Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
UNA APUESTA A LA LUCHA Y LA ORGANIZACIÓN

Pelota de gol

Por José Ricardo López (*)

Rebanadas de Realidad - Córdoba, 03/03/04.- La cruda realidad ha mostrado de cuerpo entero la tremenda crisis que el neoliberalismo ha sometido a las agonizantes economías regionales. El caso de las fábricas de pelotas de Bell Ville, que por estos días la prensa nacional a puesto de manifiesto tras un pedido de informe del bloque del Movimiento Político Social de Liberación (MPSOL) en el Partido Nuevo, obligó hasta la intervención del propio gobernador José De la Sota a tramitar ante la AFA el pedido de abastecer las ligas nacionales ante el peligro cierto de liquidar lo poco que queda en pie en este sector.

En Bell Ville y la zona existían 32 fábricas de pelotas que ocupaban a 6.000 trabajadores. Hoy quedan en producción doce fábricas que ocupan a más de 4 mil personas en forma esporádica y flexibilizadas totalmente en toda la zona incluyendo Bell Ville, Morrison, Leones, Monte Leña, Villa María, Cintra, Ballesteros y Ordoñez.

El verdadero fabricante

Es bueno saber que la fabricación de la pelotas es en un 90 por ciento artesanal y que la optimización de la calidad dependen en un 80 por ciento de la calidad de la costura. Por lo tanto, es el costurero el verdadero fabricante, un actor social que por cierto nunca estuvo bien, que siempre fue el que pagó los platos rotos de los vaivenes comerciales del país en épocas de bonanza para los fabricantes en los años 60, 70, 80 y hasta la mitad de los 90. En la década del 60 hubo intentos de organizar a los costureros nucleándolos en el Sindicato del Cuero, pero la mal intencionada acción de los patrones hizo que se disolviera la organización. En los 70 y 80 los costureros reclamaban mejoras pero las respuestas de los patrones fueron entregarles pelotas a las cárceles de Villa María, San Francisco y Río Cuarto, y al disminuir la demanda de costura indefectiblemente redujeron los costos de la mano de obra, maniobra que cada tanto realizan en la actualidad para evitar la quiebra total de su fábricas ante la oleada de las pelotas importadas.

El proceso de la fabricación de las pelotas es lenta. Las fábricas funcionan con 8 a doce empleados las más grandes y con un plantel de tres a cinco trabajadores las pequeñas. Allí realizan el pegado, el forrado y el cortado de los cueros y materiales sintéticos que se usan para la confección de las pelotas. El armado gajo por gajo lo realizan los costureros en sus propias casas (a diferencia de Taiwán donde utilizan galpones donde los costureros trabajan junto a sus familias). Algunos utilizan una pinza de madera que posibilita una costura casi perfecta. Después de este proceso las pelotas vuelven a la fábrica armadas y salen nuevamente para colocarles las cámaras. Cada fabricante tiene dos o tres colocadores de cámaras. Las pelotas vuelven a la fábrica para retornar y ejecutar su posterior maquillaje pasando por el "fulbómetro" buscando su redondez y sellado celigráfico con el cual está listo para su comercialización.

Una fábrica tipo en la zona puede tener de tres a cinco empleados permanentes y entre 80 y 150 costureros, lo que indica el papel fundamental en el armado de los balones por parte de los costureros. Al costurero se le paga por pelota cocida. Por ejemplo: por una pelota de competición se le paga en el menor de los casos $ 3, mientras que el valor comercial es de $ 30; por una pelota de media competición se le paga $ 2, mientras que su valor comercial es de $ 20; una pelota de juguetería se abona $ 1,50, mientras que su valor comercial es de $ 10; una pelota de cuero genuino de vaca se paga $ 4, mientras se la vende comercialmente a un valor de $ 90, mientras que al colocar una cámara se le abona $0,30 por pelota.

En el mejor de los casos un buen costurero puede armar tres pelotas trabajando hasta 14 horas por día y un colocador de cámara puede alcanzar cien pelotas por día.

En 1995 nace en Bell Ville, la Unión de Trabajadores Desocupados (UTD) alineada dentro de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), organización que comienza a nuclear a los costureros y vendedores de pelotas. Por entonces la importación hacia estragos y en particular a esta industria.

Proyecto para reactivar el sector

La UTD entiende que la reactivación del sector no debe ser parcial es algo que a los fabricantes les cuesta reconocer porqué lograr colocarle un arancel a la pelota importada para controlar la competencia desleal y concretar el abastecimiento a las ligas dependientes de la AFA es un primer paso que debe trasladarse inmediatamente en mejoras concretas para los trabajadores del sector que están totalmente flexibilizados y que son los verdaderos fabricantes de pelotas.

La Cámara Argentina de Fabricantes de Balones (CAFABA) deberá asumir algún tipo de compromiso laboral con sus más de 4.500 trabajadores por ello entendemos que los trabajadores encuadrados en la CTA debemos conformar una asociación que los nuclee y luche por sus derechos. Esta asociación deberá poner en marcha una Escuela de Costureros que devuelva la capacidad operativa a los trabajadores, totalmente debilitada por los años de poca práctica y obtener convenios de abastecimiento con CAFABA. El consumo anual de pelotas en el país es de 3.000.000 y la producción zonal actual no alcanza a 500.000 unidades. Estas cifras hablan por sí solas del estado actual del sector.

Esta realidad nos alienta a conformar agrupaciones de trabajadores en cooperativas y emprendimientos productivos asociativos ya que entendemos que existe un espacio para desarrollarlas abasteciendo las demandas del mercado interno.

Desde nuestro espacio territorial de la CTA es desde donde podemos organizar y agremiar a tan importante cantidad de trabajadores que sin lugar a dudas constituye un sector estratégico para el desarrollo de nuestra Central en la zona.

(*)Vocal titular de la Comisión Ejecutiva Provincial de Córdoba de la CTA y dirigente de la Unión de Trabajadores Desocupados (UTD) de Bell Ville.
Fuente: Boletín informativo de la CTA, Regional Córdoba, Nº 65, 3 de marzo de 2004
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