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La autonomía municipal

Por Matías Rulli (*)
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Rebanadas de Realidad - Viedma, 12/09/05.- Muy a pesar, de que con el reconocimiento de la autonomía municipal en la reforma de la Constitución Nacional en 1994, que en su artículo 123 prescribe: "Cada Provincia dicta su propia Constitución, conforme a lo dispuesto por el artículo 5, asegurando la autonomía municipal y reglando su alcance y contenido en el orden institucional, político, administrativo, económico y financiero", este tema parecía zanjado.

Hoy nos encontramos ante la necesidad de pensar, repensar y seguir avanzando en busca de la autonomía municipal. A tal fin realizaré una breve descripción de que se entiende por autonomía en cuanto a las cuestiones administrativas, económicas financieras, políticas e institucionales.

Pues bien, cuando nos referimos a la autonomía administrativa estamos diciendo que es la facultad que tienen los municipios para gestionar y regular aspectos tales como los referidos a servicios públicos, obras, organización administrativa, entre tantos otros. Esto es, AUTO-ADMINISTRARSE.

En relación a la autonomía económica financiera, es aquella que brinda la posibilidad de cobrar los impuestos, dictar su presupuesto, promover el desarrollo económico, crear corredores productivos, etc. En síntesis, AUTO-FINANCIARSE.

En el orden político: es la potestad delegada de fijar su fecha de elección de autoridades locales, la elección y duración de sus gobernantes, cantidad de concejales, etc.

Finalmente, y seguramente la más importante, esta dada por la autonomía institucional, que es lisa y llanamente la posibilidad de dictar su propia carta orgánica. Estos es, sencillamente la facultad de dictar sus propias NORMAS.

Visto así, breve y conciso, podemos analizar e inferir que la autonomía municipal debe seguir haciéndose camino, ya que con la sola inclusión en la Constitución Nacional, no ha bastado para su total reconocimiento. Sino, que es necesario una verdadera vocación municipal, y entender que el artículo 123 ha sido "el puerto de partida y no el de llegada" de este reconocimiento.

Es más, a modo de ejemplo voy a desmenuzar una de las potestades para visualizar sencillamente esto. Situémonos en la autonomía política: de ella se dice "que es la capacidad para elegir sus autoridades", pues bien, si hacemos un detalle veremos, que la gran mayoría de las veces que acudimos a votar hemos elegido conjuntamente en la misma fecha autoridades provinciales (gobernador y legislador) y municipales; y cuando no hasta nacionales. Y todos reconocemos, la gran dificultad que acarrea diferenciar y elegir tal o cual dirigente de una boleta u otra, o votar en blanco en una de las categorías o realizar bien el corte, etc. Siendo que, por tal complicación, terminamos votando la boleta completa de un partido por miedo a la impugnación de nuestro voto.

Con lo cual, se ve clara y palmariamente, que en este rubro: la autonomía (de elegir a sus autoridades) es aparente, ya que no emitimos el voto convencidos nuestra elección municipal, sino votamos (muchas veces) por efecto arrastre de la elección provincial (o a la inversa).

Nuestra región

La Constitución Provincial en su artículo 225 dicta: "Esta Constitución reconoce la existencia del Municipio como una comunidad natural, célula originaria y fundamental de la organización política e institucional de la sociedad fundada en la convivencia. Asegura el régimen municipal basado en su autonomía política, administrativa y económica. Aquellos que dictan su propia Carta Orgánica municipal gozan además de autonomía institucional (…)".

"La Provincia no puede vulnerar la autonomía municipal consagrada en esta Constitución y, en caso de superposición o normativa contradictoria inferior a la Constitución, prevalece la legislación del Municipio en materia específicamente comunal (…)".

En su formato, este artículo, es aún más claro que el artículo 5 y 123 de la Constitución Nacional, en relación al carácter autónomo que se les ha brindado a los municipios.

Sin embargo, queda pendiente aún, la reforma del estado que, mediante el rediseño institucional, sea capaz de equilibrar las competencias, recursos y demandas, para una verdadera autonomía.

Por lo que, es necesario que "paso a paso" avancemos hacia la efectiva concreción del principio de autonomía municipal. Ampliando su campo de acción, convirtiendo a los municipios en los verdaderos promotores de la renovación cultural, económica, social y política de nuestra provincia.

(*)Representante de Ciudad Política en la Patagonia.
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