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SINDICATO LUZ Y FUERZA MAR DEL PLATA - ARGENTINA

13 de Julio: Día del Trabajador de la Electricidad

Por José Rigane (*)

Rebanadas de Realidad - Luz y Fuerza Mar del Plata, 14/07/08.- El 13 de julio de 1949 se firmó el primer Convenio Colectivo Nacional de Luz y Fuerza. Desde aquel momento, para recordar un hecho que significó para la familia Iucifuercista un claro avance en la lucha por la dignificación de los trabajadores de la electricidad, se celebra en esa fecha el Día del Trabajador de la Electricidad. . .

La Federación propia

Un año antes, un total de 29 organizaciones sindicales formaron la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza de la Argentina (FATLYF), que rechazó la idea de crear un sindicato único nacional, para conformar una federación integrada con organizaciones sindicales con personería propia, es decir con autonomía, pero con políticas centralizadas en la federación, decididas, se supone, en los cuerpos orgánicos de la misma.

La Unidad, en primer lugar

En aquella época, al calor de las iniciativas políticas de un movimiento obrero pujante, y en el marco de una transformación política-social en el país, sumado a las iniciativas políticas del primer gobierno peronista, (aunque antes de eso, Perón impulsó, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, la creación de cientos de organizaciones sindicales), lo que se privilegió fue la unidad de los trabajadores y del movimiento obrero, que venía actuando y resolviendo la problemática laboral, desde cada una de las organizaciones, en forma aislada y por su cuenta, al no existir una entidad que nucleara y posibilitara a los trabajadores actuar como una única fuerza.

Época de extranjería

Era una etapa que salíamos de las empresas eléctricas privadas, que estaban en manos de los ingleses, belgas, alemanes, norteamericanos, etc. En esas épocas, las privadas no tenían convenio, no respetaban los pocos derechos existentes, explotaban a los trabajadores a gusto, a su antojo, podríamos afirmar sin equivocarnos.

Época de soberanía

Luego vino la nacionalización de las empresas de la energía, la creación de la empresa única nacional de electricidad, como AYEE; los recursos naturales y los energéticos pasaron a ser propiedad intransferible del Estado Nacional (Constitución de 1949) y el patrimonio nacional pasó a ser sinónimo de soberanía y riqueza del pueblo argentino, eran los años que esto significaba autonomía nacional, soberanía, desarrollo propio, y que más allá de los vaivenes del desarrollo político, económico y social del país, este perfil, con los altibajos de las dictaduras militares en particular, se mantuvo hasta marzo de 1976.

Lucha por derechos igualitarios

Lograr el Convenio Colectivo para todos los trabajadores de la electricidad, y que se aplicara en todas las empresas, no fue tarea fácil, y además se logró de a poco, hasta que finalmente todos tuvieran el mismo derecho convencional, tanto el que trabajaba en una cooperativa eléctrica, como el de una empresa provincial, nacional, incluso municipal, y también en las privadas.

Lo mismo ocurrió con los trabajadores que desarrollaban distintas tareas (a las eléctricas específicamente), tanto en el plano administrativo, como técnico, manual, inspectores, proyectos, incluso personal jerárquico, etc.

Momento clave, sueños posibles

En 1975, quizás sea el momento de mayor desarrollo en todo sentido del movimiento obrero y de logros convencionales de los trabajadores.

El gremio de Luz y Fuerza a nivel nacional lograba el convenio 36/75, con lo cual, sumado al Convenio de los sindicatos de Córdoba y el de Capital Federal, conformaban la trilogía de derechos fundamentales de todos los trabajadores de la electricidad, y además, era el trípode más alto, que hacía de base para finalmente llegar al Convenio Nacional único.

Era la época de la empresa nacional única de electricidad, el sueño de un valor único del Kw en todo el país, de un Plan Energético Nacional. Sobre todo, era saber que podíamos.

No fue así.

Nuevas "malas palabras"

Lo que vino es más reciente y más conocido (aunque no lo suficiente por los faltos de memorias y los jóvenes de menos de 3O años). .

Soberanía, patrimonio nacional, empresas del estado (en cualquiera de sus niveles), valor estratégico, Convenio Colectivo Nacional de Trabajo, empresa única, monopolio estatal y natural, etc. (un etc. largo), pasaron a ser malas palabras. Éste no era el léxico aprobado por la globalización, ni por el FMI, el BM, LA OMC, etc. Tampoco eran las bases para entrar al "primer mundo".

Nuevamente, "nos dominan los de afuera"

Ahora estamos en un nuevo ciclo histórico de nuestra realidad nacional, donde prevalecen (una vez más) las empresas privadas -extranjeras y multinacionales en su mayoría-, la extranjerización de nuestros recursos naturales del patrimonio nacional, donde los grupos económicos detentan el poder y deciden sin ganar elecciones.

Dividiendo y reinando

Atomización del sistema energético en general, no sólo lo eléctrico; anarquización de los valores tarifarios. Un solo ejemplo: sólo en la provincia de Buenos Aires hay seis (6) valores distintos del Kwh para los usuarios residenciales, según en la región de la provincia que se viva y de acuerdo a la cantidad de empresas existentes, y esto, sólo tomando las principales. . .

Lo mismo sucede con los derechos laborales, existen a nivel nacional más de 50 acuerdos (aproximadamente) entre actas-acuerdos, convenios de empresas, acuerdos por grupos de empresas, actas regionales, etc., la mayoría a la baja, salvo honrosas excepciones. Eso configura una destrucción sistemática (desde la dictadura militar del 76 hasta la fecha, sin dejar de mencionar algún avance parcial), de los derechos de los trabajadores de la energía eléctrica y una anarquización de sus derechos económicos, que son distintos entre sí, al punto tal que podemos afirmar que hay tantas escalas salariales como empresas existentes, en el mercado atomizado entre empresas de generación, transmisión y distribución.

Sin derechos, ni unidad

El sistema basado en la privatización, hija dilecta de la globalización, ha llevado a la práctica el hecho de que no hay Igual salario por Igual trabajo, y eso sin mencionar un tema no menor, como la tercerización, otra forma de destrucción de la organización de los trabajadores y de sus derechos.

Reafirmación de nuestros derechos

Haciendo honor y rindiendo homenaje a los compañeros Iucifuercistas que nos precedieron en la lucha de las conquistas sociales, y recordando a un grande entre los grandes, que nos dejara un 13 DE JULIO, fecha cara a los trabajadores de la electricidad, el compañero GERMÁN ABDALA, señalamos y reafirmamos nuestros reclamos:

  • -¡Basta de discriminación!
  • -Igual trabajo por igual salario.
  • -Por un único Convenio Colectivo de Trabajo para todos, el 36/75.
  • -Por la Recuperación del Patrimonio Nacional a manos del pueblo.
  • -Por un Programa y Modelo Energético Soberano, nacional y popular.
  • -Por el fin de las tercerizaciones.
  • -Por una verdadera Integración energética con los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe.
(*) Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza Mar del Plata; titular de FeTeRa y Secretario de Organización de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA).
El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Gisele Cebrian y Guillermo Albanese, Secretario de Prensa del Sindicato Luz y Fuerza Mar del Plata.
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