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Rebanadas
de Realidad
- Viedma, 13/09/09.-
Con
la vuelta de la democracia comenzó en nuestro país un proceso de reconocimiento
e institucionalización de la perspectiva de género como una deuda de
la sociedad, dándole así valor en la historia de nuestro país. La presidenta
Cristina Fernández, primera mandataria elegida por el voto popular para
ese cargo, afirmó al inaugurar el Salón Mujeres Argentinas del Bicentenario:
"Este espacio debe reflejar un poco nuestra propia historia como país,
ya que la mujer ha sido protagonista en todas partes desde el nacimiento
de la Patria, con Juana Azurduy en las batallas por la Independencia,
o con Lola Mora y Tita Merello, todas ellas comprometidas con su tiempo".
Consideramos
que a nivel municipal es necesario incorporar definitivamente la perspectiva
de género en la agenda política, para ello es preciso apuntalar la institucionalización
de las políticas de igualdad de género y de aquellas instancias encomendadas
a implementarlas, sin que sea logro de un gobierno de turno. En nuestra
ciudad existe el Consejo Municipal de la Mujer, creado mediante la Ordenanza
2.908 por iniciativa de la ex concejal Nilda Nervi en 1993.
La
licenciada Adela Britos sostiene: "Institucionalizar consiste en incorporar
en una norma todos los aspectos que deben tenerse en cuenta cuando se
realizan acciones destinadas a superar situaciones tanto internas como
externas, en el ámbito o jurisdicción de una institución. Plasmar en
una norma significa que lo que se prescribe tiene carácter de obligatorio,
debe ser cumplido, observado tanto por los que la dictan, como por los
que la aplican, la ejecutan y evalúan las acciones desarrolladas".
Las
Cartas Municipales más avanzadas, y de reciente sanción, han postulado
en su articulado normativas referidas a la igualdad de género (Tinogasta
- 2005; Río Grande -2006; Villa Carlos Paz -2007; Río Tercero - 2007;
entre otras). Es interesante, a modo de ejemplo, lo que postula la Carta
de Ushuaia (2002) en su artículo 30: "El Municipio, mediante acciones
positivas, garantiza en el ámbito público y promueve en el privado la
igualdad real de oportunidades y de trato entre hombres y mujeres, en
el acceso y goce de todos los derechos civiles, políticos, económicos,
sociales y culturales. Estimula la modificación de los patrones socioculturales
con el objeto de eliminar las prácticas y prejuicios basados en la idea
de superioridad o inferioridad de cualquiera de los géneros por sobre
el otro. Fomenta la plena integración de ambos géneros a la actividad
productiva, las acciones positivas que garanticen la paridad en el trabajo
remunerado, la eliminación de la segregación y toda forma de discriminación
por estado civil o de familia".
La
igualdad de género procura mejorar las oportunidades de hombres y mujeres
para acceder y disfrutar de los beneficios de las distintas políticas
públicas que se desarrollan, asimismo pretende igualar el acceso a cargos
públicos. De allí que sea necesario impulsar su institucionalización
a nivel local y plasmarlo en la Carta Orgánica Municipal. El papel de
la mujer es fundamental en este proceso para la canalización de ideas
y aspiraciones.
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