| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| SINDICATO LUZ Y FUERZA MAR DEL PLATA - ARGENTINA / Web | ||
| FEDERACIÓN DE TRABAJADORES DE LA ENERGÍA DE LA REPUBLICA ARGENTINA (FeTERA) | ||
| Adherida a CTA, COSSEM, ICEM. | ||
| Primero de Mayo: a 120 años del Primer Reclamo | ||
| Por José Rigane (*) | ||
Rebanadas de Realidad - Mar del Plata, 30/04/10.- El 1º de Mayo de 1890, casi dos mil trabajadores, que se expresaban en sus lenguas maternas y en los cocoliches, que sintetizaban la relación de inmigrantes provenientes de distintas naciones del mundo, se juntaron en el Prado Español, donde está ubicado el Cementerio de la Recoleta, en la ciudad de Buenos Aires, para llevar adelante el acto que se denominó "fiesta universal de obreros, con el objeto de iniciar la propaganda en pro de la emancipación social" y que fundaría la tradición del Día Internacional del Trabajo, sentando las bases de los reclamos que hoy, luego del retroceso de los últimos 30 años, cobran actualidad y demandan urgencia, en nuestro País. Reducción de la jornada de trabajo a un máximo de 8 horas, aumento de salarios, descanso semanal de 36 horas, prohibición del trabajo infantil, inspección de los lugares de trabajo, protección a la mujer trabajadora, prohibición de tareas insalubres, seguro contra accidentes; son solo algunos de los reclamos que constituyeron el petitorio leído en cinco idiomas, y aprobado por los trabajadores, que al día siguiente tomarían conocimiento que habían perdido su jornal por no ir a trabajar. Este primer 1º de Mayo se organizó también en Rosario, Bahía Blanca y Chivilcoy, constituyéndose las bases de la organización sindical en Argentina, a partir de la fundación de la Federación de Trabajadores de la Región Argentina, dos meses después, el 29 de junio de 1890. Ciento veinte años después de estos sucesos, los trabajadores argentinos podemos suscribir los reclamos de 1890, lamentando la pérdida de los derechos y conquistas que durante las décadas del 60 y 70, del siglo pasado, nos llevaron a los trabajadores a disfrutar de pleno empleo, salarios importantes, convenios colectivos, políticas sociales sostenidas por los mismos trabajadores, mediante nuestras organizaciones o a través del Estado, ascenso social, educación, bajas tasas de pobreza y mortalidad infantil. Muchos de nosotros conocimos situaciones mejores, participamos de las luchas para defenderlas y sostenerlas, dimos batalla mientras importantes sectores gremiales se convertían al sindicalismo empresarial, traicionando a sus compañeros y facilitando las escandalosas tasas de desocupación y pobreza, asociadas al crimen del hambre y la mortandad infantil, que duele cincuenta veces por día, todos los días. En un país hecho de pan, rebosante de recursos naturales, con espacio para mas de quinientos millones de habitantes, viven cuarenta millones que tienen abismales diferencias de ingreso en una relación de 30 a 1, entre los más ricos y los más pobres, casi la mitad de los trabajadores o están desocupados o son esclavos sin derechos, ni convenio colectivo, ni obra social, ni aporte jubilatorio, ni jornada conocida de trabajo. Tres de cada diez, son pobres. Esta situación no deviene de circunstancias relacionadas con el medio ambiente, ni de catástrofes naturales, ni de condiciones de post guerra, deviene de una desigual relación de fuerzas en la sociedad y la consecuente lucha despareja por una mejor situación. En el momento de fundar la CTA dijimos que "somos concientes que la posibilidad de una economía al servicio del hombre fundada en niveles crecientes de autonomía y justicia social, no constituye un problema económico. Hacer viable un plan alternativo exige, antes que nada, una ideología y una política alternativas." "La situación que afronta nuestra comunidad ante la destrucción de muchas de sus organizaciones políticas y sociales nos plantea el desafío de concretar nuevas formas de construcción política y social, capaces de reinstalar el poder de los trabajadores y el pueblo en el escenario nacional." Hoy, casi veinte años después, la CTA se debate entre la confirmación de sus criterios fundacionales y el desarrollo de una tendencia posibilista, que piensa que no hay que "hacer olas, ya que lo que viene puede ser peor". Esta posición constituye un engaño, como la que en 2003, presentaba al gobierno en una situación de disputa, sin entender que la disputa es de las políticas a desarrollar por aquel. Posibilismo, desmovilización, aceptación de la realidad, se enfrentan al proyecto y la construcción de un Movimiento Político Social y cultural de Liberación, una Constituyente Social, una Central de y para Trabajadores y a la convicción de la que formó parte, que la clase trabajadora unida no tiene necesidad de subordinarse a los proyectos de acumulación y saqueo, ya que puede construir su autonomía a partir de sus propios valores de justicia y equidad. A ciento veinte años del primer 1º de Mayo vivimos realidades laborales muy similares a las denunciadas ese día, pero tenemos un grado de organización mayor y un proyecto, que constituye un compromiso que no pudo ser doblegado ni por el poder del patrón ni por los engaños de los posibilistas. |
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| (*) Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza Mar del Plata; titular de FeTERA y Secretario de Organización de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA). | ||
| El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Guillermo Albanese, Secretario de Prensa del Sindicato de Luz y Fuerza Mar del Plata. |