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Rebanadas
de Realidad
- Viedma, 02/09/09.-
Uno
de los temas interesantes a tratar, en una futura reforma de la Carta
Orgánica, es todo aquello referido con el cuidado del medio ambiente.
La humanidad, luego de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente (Estocolmo, 1972), dio un gran salto incrementando la conciencia
mundial sobre un tema que debe ser planteado como una Política de Estado
(así con mayúscula).
Nuestra
actual Carta local en su artículo 24 señala: "Ecología. Los vecinos
tienen derecho a vivir en un medio ambiente adecuado y el deber de conservarlo.
El Municipio garantiza la preservación del ecosistema. Elaborará la
Carta Ambiental y dictará el Código Correspondiente previa consulta
a los organismos y asociaciones especializados. Procurará que todos
los emprendimientos susceptibles de afectar el ambiente, en especial
los que se realicen en aguas del Río Negro y sus afluentes, prevean
la conservación de los recursos naturales, coordinando con otros municipios,
la Provincia y la Nación, la normativa que compatibilice criterios y
experiencias". Se completa con lo señalado en el artículo 25 por cuanto
prohíbe la radicación o transito de todas aquellas materias que puedan
alterar en forma irreversible el medio ambiente.
Ahora
bien, el problema ambiental, como sabemos, atañe a más de una jurisdicción
política, en la variable composición de Estado nacional, provincial
y municipal. De allí que la introducción en la Carta Orgánica deba tratarse
con mucha sabiduría e ingenio a fin de que un tema como este no quede
rezagado por disputas en relación a las competencias.
No
desconocemos que tenemos una historia y tradición vinculada al declaracionismo
de origen latino y francés, que ha tenido una gran influencia sobre
nuestras constituciones y cartas orgánicas, y dio origen a normas más
expresivas que ejecutivas, declarando derechos y formulando principios
que no representan la realidad. Pero en el tiempo actual, referido específicamente
a esta temática, es necesario introducir normas de carácter ejecutivo.
Las
administraciones locales en los últimos años han trabajado, costosamente,
esta temática, impulsados por movimientos vecinales que lograron en
muchos casos reformas en constituciones provinciales, cartas locales
y diferentes normas. Así aprendimos que el éxito de las políticas ambientales
locales se sustenta en la implicación de los ciudadanos.
Por
ello es que creemos firmemente en la apertura a debate de la cuestión
ambiental para buscar alternativas ejecutivas a la norma a incluir en
la Carta Municipal, siguiendo el pensamiento que rige en la Constitución
Nacional, incluyendo al ciudadano con acciones concretas que faciliten
la participación y responsabilidad ciudadana en los procesos de toma
decisiones.
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