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OPINIÓN - VENEZUELA

Trabajo Digno - Empleo Decente

Por Rodolfo Romero Garcete (*)

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Rebanadas de Realidad - Caracas, 24/12/09.- Los cartoneros de Buenos Aires nos dan una lección: dicen luchar y reclaman trabajo digno.

Al mismo tiempo, los trabajadores migrantes, en su DIA INTERNACIONAL declarado por las Naciones Unidas - 18 de diciembre - exigen lo mismo.

La Organización Internacional del Trabajo - OIT - al lanzar EL PROGRAMA MUNDIAL DEL EMPLEO convoca a todo el mundo a trabajar por el EMPLEO DECENTE.

El Movimiento Sindical Internacional reafirma en cada circunstancia su defensa y promoción del EMPLEO DECENTE, siguiendo la línea pautada por la OIT.

Cuando existía la CENTRAL LATINOAMERICANA DE TRABAJADORES -CLAT-, se hablaba del TRABAJO DIGNO Y EMPLEO DECENTE, estableciendo una distinción y al mismo tiempo una correlación.

Esta distinción la consideramos de fundamental importancia.

El trabajo digno refleja la interioridad del ser humano. Lo que la persona realiza no puede atentar contra su dignidad ni puede violar sus derechos fundamentales.

El concepto trabajo digno se plantea una cuestión de fondo. La visión empleo decente, no pasa de formular una cuestión de forma. Los dos aspectos son importantes, pero lo primero es lo primero, y en ese sentido, no se puede renunciar en ningún caso a la reivindicación del trabajo digno como parte substantiva de la dignidad humana.

La etapa de la esclavitud representó una ignominia, un menoscabo del ser humano, y por eso se consagraba el principio de que el esclavo era quien trabajaba, ya que los seres libres vivían para el OCIO. Y por eso, cuando surge el NEGOCIO, se rompe el sentido del OCIO, ya que la misma palabra significa NO OCIO.

Para los neoliberales y los capitalistas en general, el TRABAJO ES SIMPLE MERCANCIA, no lo vinculan ni lo relacionan con la dignidad de la persona humana, y por eso sus condiciones y su precio, está determinado por el mercado.

Es así como justifican la EXPLOTACIÓN DEL TRABAJO HUMANO, pero sin ninguna consideración humanista, ya que la mercadería trabajo va al mercado como cualquier otra mercadería, es decir como una bolsa de papa.

Esta es la mayor indignidad del capitalismo.

Según la Doctrina Social Católica, formulada con claridad en las Encíclicas Papales, "EL TRABAJO ES LA BASE DE LA CUESTION SOCIAL" y tiene "PRIORIDAD SOBRE EL CAPITAL", ya que ésta no es sino "TRABAJO ACUMULADO".

Al mismo tiempo declara que "LA MEDIDA DE JUSTICIA DE UN ORDEN SOCIO-ECONÓMICO SE DETERMINA SEGÚN LA REMUNERACIÓN DEL TRABAJO", con lo que le da carta de ciudadanía especial al trabajo humano, rechazando cualquier intento de asimilarlo a una simple mercancía. (Ver LABOREM EXERCENS).

El trabajo tiene una dimensión subjetiva y otra objetiva. Y no pueden ser separados. Hablar exclusivamente de empleo decente, de alguna manera sacrifica la dimensión subjetiva y no se puede reivindicar integralmente el trabajo humano, cuando se limita a plantear UN TRABAJO DECENTE.

En consecuencia, la cuestión de fondo tiene primero un carácter CULTURAL, ya que parte de la concepción que se tiene con relación a la persona y al trabajo. E inmediatamente se presenta la CUESTIÓN SOCIAL, ya que el trabajo no es un simple quehacer individual, es más bien UN PROCESO SOCIAL, donde a uno le puede tocar realizar una parte ínfima de todo lo que supone el trabajo humano. Cuando el carpintero usa el martillo y el clavo, esos elementos son productos de un trabajo anterior. Y desde luego que el TRABAJO es parte fundamental de la actividad ECONÓMICA, donde se asocia con el capital, la materia prima, la tecnología, etc.

En la actividad económica es donde se genera una relación especial denominada RELACION DE TRABAJO O RELACION LABORAL, y es en ésta relación donde debe formularse con claridad la doble dimensión : TRABAJO DIGNO - EMPLEO DECENTE.

Si el Movimiento Sindical, del signo que fuere, adopta la simple fórmula del EMPLEO DECENTE, no está reivindicando el valor del trabajo a plenitud, y se entrampa en las formalidades, en las normas, que los capitalistas ni la tendrán en cuenta ni cumplirán con las normas establecidas, ya que para ellos EL TRABAJO ES SIMPLE MERCANCIA como lo predican los neoliberales.

Es interesante registrar lo que Cristo afirmaba según el Evangelio de San Mateo : "EL SER HUMANO VALE MUCHO MAS QUE UNA OVEJA", sin embargo, millones de ovejas, ganado vacuno ,caballos y otros animales tienen condiciones más "dignas" y más "decentes" que millones de seres humanos considerados como bestias en el trabajo, ya que son vilmente explotados. Y sabemos que la explotación del trabajo humano supone un atentado a la dignidad humana y una violación flagrante de los derechos humanos, pudiendo sin embargo los explotadores BARNIZAR esta explotación con meras formalidades, es decir con cierta "decencia."

Respetando profundamente la iniciativa y el propósito de la OIT, sin embargo nos corresponde a nosotros resituar la cuestión, cuestionando el enfoque original, y aportando nuestra visión humanista y social sobre un tema-problema que es el CARACÚ de nuestra lucha y de nuestras REIVINDICACIONES HISTÓRICAS.

TRABAJO DIGNO - EMPLEO DECENTE no son una y la misma cosa. Debemos distinguirlos, sabiendo que se complementan y hasta se necesitan.

Los sectores empresariales que operan dentro de la lógica del mercado, sabemos que ni les importa lo que diga la OIT y desde luego que buscan neutralizar y desvalorizar todo el empeño del movimiento sindical, por lo tanto ni se formulan la cuestión del TRABAJO DIGNO NI DEL EMPLEO DECENTE. Para ellos cuenta LA LEY DE LA OFERTA Y LA DEMANDA Y EL PRINCIPIO DE LA MAXIMIZACIÓN DE SUS BENEFICIOS, buscando siempre reducir el precio del trabajo y desmejorar las condiciones de trabajo. Por eso aplican las leyes de desregulación, flexibilización precarización y simulación en las RELACIONES DE TRABAJO.

Eso está certificado diariamente con los sistemas de TRABAJO EN NEGRO, LOS PAGOS POR DEBAJO DEL SALARIO MÍNIMO, LAS JORNADAS LABORALES QUE EXCEDEN EN GRANDE LAS 8 HORAS DE TRABAJO, EL NO REGISTRO EN EL SEGURO SOCIAL, LA VIOLACION SISTEMATICA DE LA LIBERTAD SINDICAL, EL NO CUMPLIMIENTO DE LOS CONVENIOS COLECTIVOS, ETC.

Agregamos: En Colombia, en 23 años se han asesinado a 4.800 dirigentes sindicales. En los últimos 8 años, fueron asesinados 2600. En Canadá, la huelga de los trabajadores del níquel lleva más de 6 meses. En Chile, los trabajadores de la OTIS lleva más de 21 días. Y todo el panorama latinoamericano-caribeño está regado de sangre sindical y se multiplican las represiones sindicales, especialmente por la parte patronal donde las corporaciones transnacionales dan el peor ejemplo. En Paraguay, de cada 10 sindicatos que se constituyen, 7 son abortados por la patronal con el despido de los dirigentes.

Por todo ello es que asistimos a una etapa de exacerbación del CONFLICTO SOCIAL y se enseñorea la INSEGURIDAD, LA VIOLENCIA Y EL DESASOSIEGO.

Debemos también distinguir el DERECHO AL TRABAJO Y EL DERECHO DEL TRABAJO, ya que en ambos casos debe preservarse EL TRABAJO DIGNO Y EL EMPLEO DECENTE, PARA LO CUAL ES ESENCIAL CUMPLIR CON LA RESPONSABILIDD SOCIAL TANTO POR PARTE DEL ESTADO COMO DE LOS EMPRESARIOS Y DE LOS TRABAJADORES.

Debemos insistir en la generación de POLÍTICAS PÚBLICAS para crear LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES Y EL RESPETO PLENO DE LA DIGNIDAD HUMANA Y DE LOS DERECHOS HUMANOS - LABORALES.-

Y hasta podemos invocar lo que nos legó el Profeta ISAIAS 33-65, ya que tiene plena actualidad:

"EN EL DESIERTO ACAMPARÁ EL DERECHO; EN EL JARDÍN DESCANSARÁ LA JUSTICIA. LA OBRA DE LA JUSTICIA SERA LA PAZ, Y LOS FRUTOS DE LA JUSTICIA SERÁN TRANQUILIDAD Y SEGURIDAD PARA SIEMPRE.

MI PUEBLO VIVIRÁ EN HABITACIONES BUENAS, EN BARRIOS SEGUROS, EN LUGARES TRANQUILOS…

HARAN CASAS Y VIVIRÁN EN ELLAS, PLANTARÁN VIÑAS Y COMERÁN SUS FRUTOS…

GOZARÁN DE LOS FRUTOS DE SU TRABAJO. NO TRABAJARÁN INUTILMENTE NI TENDRÁN HIJOS PARA PERDERLOS.-"

Solamente con TRABAJO DIGNO Y EMPLEO DECENTE podremos gozar de nuestro trabajo, no trabajaremos inútilmente y no tendremos hijos para perderlos como está sucediendo en pleno SIGLO XXI.

Debemos combatir la explotación del trabajo humano. EL TRABAJO NO ES MERCANCÍA.

EN EL TRABAJO SE JUEGA NUESTRA DIGNIDAD Y NUESTROS DERECHOS FUNDAMENTALES.

(*) Ex Secretario General Adjunto de la CLAT; ex Director General de la Universidad de los Trabajadores de América Latina (URAL); ex Presidente de la Comisión Latinoamericna de Defensa de los Derechos y Libertades de los Trabajadores y Pueblos de América Latina (CLADEHTL). En la actualidad es Asesor de la CNT de Paraguay.