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SINDICATO LUZ Y FUERZA MAR DEL PLATA - ARGENTINA
"Es necesario que el pueblo se movilice y apuntale las mejores iniciativas para la recuperación del Patrimonio Nacional"

El oligopolio petrolero, en la Argentina, no necesita ganar elecciones para imponer condiciones

Discurso pronunciado por José Rigane, en representación de la Central de Trabajadores Argentinos, CTA, y la Federación de Trabajadores de la República Argentina, FeTERA, durante la deliberación pública del Proyecto de Ley de Incentivo Fiscal a la Exploración Petrolera, presentado en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, el 29 de agosto de 2006.
Por José Rigane (*)

Rebanadas de Realidad - Mar del Plata, 04/09/06.- Respecto de este proyecto de ley presentado por el Poder Ejecutivo en relación con los hidrocarburos, la primera situación que queremos resaltar es que la energía es un bien social, no es un commodity, ni tampoco una mercancía, y me parece importante agregar que además es un derecho humano. Ninguna persona que intente vivir con una cuota de dignidad, lo puede hacer si no tiene acceso al agua, al gas a la electricidad.

En función de eso, sostengo que este problema no es solo para técnicos, para los que saben. La energía nos compete a todos y si tenemos alguna responsabilidad, es precisamente lograr que no quede como un tema para los que saben, para los especialistas, los ingenieros o los trabajadores del sector.

Porque algo tenemos para ganar en esta batalla, eso es precisamente la posibilidad de derrotar la cultura del enemigo, que nos ha hecho creer que éste es un problema para los que saben y por lo tanto, nos podemos ocupar de los temas vinculados a la educación, a la salud, a la vejez, pero no a la Energía. Y esta no es pequeña diferencia, cuando reivindicamos lo que hace Evo Morales, que lo hace no solo porque es un político diferente a tantos de los que hemos sufrido en la Argentina, que cumple con lo que promete en la campaña electoral, sino porque detrás hay un pueblo que fue capaz de salir a la calle e inmolar ochenta vidas defendiendo el valor estratégico del petróleo y del gas. Es decir que hay mucho más que la voluntad política de un hombre, hay un pueblo detrás que va en la misma dirección y que empuja a que se tomen las decisiones que Evo Morales toma.

Es en este esquema en el que nosotros -lo venimos diciendo desde hace tiempo atrás- rechazamos cualquier política que signifique reprivatizar, que es lo que se viene haciendo y no solo con lo que se está tratando aquí. Hay otras iniciativas, como el tema del agua o el correo que han sido iniciativas de reprivatización y sobre esto hemos dicho que no hay salida.

La única salida es la recuperación del Patrimonio Nacional a manos del pueblo, no hay otro camino. Podremos discutir cómo se instrumenta, podremos discutir los caminos que hay que transitar para llegar a este resultado, pero lo que no podemos es tener dudas de que es el único camino que nos va a posibilitar tener la riqueza en nuestras manos, nuestra riqueza, que depredan los grupos monopólicos y oligopolios que se han adueñado del 90% de la energía de nuestro país. No más de cinco empresas, que son precisamente las que determinan desde la exploración hasta el precio final del combustible, las que nos obligan a pagar el valor de los combustibles a precio internacional, como si el petróleo de la Argentina lo trajéramos de Medio Oriente, cuando aquí el costo de extracción no es mayor a cinco o seis dólares por barril, según de la cuenca que estemos hablando; sin embargo, en el mercado interno no tenemos una política diferenciada donde paguemos los combustibles de acuerdo a los costos locales y no como si el petróleo se importara.

Mas allá de que este Gobierno ha limitado el precio entre 32 y 35 dólares por barril, lo cierto es que en el mercado internacional, el barril está a 70 ó 75 dólares y en función de eso se desarrollan las ganancias extraordinarias que tienen estos grupos oligopolios. Se llevan del país 16 mil millones de dólares en concepto de renta petrolera, y extraen todo nuestro petróleo y gas a simple declaración jurada y tienen libre disponibilidad del 70% de las divisas. Es decir que cada cien dólares que ganan, setenta no pasan por el Banco Central, no se reinvierten, ni quedan en la Argentina.

Creo que no es necesario hacer demasiado diagnóstico respecto de la depredación que hicieron sobre las reservas acumuladas por YPF y por Gas del Estado. Teníamos gas para 35 años y petróleo para 25, hoy estamos hablando de la necesidad de importar gas y petróleo porque nos quedamos sin reservas.

¿Y qué significó esto para el pueblo argentino? ¿Significó acaso algún bienestar?. ¿Significó acaso esta privatización, que además fue una extranjerización y hoy en las empresas flamea cualquier bandera de cualquier otro estado menos la de Argentina, en una empresa que nos reivindique y nos contenga? ¿Se puede entonces aceptar otras iniciativas políticas que lo único que van a hacer es profundizar esto que se inició en 1989?

Creo que nosotros tenemos algo para hacer. Y es cierto que hay que debatir, y presentar iniciativas, pero también es cierto que están las manos para levantarse. Eso también es cierto, porque el oligopolio petrolero, que es parte del poder en la Argentina, si tiene algo en claro, es que no necesita ganar elecciones para imponer condiciones.

Y por lo tanto, creo que nosotros lo que necesitamos primero es tener claro que tenemos que ganar la voluntad del pueblo argentino. Mostrar lo que significa esto para el presente, lo que ha significado y lo que significa para las futuras generaciones que no solo no van a tener energía, sino que van a estar condicionados en su autonomía mucho mas de lo que estamos nosotros. Porque en un mundo como el de hoy, donde Estados Unidos, imperialismo dominante, es capaz de invadir, capaz de matar, capaz de desestabilizar gobiernos con tal de quedarse con los recursos que necesita, en función de mantener su nivel de vida, no cabe duda que va a detener cualquier iniciativa como la que desarrolla ahora en Bolivia, para evitar que el pueblo argentino recupere su petróleo.

Y nosotros como trabajadores tenemos una decisión y una voluntad imprescindible de cambio. Por eso estamos junto con la CTA, con el MORENO, la FeTERA y otras organizaciones en la iniciativa del Millón de Firmas, pero no solo por juntar un millón de firmas en planillas de papel para tratar de nacionalizar el petróleo y el gas, entendiendo que eso lo va a garantizar. No, vamos en búsqueda de las firmas, pero también de la discusión, del debate, de la incorporación, de la participación y de hacernos cargo de hacer saber de que si no nos comprometemos no va a haber cambios. No va a haber posibilidad de poder parar esta iniciativa. Y en esta dirección entendemos claramente que hay una función en manos de los señores diputados y hay una necesidad de que se expresen en este ámbito las iniciativas que mejor acordemos colectivamente. Pero también es imprescindible que se exprese en la calle, porque sino, no hay posibilidad de modificar la situación en el ámbito de la legislatura, si no hay un pueblo que se movilice y que apuntale las mejores iniciativas para la recuperación de este patrimonio nacional.

Creemos. Estamos absolutamente convencidos que es posible, que se puede, pero necesitamos que todas las voluntades nos expresemos no solo en el ámbito en el que actuamos, sino que seamos capaces de entender que aquí lo que se requiere es el compromiso de toda la gente, es la participación de todos los sectores.

Y este es un problema de Patria, no es problema de color político, no es un problema de ganar una elección porque reivindicamos la recuperación del patrimonio nacional. Está por encima de cualquiera de nuestras aspiraciones personales. Estamos hablando de un emblema que nos contiene a todos y que si somos capaces de ponerlo no solo en el debate, sino también en la acción, en el nivel que corresponde, no tengo la menor duda que nosotros vamos a lograr hacer la proeza que otros antaño hicieron, creyéndose que no tenían la capacidad, ni el número, ni la posibilidad de hacerlo.

Con esto queremos aportar a este debate. Estamos hoy, insisto, en una Campaña por el Millón de Firmas, hasta el 13 de diciembre, día del Petróleo Nacional, intentando empujar en esa dirección más allá de esta iniciativa que obviamente rechazamos y que entendemos tenemos que encontrar mecanismos para que todo el pueblo argentino lo conozca y logremos que ésto se convierta en movilización.

Muchas gracias.

(*) Secretario General del Sindicato Luz y Fuerza Mar del Plata / Web
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