de 3 años del actual Comité Ejecutivo Seccional (8, 9 de marzo) y no haber convocatoria para el cambio, esta representación seguirá fungiendo como tal, conforme a los Estatutos. Pero existe el riesgo de que, abusando del poder y manipulando la interpretación de nuestra reglamentación sindical, el CEN del SNTE, desconozca al actual Comité Seccional y pretenda imponer una Comisión Ejecutiva espuria y ajena al interés y decisión de la gran mayoría del magisterio chiapaneco, lo cual seguiría agudizando los problemas... (19)

El 9 de marzo --con todo y sus conflictos internos-- las secciones VII, XXII y XL se solidarizaron con el SME en la revisión de su contrato colectivo de trabajo.

El XIII Consejo Nacional Extraordinario del SNTE, sobre la base de un dictamen emitido por el Comité Nacional de Vigilancia el 9 de marzo acordó cesar en sus funciones al CE de la Sección VII, le negó representatividad legal para tratar asuntos que competían a dicho órgano de gobierno sindical, hizo cargo al CEN del sindicato de la representación del magisterio federal chiapaneco y planteó que se convocaría al Congreso Seccional cuando se dieran las condiciones apropiadas. Con este dictamen el corporativismo magisterial consumaba un atraco sin nombre en contra del profesorado democrático.

De inmediato, la acción canallesca de los capitostes del jonguitudismo fue repudiada por las fuerzas avanzadas de la sociedad mexicana. El CE y la Asamblea Estatal Permanente de Representantes Sindicales de la Sección XXII indicaron con precisión:

4. Repudiamos la vertical, antidemocrática e ilegal medida de desconocer al Comité Ejecutivo de la Sección 7 de Chiapas, tomada por el Consejo de Vigilancia del SNTE pasando por encima de la voluntad mayoritaria del magisterio chiapaneco. (20)

Protestaron por el arbitrario desconocimiento, el Frente Auténtico del Trabajo, la MCS, los grupos parlamentarios del Partido Acción Nacional, el Partido Socialista Unificado de México, el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Partido Mexicano de los Trabajadores, el Sindicato Único Nacional de Trabajadores Universitarios y otras organizaciones.

El 15 de marzo partió de Tuxtla Gutiérrez una marcha caravana del magisterio hacia la Ciudad de México, con el objeto de resolver el conflicto sindical de la Sección VII del SNTE.

Buscando aprovechar el enfrentamiento entre los elementos democráticos y los cabecillas sindicales, la SEP hacía caso omiso de las demandas elevadas ante ella. De ahí que el CE y la Asamblea de Representantes Sindicales de la Sección VII del SNTE expusieran:

La Secretaría de Educación Pública no puede seguir pretextando y con ello incurriendo en mayores irresponsabilidades, al considerar que en tanto no se resuelvan los problemas intersindicales no podrá actuar, sin importarle el perjuicio que con tal actitud ocasiona a la educación en Chiapas. Las evidencias existentes y presentadas ya le permiten actuar congruentemente sin ceder al chantaje del cacicazgo del SNTE y de manera parcial. (21)

En cuanto a la decisión ilegal del charrismo, esas instancias sindicales afirmaban en el mismo texto:

No podemos admitir nuestro propio "desconocimiento" como es la pretensión del CEN del SNTE, cuando mediante un proceso inquisitorial, fuera de época, anticonstitucional, ilegal y violatorio de los Estatutos, se ha "dictaminado", y además, se pone como condición para abordar la problemática laboral que ha sido la causa principal de esta movilización magisterial. (22)

Ya en la dinámica de pasar por encima y en contra de las disposiciones de la Constitución General de la República, el vanguardismo recurrió al uso de la violencia: a fines de marzo fue ultimado el profesor Celso Wenceslao López Díaz. Este asesinato concitó el repudio del Pacto Nacional de Trabajadores de la Educación Superior, la CNTE, los grupos parlamentarios de los partidos de izquierda, el CEU y de otras agrupaciones.

A propósito de esto, el STUNAM manifestó:

El grupo Vanguardia Revolucionaria del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, una vez más, ha violado las leyes del país y los Estatutos de su organización al asesinar en forma alevosa al compañero profesor Celso Wenceslao López Díaz, activo militante del sindicalismo democrático, el pasado 30 de marzo a las 13:45 horas, en la colonia del ISSSTE de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Fue herido, asimismo, el maestro René Madariaga Caballero.

Los autores materiales de estos hechos de violencia, fueron los vanguardistas Jaime Bermúdez, (a) El Tragabalas, Mario Paniagua Trujillo y Romeo García Laflor.

La agresión armada de la burocracia sindical del SNTE se produjo en contra de una brigada de información de los maestros paristas de Chiapas, estando involucrados en la misma José Luis Andrade Ibarra y Filiberto Gamboa Guzmán, representante de VR y director de la USED, respectivamente. (23)

El 4 de abril, cerca de 25 mil maestros y padres de familia se manifestaron en Tuxtla Gutiérrez, en apoyo a la dirección democrática de la Sección VII del SNTE.

Para el 6 de abril, la Comisión Negociadora de la Sección VII del SNTE --integrada por José Domingo Guillén Ramos, Víctor M. Ancheita Bringas, Maurilio Padilla Bolaños y otros-- planteó:

En este contexto [el asesinato de C. Wenceslao López] ubicamos la reciente decisión e intervención de la Presidencia de la República, de la Secretaría de Gobernación, de la Secretaría de Educación Pública y del gobierno del estado de Chiapas, al responder a nuestro reclamo de enviar una comisión especial de la SEP para atender y resolver la problemática laboral-administrativa que fue el detonante de la actual movilización magisterial. En contraparte, criticamos seriamente, pero con el firme criterio de fortalecer nuestra organización sindical, a la dirección nacional del SNTE que, cobijándose en la "autonomía sindical", ha pretendido ignorar, aplastar y acallar las aspiraciones de los maestros de Chiapas y Oaxaca, y aprovechándose de la personalidad jurídica ante la SEP pretende canjear la solución de nuestros problemas laborales por el sometimiento sindical.

...hemos resuelto levantar el Campamento de la Dignidad Magisterial instalado en la Catedral Metropolitana a partir de este día (13 horas), como una medida consecuente a la actitud de las autoridades.

Falta aún que la dirección nacional del SNTE, en las pláticas que sostenemos, acceda a arribar a acuerdos justos y razonables. Pese a que hemos protestado por la arbitraria e ilegal decisión de "cesar en funciones" al Comité Ejecutivo de la Sección 7, hemos accedido al establecimiento de una Comisión Ejecutiva que sustituya a aquél, y prepare las condiciones para celebrar el Congreso Seccional. Pero no podemos aceptar la pretensión de que en dicha comisión la corriente vanguardista cuente con mayoría y además, que no se quiera establecer fecha de congreso o evaluaciones precisas para ello. Nuestra propuesta es justa: proporción adecuada a la membresía que representamos y plazos para evaluar condiciones para celebrar el congreso. De superarse esta situación arribaremos a acuerdos, pero no aceptaremos el sometimiento cuando, aunque intenten ocultarlo o ignorarlo, la mayoría de los maestros chiapanecos de la Sección 7 coincidimos en seguir impulsando la democratización sindical, y los vanguardistas son absoluta minoría. En todo caso, los exhortamos a que acepten un recuento, referéndum o plebiscito que resuelva la situación en tanto se realiza el congreso que sería definitivo. (24)

El desenlace de estos acontecimientos representó, transitoriamente, un serio descalabro para la CNTE y el sindicalismo clasista. Sin embargo, la victoria de los jerarcas sindicales tuvo un carácter pírrico, poco firme y no pasaría mucho tiempo para que el magisterio federal chiapaneco curara sus heridas, recuperara sus fuerzas e impusiera nuevamente a compañeros avanzados en su Comité Ejecutivo Seccional.

En 1987, la CNTE llevó a cabo acciones de masas que, en el contexto de reanimación creciente de la actividad sindical de los obreros, empleados y profesionistas, tuvieron un papel positivo para la futura recomposición del movimiento magisterial. El 29 de enero se realizó un paro nacional de los trabajadores de la enseñanza, que en la capital del país fue acompañada por una marcha de la ENSM a la SEP. Esta manifestación se vio enriquecida por contingentes del CEU, estudiantes de la Universidad Autónoma Metropolitana y otros grupos solidarios.

La CNTE volvió a paralizar las actividades en varias entidades de la República el 19 de febrero. En la Ciudad de México se efectuó una marcha de la Normal Superior al Zócalo, que una vez más se vio fortalecida con grupos solidarios del CEU.

Inestabilidad y violencia en Oaxaca

EN EL ESTADO de Oaxaca, dado que no se resolvía la regularización de los órganos de gobierno sindical, la agitación y el conflicto renacían intermitentemente. Una revista nacional señalaba:

...El 29 de julio de este año, el CEN del SNTE emitió una propuesta, en la que aceptaba la posibilidad del congreso, pero dejó entrever que, a cambio, deben estar miembros de Vanguardia en las carteras del próximo Comité Seccional.

El 25 de septiembre, en la asamblea estatal del magisterio, máxima instancia del movimiento, circuló un documento firmado, entre otros, por los dirigentes Pedro Martínez Noriega y Roberto Villalana, donde acusaban a grupos radicales del movimiento de "retardar la definición del congreso" y optaban "por una negociación como táctica política".

La asamblea rechazó el documento y la propuesta del CEN del SNTE. "Por un Congreso sin condiciones", "Si Vanguardia quiere hueso/ que lo gane en el Congreso", gritaron. (25)

Incapacitada para reconquistar por métodos políticos al Comité Ejecutivo de la Sección XXII, Vanguardia Revolucionaria apeló al recurso de los asesinatos, los golpes físicos, los secuestros y otras acciones ubicadas en el marco de la ilegalidad y la sinrazón.

El profesor Germán Mendoza Nube fue torturado el 10 de septiembre, por supuestos agentes judiciales en Tamazulapa, Oaxaca.

El 11 de octubre se produjo un enfrentamiento entre vanguardistas y elementos democráticos en Juchitán, Oaxaca, por la posesión de una escuela que había sido ocupada por VR el 21 de septiembre, dirigida por Justo Molina y Jeremías Mendoza, que contaron con el apoyo de El Rojo Altamirano, conocido cacique de la región.

En una visita al estado de Oaxaca, Miguel de la Madrid recibió el 15 de octubre a dirigentes de la Sección XXII del SNTE. Con esto, la dirección democrática tenía de hecho el reconocimiento oficial; sin embargo, la violencia vanguardista continuó con fuerza.

En la misma fecha, en la desviación de Achayuco, en Jamiltepec, Oaxaca, fueron acribillados los profesores René Abacuc Cruz Cisneros y Adelina Olmos Martínez.

En San Agustín Atenango, Oaxaca, el 20 de octubre fue abatido el profesor Fito López Reyes y fueron heridos seis mentores más, cuando protestaban por la ocupación vanguardista de una escuela.

El 22 de ese mes, miles de trabajadores de la enseñanza protestaron en Huajuapan de León, Oaxaca, por la violencia vanguardista. Al otro día, se realizó una gran marcha en Oaxaca, Oaxaca, para exigir el alto a los asesinatos del corporativismo sindical.

Con violencia fue tomado, el 27 de octubre, el Departamento Regional de la SEP en Puerto Escondido, Oaxaca, por un grupo de VR encabezado por Ignacio Tojas Montealbán, supervisor escolar.

Las medidas de fuerza de la burocracia sindical no lograron crear fisuras en las filas de los educadores oaxaqueños; al contrario, permitieron acrecentar los lazos unitarios de los mentores y su disposición de mantener y fortalecer a su dirección legítima.

Mayo de 1988: movilización de la Sección XXII

TRAS CONSULTAR A los trabajadores, la Asamblea Estatal de la Sección XXII del SNTE resolvió el 14 de mayo movilizarse en forma representativa a la ciudad de México, con los siguientes objetivos:

1. Solución a las demandas: realización del congreso; entrega de las participaciones sindicales; rezonificación por vida cara; esclarecimiento y castigo a los culpables de los 60 maestros asesinados; presentación del Profr. Modesto Patolzin Moicen.

2. Revitalización y difusión del movimiento.

3. Denunciar y detener la represión al magisterio democrático, así como prevenir un posible ataque del CEN del SNTE a la Sección XXII. (26)

Arribaron el 18 de mayo a la capital federal 3 mil representantes del magisterio oaxaqueño. El día 21 se efectuaron marchas masivas en la Ciudad de Oaxaca y en las regiones de la entidad. El 23 llegaron 4 mil maestros más a la Ciudad de México en representación de todas las escuelas del estado. El 24 se celebraron asambleas delegacionales en las siete regiones de la entidad y el 25 tuvo lugar un paro estatal de 24 horas.

La Comisión de Difusión de la Asamblea Estatal de la Sección XXII del SNTE señalaba lo siguiente el 1º de junio:

En esta etapa de lucha hemos realizado movilizaciones masivas, paro estatal de 24 horas, brigadas en el estado de Oaxaca y en esta ciudad, concentraciones frente al edificio del SNTE, Gobernación, Palacio Nacional y una marcha a Los Pinos. Nuestra comisión negociadora ha sido atendida y escuchada por funcionarios menores del CEN del SNTE, Secretaría de Gobernación y presidencia de la República sin obtener hasta el momento alguna respuesta. (27)

El 2 de junio, la Asamblea Estatal de la Sección XXII del SNTE --con todo y el apoyo del STUNAM, la Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular, el SUNTU, el Sindicato de Costureras "19 de Septiembre" y otras organizaciones fraternas-- abandonó la capital de la República, sin coronarse con la victoria.

En resumen, a lo largo del periodo presidencial de Miguel de la Madrid Hurtado el charrismo magisterial, pese a las contradicciones que generó la implementación de la llamada descentralización educativa, fue sostenido por el régimen priísta y el movimiento magisterial democrático fue rudamente tratado. No podía significar otra cosa el neoliberalismo.

Notas:

(1) Gerardo Peláez, "Un sexenio antiobrero", en UOM, t. VII, núm. 7, 15-XI-88, p. 6.

(2) Gerardo Peláez, "Información de trabajadores", en Unión, núm. 174, 8-VIII-88, p. 6.

(3) Gerardo Peláez Ramos, Historia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, México, Ed. del STUNAM, 2ª ed., 2000, p. 227.

(4) CNTE, suplemento, 13-III-84, p. 4.

(5) Que sí que no..., núm. 1, marzo de 1985, p. 13.

(6) La Jornada, 19-II-85, p. 29.

(7) UnomásUno, 7-III-85, p. 25.

(8) UnomásUno, 7-III-85, p. 27.

(9) Patricio Hernández, María Eugenia Lara y Luis Hernández, Oaxaca: los maestros en lucha continua, México, Equipo Pueblo, 1986, p. 16.

(10) Mensaje de las comunidades eclesiales de base de México a los maestros de la Sección XXII afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Oaxaca, mimeo, 8-II-86, p. 2.

(11) Excélsior, 12-II-86, p. 12-A.

(12) Excélsior, 25-II-86, p. 35-A.

(13) Volante distribuido el 25 de febrero de 1986.

(14) Carlos Monsiváis, La disidencia magisterial: los apóstoles se cansaron de serlo, México, CNTE-Pueblo-IO, 1988, p. 24.

(15) La Jornada, 11-III-86, p. 4.

(16) La Jornada, 26-XI-86, p. 18.

(17) La Jornada, 9-II-87, p. 12.

(18) El Universal, 4-III-87, p. 16.

(19) Caminemos, a. IV, núm. 13, marzo de 1987, p. 10.

(20) Noticias, Oaxaca, 10-III-87.

(21) La Jornada, 16-III-87, p. 18.

(22) Ibíd.

(23) La Jornada, 1-IV-87, p. 24.

(24) La Jornada, 6-IV-87, p. 21.

(25) Proceso, núm. 574, 2-XI-87, p. 26.

(26) CNTE, núm. 9, julio de 1988, p. 1.

(27) Volante, 1-VI-88, p. 1.

Gerardo Peláez Ramos es autor, entre otras obras, de Partido Comunista Mexicano. 60 años de historia. (Cronología. 1919-1968), 2 tomos, Culiacán, UAS, 1980; Situación actual y perspectivas del movimiento sindical en México, Puebla, UAP, 1978; Historia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, México, ECP, 1984, y Ed. del STUNAM, 2ª ed. corr. y aum., 2000; Las luchas magisteriales de 1956-1960, México, ECP, 1984; Historia del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero, Chilpancingo, CESS del STAUAG, 1990; El sindicalismo magisterial. 1935-1943, México, SNTE, 1994; Diez años de luchas magisteriales (1979-1989), México, Ed. del STUNAM, 1999; Breve historia del STUNAM, México, UNAM-STUNAM, 2001, y Resumen histórico del SUNTU (1979-1995), Culiacán, SUNTUAS Académicos, 2004.