Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
GOBIERNOS LOCALES / PROV. DE RÍO NEGRO

Medio ambiente y participación ciudadana

Por Matías Rulli (*) Correo

Rebanadas de Realidad - Viedma, 26/10/06.- Transitando el tercer milenio, los municipios tienen que hacerse cargo de nuevas demandas que anteriormente no les correspondían.

Entre ellas se encuentra la protección del medio ambiente, cuestión que no siempre es abordada con el impulso necesario ya que se parte de la errónea concepción de que los problemas ambientales están distanciados de nuestra vida cotidiana en el tiempo y en el espacio.

Uno de los problemas iniciales que se plantea es si la defensa del medio ambiente es de competencia municipal, a la luz de las limitaciones que tiene el Gobierno local para regular y controlar tales cuestiones. A modo de ejemplo: si desde el Municipio de Viedma se quisiera regular los desechos que se tiran al río Negro, se estaría rebasando ampliamente la competencia territorial, cuando no aspectos jurídico-institucionales.

Así las cosas, es claro que nos encontramos ante un tema complejo que necesita una planificación a largo plazo para convertir la cuestión ambiental en eje transversal de las políticas municipales, articulada y coordinada necesariamente con las políticas provinciales y nacionales.

Por ello se torna necesario potenciar la participación de la ciudadanía para incorporar definitivamente la dimensión ambiental a nivel municipal. En tal sentido, es la ciudad de Curitiba el ejemplo a seguir. En ese centro metropolitano del Brasil, donde equipos multidisciplinarios de ingenieros, arquitectos, abogados, historiadores (entre otros técnicos) y la participación de toda la ciudadanía, han constituido la utopía de la ciudad ecológica.

Participación ciudadana

Uno de los temas centrales de la agenda ambiental (agenda 21) es la participación ciudadana, que constituye el punto de partida de la estructura de las políticas de gestión ambiental.

Corresponde al Gobierno municipal motivar la participación ciudadana, dado que en la medida en que los ciudadanos reciban una educación ambiental que les despierte inquietudes, ésta los motivará a participar, máxime cuando en Viedma hay una demanda creciente por mayores espacios de participación ciudadana.

Así, es necesaria la articulación de instancias y ámbitos que favorezcan la participación, para poder desarrollar todo el proceso de formación de políticas medioambientales.

Logrando un plan de acción, que a modo de ejemplo, puede seguir el siguiente formato:

  • 1) Identificación y análisis de los problemas (diagnóstico).
  • 2) Determinación de las actuaciones a impulsar para dar solución a los problemas identificados (decisión).
  • 3) Puesta en práctica de estas actuaciones (implementación).
  • 4) Evaluación de los resultados del proceso y posterior revisión (monitoreo).

Finalmente, la participación ciudadana constituye un aspecto estructural y permanente dentro de las políticas de gestión ambiental municipal, confiriendo legitimidad y sustentabilidad a las acciones que se encaren.

(*) Miembro de la Unión Iberoamericana de Municipalistas
Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones