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Rebanadas
de Realidad
- Arauca, 16/12/06.-
Miembros de las Organizaciones Sociales de Arauca, del Observatorio Social
de empresas transnacionales, megaproyectos y derechos humanos en Colombia,
representantes de sindicatos, asociaciones estudiantiles, campesinas,
Indígenas, populares, defensores de derechos humanos, organizaciones no
gubernamentales y, venidas de distintas regiones de Colombia y de otros
pueblos del mundo, nos reunimos para dar inicio al proceso de juzgamiento
de la política de las transnacionales petroleras presentes en el país
y del estado colombiano que privatiza la empresa estatal petrolera y entrega
el recurso natural a los consorcios internacionales.
Las gigantescas inversiones
del capital transnacional por parte de Occidental Petroleum Company, British
Petroleum Amoco y REPSOL principalmente y la necesidad de garantizar la
explotación del recurso natural, han sido el principal motivo de la militarización
y puesta en marcha de la política de seguridad democrática en departamentos
como Arauca, Boyacá, Norte de Santander y Casanare.
La militarización
de la región, el asesinato selectivo, los bombardeos, las masacres, el
desplazamiento y la persecución judicial y política contra las organizaciones
sociales que se resisten a estos proyectos, ha sido el mecanismo utilizado
por el estado y las transnacionales para debilitar y aniquilar las organizaciones
sociales; todo esto con el apoyo en asesoría y recursos del gobierno estadounidense.
Para los inversionistas es necesario que no haya ningún tipo de resistencia
popular que impida la explotación de los recursos y el libre transito
de mercancías.
En el desarrollo del
evento se evidenciaron permanentes violaciones a los derechos humanos
y el beneficio obtenido por las transnacionales con la ejecución de crímenes
de lesa humanidad, como:
- 1. Su participación
directa en el incremento de acciones bélicas con resultados atroces
contra la población civil, pues han financiado y fortalecido batallones
del ejército para que brinden seguridad a sus instalaciones y a sus
intereses económicos y han tenido influencia directa en decisiones militares.
El financiamiento de las Brigadas XVI en Yopal y la XVIII en Arauca;
el bombardeo de Santo Domingo -Arauca; la ejecución del Plan escudo,
el asesinato en Arauca de los líderes Alirio Martínez, Leonel Goyeneche
y Jorge Prieto y de varios miembros de la Asociación ACDAINSU, en Casanare;
la penetración de grupos paramilitares desde áreas "protegidas" por
el ejército; el servicio de guardas de seguridad a altos mandos de la
BP por parte de reconocidos paramilitares; las Masacres; las Detenciones
Masivas de 2002, 2003 y 2006; las desapariciones, torturas y desplazamientos
forzados de comunidades perpetrados por grupos paramilitares en áreas
de interés exploratorio, son algunos casos a resaltar. El gobierno norteamericano
ha jugado un rol preponderante en esta estrategia y ha sido parte activa
dentro del conflicto; los aportes económicos del gobierno estadounidense
fueron de 188 millones de dólares entre 2003 y 2004, sin contar con
los recursos del Plan Colombia.
- 2. Las actividades
de exploración y explotación petroleras han dejado serios daños sobre
el medio ambiente, poniendo en grave riesgo la sostenibilidad y vida
de la región. No existen controles institucionales de sus actividades
ni del respeto de las normas ambientales colombianas. La desaparición
del Ecosistema Geoestratégico de la Laguna de Lipa, sus humedales y
Caño Limón, patrimonio de la cultura indígena; la destrucción de la
cadena alimentaria, el vertimiento de aguas altamente contaminadas en
la cuenca del río Arauca, la modificación del régimen hidrológico regional
en el departamento de Arauca, el secamiento de humedales con el bombeo
de agua pura al subsuelo y la deforestación relacionada con las actividades
petroleras, la generación de gases contaminantes que han causado graves
daños sobre cultivos, son algunos de los casos más relevantes.
- 3. Además las actividades
petroleras han estado relacionadas históricamente con procesos sistemáticos
de exterminio a pueblos indígenas. Entre los casos mas relevantes podemos
resaltar: los Yarigüies en el Magdalena Medio por parte de la Standard
Oil, de los Sikuanes en Arauca por la OXI, los Cofanes y Sionas en el
Putumayo por parte de la Argosy, y la sangrienta persecución contra
los Motilón-Bari en el Catatumbo por la BP y de los Uwas en Boyacá y
Arauca por la OXI.
- 4. Las tácticas
de negocios de las empresas transnacionales petroleras han sido un factor
de corrupción, desestabilización, manipulación y sometimiento del Estado
y de los intereses de la nación. Históricamente decretos, leyes y artículos
de la constitución vienen siendo redactados en favor de las transnacionales.
Sonados casos reportan que las regalías petroleras han sido un factor
de exclusión, corrupción y empobrecimiento generalizado.
- 5. Todos estos
crímenes ocultan intereses políticos y económicos que promueven el desmantelamiento
generalizado de los movimientos sociales de estas regiones. Arauca es
uno de los departamentos que ha tenido que soportar una de las arremetidas
militares mas violentas del régimen de Uribe, enmarcada dentro de una
extraña figura denominada "Zona de Rehabilitación" que pretende recuperar
el "orden público", inmovilizar los grupos guerrilleros y destruir las
organizaciones sociales. Sin embargo detrás de esta ofensiva estatal
con abierta colaboración paramilitar, se busca brindar seguridad a las
empresas transnacionales petroleras en una de las regiones con mayor
importancia geopolítica del país, por su significado como uno de los
mayores corredores viales entre Colombia y Venezuela; en el aseguramiento
de las reservas, la infraestructura y los intereses de dichas empresas;
y controlar la frontera con un país en el que se consolida un proyecto
político popular.
Ante todos estos hechos,
las organizaciones participantes decidimos establecer los siguientes retos
y estrategias de acción para la consolidación de la resistencia y del
proyecto de vida de las comunidades afectadas en las regiones mencionadas:
- 1. Detener la exploración
y explotación petrolera en territorios indígenas y hacer respetar sus
derechos y de las comunidades para que su voluntad sea respetada por
el Estado.
- 2. Detener la ofensiva
militar y frenar la judicialización de los dirigentes sociales, en particular
de Arauca, que se han opuesto a las medidas autoritarias estatales y
a la irracional actividad petrolera en la región.
- 3. Implementar
un proceso de difusión y denuncia a nivel nacional e internacional que
visibilice las verdaderas razones de la miseria, represión e impunidad
en que se encuentran sumidas las comunidades de las regiones de explotación
desde la llegada de las multinacionales petroleras y por la implementación
de megaproyectos.
- 4. Generar un proceso
de investigación que devele el impacto de la explotación petrolera en
la vida de la población y el medio ambiente, su relación con la violación
de derechos humanos y las políticas internacionales que le sirven de
sustento y obligar a las empresas petroleras a reparar los daños cometidos
en contra de la naturaleza y las comunidades.
En este sentido, nos
comprometemos a:
- 1. Fortalecer la
campaña petrolera "POR EL RESPETO A LA VIDA, LOS DERECHOS HUMANOS, LA
CULTURA Y LA PERMANENCIA EN EL TERRITORIO", como un símbolo de la resistencia
de la población y sus organizaciones frente a la explotación petrolera.
- 2. Promover formas
de justicia alternativa como el Tribunal Permanente de los Pueblos y
activar la estrategia jurídica integral, que develen ante la humanidad
los crímenes cometidos por y en beneficio de estas multinacionales y
trazar un plan de exigibilidad de verdad, justicia y reparación integral
y comprometernos en el desarrollo de las audiencias preliminares preparatorias
de la Audiencia Petrolera prevista para los días 3, 4 y 5 de agosto
de 2007 en Bogotá.
- 3. Contribuir al
fortalecimiento de las organizaciones sociales de la región que han
sufrido los embates de gobierno, el paramilitarismo y los mercenarios
del petróleo, mediante la apertura de espacios participativos de formación
en Derechos humanos, económicos, sociales, culturales y ambientales,
de recuperación de la memoria histórica.
- 4. Acompañar a
las comunidades indígenas en la recuperación de su cultura ancestral
mediante el fortalecimiento de sus rituales espirituales, la recuperación
de su medicina tradicional y de su cultura alimentaria.
- 5. Contribuir a
una discusión abierta sobre la irracionalidad del actual modelo de explotación
petrolera protagonizado por las empresas petroleras y a la conquista
de la autonomía y la soberanía de los pueblos, donde el petróleo no
sea motivo de destrucción y muerte.
- 6. Visibilizar
la situación de departamentos afectados por el accionar de las transnacionales
petroleras.
- 7. Trabajar por
la implementación y el respeto al Plan de Vida elaborado por las organizaciones
de Arauca como su proyecto de pervivencia, y generar respaldo internacional
que permita su sostenibilidad.
El Tribunal Permanente
de los Pueblos -TPP- Sesión Colombia, agradece el interés y la participación
de un buen numero de organizaciones sociales y defensoras de derechos
humanos nacionales, venidas de distintos rincones de Colombia y de las
organizaciones internacionales que desde Estados Unidos, Europa y América
Latina acompañan este importante proceso de lucha contra la impunidad.
Hubiéramos querido
contar con la asistencia de las autoridades civiles de la región (Arauca,
Casanare, Boyacá y Norte de Santander), pero la ausencia visibilizó su
poco interés en la defensa de los derechos humanos de la población y en
este tribunal como instrumento de búsqueda de la verdad, justicia y reparación
integral de las víctimas de la política de las transnacionales y del estado
en Colombia.
ORGANIZACIONES PARTICIPANTES:
Organizaciones Internacionales
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