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CONGRESO MUNDIAL DE NIÑOS Y NIÑAS SOBRE TRABAJO INFANTIL

Se está lejos de haber erradicado el trabajo infantil, la clave está en la educación

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Sitios que tratan la temática
http://www.ei-ie.org/
http://www.ilo.org/childlabour
http://www.globalmarch.org/worldcongress
http://www.schoolisthebestplacetowork.org/

Rebanadas de Realidad - La CIOSL EnLínea, Florencia, 17 de mayo de 2004: Según los participantes del congreso mundial de niños y niñas sobre trabajo infantil (Children's World Congress on Child Labour), conseguir educación primaria gratuita y universal en todo el mundo es una parte vital de la solución para poner término al continuo flagelo del trabajo infantil en todo el mundo. El congreso se desarrolló durante tres días -del 10 al 13 de mayo- en Florencia, la capital de la provincia de Toscana, Italia.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay alrededor de 250 millones de chicos que trabajan *. Está claro que no hay concordancia alguna entre la condena universal de la opinión pública del trabajo infantil y la realidad, que indica que la comunidad internacional aún no ha tomado las medidas necesarias para combatirlo. A la presencia en el congreso de chicos de todo el mundo se sumó la de representantes de toda una gama de organizaciones, la CIOSL, representantes de distintas ONG nacionales e internacionales, como así también del Banco Mundial, de la Organización Internacional del Trabajo y de distintos gobiernos nacionales, entre los cuales estaban los de Brasil, Mozambique, Costa Rica y los Estados Unidos.

Los testimonios que se dieron en el Congreso mostraron la enorme dimensión de lo que aún queda por hacer. Andrews Addoquayetagoe, de la central sindical afiliada a la CIOSL de Ghana - Ghana Trades Union Congress-GTUC- contó que miles de chicos ghaneses, algunos sometidos a condiciones de servidumbre, trabajan en el campo como "espantapájaros", para evitar que los murciélagos arruinen las cosechas. En otros lugares, los chicos remiendan redes de pesca y liberan las redes enredadas que están bajo agua. La central GTUC está reforzando sus programas de formación sindical del ámbito de la agricultura y la pesca, donde muchas personas no ven nada malo en que los chicos trabajen.

En una declaración que redactaron los chicos participantes se expresó el sentimiento de frustración por las "promesas huecas" de los gobiernos y se puso el acento en la educación para todos. "La mayoría de los chicos dijeron que están perdiendo confianza en los gobiernos porque éstos no cumplen lo que prometen. Prometieron muchas veces poner término al trabajo infantil mediante la educación y mejores servicios sociales. Pero no lo hacen. No acompañan sus promesas de un verdadero compromiso o de recursos."

El Secretario General de la CIOSL, Guy Ryder, se refirió a la importancia de la educación como el principal instrumento para combatir el trabajo infantil: "limitarse a sacar a los chicos del trabajo no es un enfoque sostenible. Tales programas deben vincularse con la educación primaria universal libre y gratuita y ésta, a su vez, con el respeto de los derechos de los trabajadores adultos. Todo proyecto de desarrollo que contribuya a perpetuar la participación de menores en trabajo infantil es contraproducente."

Muchas de las personas presentes en el Congreso se hicieron eco de esta opinión. "La labor en materia de trabajo infantil no es una labor caritativa y debe formar parte de un temario más amplio sobre trabajo decente", comentó Sonia Rosen, ex funcionaria del Departamento de Estado de los Estados Unidos, quien trabajó en cuestiones relativas a trabajo infantil durante la presidencia de Clinton.

Kailash Satyarthi, fundador de la Marcha Mundial contra el Trabajo Infantil (Global March Against Child Labour), considera que "se han hecho enormes adelantos en distintos frentes. Estamos consiguiendo crear un movimiento mundial de la sociedad civil. Se ha movilizado la voluntad política consiguiéndose la ratificación de los dos convenios de la OIT y se produjo un aumento de la participación de los chicos en la lucha contra el trabajo infantil, participando en la misma tanto ex chicos trabajadores como chicos que van a la escuela. Entre las repercusiones se observó una mayor asistencia a clase y progresos en la responsabilidad social por parte de las empresas".

Las tres afiliadas italianas de la CIOSL -CGIL, CISL y UIL- desempeñaron un gran papel en la preparación del congreso, siendo uno de los más destacados un protocolo conjunto que firmaron con el gobierno regional de Toscana para adherirse a la lucha contra el trabajo infantil.

El congreso no estuvo exento de controversias. Los sindicatos italianos se sumaron a muchos otros para manifestar su indignación por una declaración de Maria Burani Procaccini, Presidenta de la Comisión por la Infancia del Parlamento Italiano, quien sostenía que los chicos tienen derecho de trabajar y derecho de formar "sindicatos" de chicos. Savino Pezzotta, Secretario General de la CISL -afiliada a la CIOSL-, criticó duramente esa postura diciendo que "los chicos tienen derecho de jugar y de ir a la escuela en lugar de tener que trabajar".

En una sesión especial que se llevó a cabo con representantes de la comunidad internacional, Lieke Wissink, de 17 años de edad, preguntó por qué el Banco Mundial había declarado en estos últimos años que algunas formas de trabajo infantil no son perjudiciales y no es necesario erradicarlas. Ad Melkert, Director Ejecutivo del Banco Mundial, respondió que "todas las formas de trabajo infantil se deben erradicar", señalando que si bien los adelantos en la aplicación del Convenio núm. 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil, constituyen un importantísimo primer paso, se debe hacer mucho más para lograr que haya una plena aplicación del Convenio núm. 183 de la OIT sobre la edad mínima de admisión al empleo.

En un informe presentado por la OIT se calculaba el costo de la erradicación del trabajo infantil en un lapso de 20 años, como así también las ventajas económicas que se obtendrían de tal inversión. Según la OIT, "se puede eliminar el trabajo infantil y reemplazarlo con educación universal para el año 2020 con un costo estimado en US$760.000 millones y beneficios de aproximadamente siete veces más que el costo calculado."

Delegados sindicales de Mauritania, Argentina, Reino Unido, Nepal, Países Bajos, India, Albania y de la Internacional de la Educación comunicaron al congreso sus experiencias y los enfoques adoptados para poner término al trabajo infantil y hacer que los chicos vayan a la escuela.

Al congreso le siguió una marcha realizada el día jueves, a la que asistieron miles de chicos y adultos, inclusive de escuelas y sindicatos cercanos a Florencia. La marcha pasó a través de las calles de la ciudad, culminando simbólicamente frente al Hospital de los Inocentes, de 600 años de antigüedad, uno de los orfelinatos más antiguos del mundo que acoge chicos abandonados y huérfanos, sito en la Plaza Santissima Annunziata.

* Según las estimaciones de la OIT, en el mundo habría 246 millones de chicos que trabajan, de los cuales 179 millones realizan algunas de las peores y más peligrosas formas de trabajo infantil.
Gentileza del Departamento de Prensa de la CIOSL.
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