Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
SINDICATO NACIONAL DE LA INDUSTRIA ALIMENTICIA Y LÁCTEOS (SINALTRALAC) - COLOMBIA
Filial de: la CGT y FENTRALIMENTACION

Por un 1º de Mayo unitario y combativo

Primero de Mayo: Conmemoración de las Heroicas Luchas Proletarias por la Jornada de Ocho Horas.
Por SINALTRALAC, Seccional Cartagena

Informaciones del SINALTRALAC editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - SINALTRALAC, Cartagena, 29/04/09.- En las primeras décadas del siglo pasado la jornada diaria era de 14 a 18 horas, de manera que los obreros "jamás veían a sus mujeres y a sus hijos a la luz del día" y vivían, como hoy, en las más humillantes condiciones de hambre, miseria y represión. En 1829 los obreros de Nueva York solicitaron a la legislatura de ese Estado expidiese una Ley que fijara la jornada de ocho horas. Este fue el comienzo de la histórica lucha proletaria.

En 1884 el IV Congreso de la Federación de Gremios y Uniones Organizadas de Canadá y Estados Unidos, aprobó una moción que proclamó: "A partir del primero de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo será de ocho horas". Igualmente llamó a los proletarios de todas partes a realizar movilizaciones de respaldo a la iniciativa. Por su parte los sectores patronales y de empleadores la rechazaron y confiaron el éxito de su posición en la fuerza de la ley y en su capacidad represiva. El Primero de Mayo de 1886, ante las dificultades que oponían los enemigos del proletariado, 340.000 trabajadores, declararon la huelga. Los capitalistas apelaron al Gobierno y éste comenzó a reprimirlo. En Chicago los acontecimientos fueron más violentos y a pesar de la agresión oficial los obreros combatieron en las calles de la ciudad, cuerpo a cuerpo con la policía. Durante los días 3 y 4 de Mayo se libraron en las zonas y sectores obreros los más sangrientos encuentros pues ya la policía hizo uso de sus armas de fuego, dejando un deplorable saldo de muertos y heridos.

La prensa se alió con el Gobierno y un periódico (Chicago-Inter-Oceans. Mayo 6, 1886) decía, "esos rufianes rojos, esos pestilentes individuos deben ser tratados como crimínales y delincuentes comunes pues a lo largo de meses y años han proclamado sus sediciosas y peligrosas doctrinas".

Dentro de esa situación de terror y de represión los obreros Samuel Fielden, Augusto Spies, Michael Schwab, George Engel, Adolph Fisher, Louis Lingg, Oscar Neebe, Albert Parson fueron detenidos y acusados de la muerte de un policía.

El juicio puso de presente el objetivo de los enemigos de la jornada de ocho horas; quienes, fielmente representados por los jueces y por el aparato jurídico que en nombre del Estado y por autoridad de la ley, pretendían impedir la conquista del proletariado de su grandiosa lucha en pro de las "Ocho Horas de Trabajo, Ocho Horas de Descanso y Ocho Horas de Educación" como decía una de las consignas que en boca de los obreros recorrió todo el país.

El 11 de agosto de 1886 terminó el fiscal su intervención pidiendo la pena de muerte para los acusados con esta imprecación: "Haced escarmiento con ellos, ahorcadles y salvaréis a nuestras instituciones, a nuestra sociedad". El 20 de agosto fue dictada la sentencia. Condenó a sufrir la pena de la horca a 7 de los acusados.

La historia del proletariado mundial ha recogido las últimas expresiones de los máximos héroes mundiales, pronunciadas cuando ya estaban frente al patíbulo.

George Engel dijo: "Aquí también en esta ´República libre hay obreros que no tienen lugar en el banquete de la vida y que como parias arrastran su miseria. He visto a seres humanos buscando alimento en los montones de basura de las calles. Mi crimen consiste en que he trabajado por el establecimiento de un sistema que impida que unos amontonen millones y otros vivan en la miseria. Estamos convencidos de que sólo por la fuerza podrán emanciparse los trabajadores de acuerdo con lo que la historia enseña".

Parson: "Este proceso ha sido provocado, inspirado, encausado, orientado por los capitalistas, por los que creen que el pueblo no tiene más que un derecho y un deber, el de la obediencia".

Lingg: El mas joven (23 años): "Soy enemigo del orden vigente y con todas mis fuerzas, repito que mientras aliente un soplo de vida lo combatiré. Os desprecio, desprecio vuestro orden, vuestras leyes, vuestra autoridad sostenida por la fuerza. Ahorcadme por esto".

Spies: Antes de que la trampa se abriese bajo sus pies exclamó: "Tiempo llegará en que nuestro silencio será más poderoso que las voces que hoy estranguláis".

El 11 de noviembre de 1887 estos líderes obreros, estos héroes del proletariado Internacional poniendo de presente una conducta que es una lección de firmeza y de moral revolucionaria, rindieron sus vidas en el patíbulo por la causa del pueblo, por la causa de los obreros y por la causa de la humanidad.

Treinta años después Lenin, al frente del proletariado conduciría a la victoria en Rusia, la Revolución Socialista Proletaria que un día culminará con la liberación de los pueblos esclavizados y con la emancipación de toda la humanidad.

En 1949, después de 32 años de este primer triunfo, Mao Tse Tung al frente del proletariado y campesinado de China, tomó el mando a nombre de la Revolución de Nueva Democracia en Marcha al Socialismo, integrando a nivel mundial, unto con la URSS, un gran bloque socialista que cubrió la tercera parte de la humanidad.

Esta primera oleada socialista se sostuvo hasta 1957 en la Unión Soviética y 1978 en la República Popular de China.

Es una de las razones fundamentales y esenciales el por que todas las Organizaciones Cívicas, Gremiales Populares y Sindicales , a nivel Regional Nacional e Internacionalmente, respaldemos unitaria y fraternalmente la conmemoración del día mundial del trabajador, día históric0 en la cual la Clase Obrera se da cita para rendir homenaje a tan distinguida fecha.

INVITAMOS Y CONVOCAMOS A LA GRAN MARCHA DEL PRIMERO DE MAYO A TODA LA CLASE OBRERA COLOMBIANA PARA QUE NOS VOTEMOS A LA CALLE EN HONOR A LA CLASE LUCHADORA Y TRABAJADORA

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de José Eliécer Ospina L., Secretario General del SINALTRALAC.