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EXAMEN SINDICAL

¿Respeta la Unión Europea las normas del trabajo?

Rebanadas de Realidad - Bruselas, 25 de octubre de 2004 (La CIOSL EnLínea): Anticipándose a la revisión de la política comercial de la Unión Europea que la Organización Mundial del Comercio (OMC) llevará a cabo los días 25 y 27 de octubre de 2004, la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) presenta un nuevo informe evaluando el respeto de las normas fundamentales del trabajo en los 25 Estados miembros de la UE. En dicho informe, elaborado en colaboración con la Confederación Europea de Sindicatos (CES) se observa que si bien la mayoría de los 25 Estados miembros de la Unión Europea han ratificado los 8 convenios fundamentales del trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sigue habiendo excepciones como la República Checa, Estonia y Letonia.

En ciertos ámbitos de la política laboral es necesario tomar medidas adicionales para cumplir con los compromisos que la Unión Europea asumió en las declaraciones hechas en las Conferencias Ministeriales de la OMC de Singapur (1996), Ginebra (1998) y Doha (2001). Se necesita asimismo efectuar cambios a fin de que haya un pleno acatamiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo. Hay además falencias en lo relativo a los artículos pertinentes de la Carta Social Europea (revisada) del Consejo de Europa, que ha sido ratificada por los 25 Estados miembros.

Todos los Estados miembros de la UE han ratificado los dos principales convenios de la OIT sobre los derechos sindicales. En general, en los 15 países que pertenecen desde hace tiempo a la UE se respetan los derechos sindicales en la ley y en la práctica. Sin embargo, hay algunos ejemplos de violaciones de los derechos sindicales, especialmente en los nuevos países miembros y la legislación de esos países no siempre se ajusta a los convenios de la OIT. En la República Checa continúan violándose los derechos sindicales y hay allí ejemplos de sindicatos a los que se denegó el acceso a predios de empresas, ofertas de sobornos para que se disolvieran sindicatos de empresas y negativa a deducir las cotizaciones sindicales en nómina. En Dinamarca, el derecho de huelga de los funcionarios está restringido y se considera grave que no se garantice la reincorporación de los huelguistas despedidos por haber participado en una protesta legal.

Además, la UE no ha reconocido explícitamente el derecho de efectuar acciones secundarias transfronterizas como uno de los aspectos integrantes del derecho de huelga. Sin embargo, se debería poner énfasis en que la UE y sus Estados miembros tienen la obligación de respetar el derecho de acciones secundarias transfronterizas como un derecho derivativo tanto en la legislación comunitaria como en la nacional, un derecho que se basa en la legislación sindical internacional.

Todos los Estados miembros de la UE, con la excepción de Estonia, han ratificado los dos convenios principales de la OIT sobre la discriminación y la igualdad de remuneración. Diversas directrices europeas obligatorias estipulan la igualdad de remuneración y la igualdad de trato en el empleo. No obstante, en los mercados laborales de todos los Estados miembros sigue habiendo marcadas diferencias entre los géneros, inclusive en países donde las mujeres tienden a tener un mayor nivel de educación, por ejemplo, Estonia. En Austria, las mujeres ganan apenas el 74 por ciento de los ingresos de los hombres por el mismo trabajo. La brecha salarial entre los géneros existente en el Reino Unido se acerca al 20 por ciento y se estima que en España es nada menos que de 30 por ciento.

Las trabajadoras se concentran en los trabajos mal remunerados, trabajo a tiempo parcial y otras formas de empleo atípico, que han aumentado durante los últimos veinte años, principalmente en el sector de servicios. Esos factores implican que la brecha salarial entre los géneros ha mostrado gran resistencia a cambiar.

En la UE la discriminación no se limita al género. Resulta muy preocupante, especialmente en muchos de los nuevos Estados miembros, la discriminación en el empleo que se practica contra la minoría étnica gitana. En algunas zonas, el índice de desempleo de los gitanas y gitanos llega a ser del 90 por ciento (por ejemplo, en Eslovenia) y también existen desigualdades en materia de educación.

Todos los Estados miembros de la UE, con la excepción de la República Checa, Estonia y Letonia, han ratificado los dos convenios de la OIT sobre el trabajo infantil. No obstante, si bien el trabajo infantil no está muy difundido en Europa, en la mayoría de los países hay cierto grado de inaceptable explotación de los menores, principalmente en la economía informal y la agricultura.

El informe pone asimismo de relieve que con la excepción de Letonia, todos los Estados miembros de la UE han ratificado los dos principales convenios de la OIT sobre trabajo forzoso. Sigue habiendo trata de mujeres y chicas para destinarlas a la prostitución forzosa y también trata de personas para que efectúen trabajo forzoso en la agricultura y en talleres de explotación.

La UE defiende el respeto de las normas fundamentales del trabajo en distintos ámbitos de su propio sistema comercial, lo que incluye su Sistema Generalizado de Preferencias (SGP), en virtud del cual los países en desarrollo que respetan las normas fundamentales de la OIT pueden acceder al mercado europeo con mejores condiciones. Desde 1995, los países que tienen trabajo forzoso pueden perder su derecho a acceder exentos de aranceles al mercado europeo y revisiones efectuadas en las disposiciones del SGP en 2001 hicieron extensiva esta disposición a los casos de violaciones flagrantes de cualquiera de las normas fundamentales del trabajo. Al mismo tiempo, los países que garantizan el respeto de todas las normas fundamentales del trabajo pueden gozar de mejores condiciones para su acceso comercial.

Gentileza del Departamento de Prensa de la CIOSL.
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