Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA (SNTMMSRM)

Cumple 74 años de lucha el Sindicato Nacional de Mineros

El camino de la unidad gremial nos habrá de llevar al triunfo: Napoleón Gómez Urrutia. Crece la solidaridad internacional hacia las luchas de los mineros mexicanos.

Rebanadas de Realidad - SNTMMSRM, 10/07/08.- Con motivo de celebrarse el Día del Minero este 11 de julio, y al cumplir74 años de lucha el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares, el compañero Napoleón Gómez Urrutia, Secretario General del Organismo Sindical, dirigió un mensaje a los miembros del Sistema Minero Nacional, integrado por las Secciones y Fracciones Locales del Sindicato y en general por el sector donde laboran directamente más de 280 mil personas en 22 estados de la República, así como a la clase trabajadora mexicana e internacional que ha apoyado nuestra lucha por la autonomía y la libertad sindicales. Este es el mensaje, que reproducimos íntegramente:

Compañeros:

Este 11 de julio de 2008 se cumplen 74 años de la pródiga y generosa existencia del Sindicato Nacional de Mineros, nuestro querido y combativo Sindicato. Con ese motivo, hoy celebramos El Día Nacional del Minero, que fue instituido para recordar el camino de unidad gremial con que nació el 11 de julio de 1934 en Pachuca, Hidalgo, al unificarse los 27 sindicatos regionales y locales entonces existentes, en una sola agrupación nacional de trabajadores mineros y metalúrgicos.

Debemos celebrar, compañeros, que este camino de unidad y de lealtad se esté reafirmando día con día, sin tregua, ante las cobardes y alevosas agresiones que desde hace dos años sufrimos de parte de empresarios rapaces, incapaces por su mezquindad, de comprender la solidaridad obrera, en complicidad con autoridades laborales y de todo tipo que no sólo solapan, sino que obedecen servilmente las órdenes de esos empresarios, singularizados en Germán Larrea Mota Velasco, dueño de Grupo México, quien se piensa a sí mismo como señor de horca y cuchillo, igual que bajo el régimen del dictador Porfirio Díaz hace 100 años, quien reprimió ferozmente las huelgas obreras de 1906 en Cananea, Sonora, y de 1907 en Río Blanco, Veracruz.

Debemos celebrar, también, que en estos dos años de duras y difíciles luchas, no se haya debilitado la capacidad de resistencia y la combatividad de nuestra Organización, como quizá ninguna otra lo haya realizado en el México de nuestro tiempo. Nos han agredido, han asesinado compañeros mineros y metalúrgicos, han pervertido la ley para golpearnos, han emprendido costosísimas campañas sucias --y negras como sus conciencias-- en los medios de comunicación contra nuestros dirigentes y contra todo el gremio. Han pretendido dividirnos, han intentado crear sindicatos espurios, han comprado esquiroles para crear la falsa imagen de inconformidad dentro de nuestra Organización hacia la dirigencia nacional, pero resultó que sólo compraron basura que, de tan podrida, ya ni siquiera es reciclable.

En resumen, han pretendido destruir al Sindicato Nacional de Mineros. Primero mediante la intención de descabezarlo; después, congelando ilegalmente en los bancos sus fondos financieros, los cuales son patrimonio de todos los mineros, para asfixiarlo e inmovilizarlo; finalmente, lanzando calumnias y mentiras contra mi persona, que ante las amenazas de destrucción del Sindicato decidí exiliarme forzadamente en el extranjero para continuar la lucha, desde donde sigo dando la batalla por los mineros, metalúrgicos y siderúrgicos mexicanos que estamos en lucha, vigilantes de que no se rompa la unidad entre nosotros. Pues la unidad es el arma mayor de los trabajadores; sin unidad, los trabajadores seríamos aplastados por los patrones y las autoridades cómplices de aquellos.

Pero todo les ha salido mal. No le han atinado a una sola de sus trampas y agresiones. El gremio minero, metalúrgico y siderúrgico de México está cada vez más fuerte y poderoso, pese a tales agresiones, que en vez de dividirlo, lo han hecho más sólido, resistente y combativo. Y nuestro Sindicato cada vez está más unido, cada vez resalta más la lealtad de los trabajadores agremiados hacia nuestra Organización Sindical y hacia los dirigentes que los trabajadores se han dado a sí mismos, en el ejercicio pleno de nuestra autonomía y libertad sindicales.

Ante esos fallidos intentos de destruir al Sindicato Nacional de Mineros, las actuales autoridades han pretendido anular nuestra autonomía sindical, intervenir mediante amañadas tomas de nota en los asuntos que son absolutamente exclusivos de los trabajadores agremiados mineros, metalúrgicos y siderúrgicos, pero no lo han logrado ni lo lograrán. Un secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, al servicio de Germán Larrea Mota Velasco, dueño de Grupo México, se ha pretendido erigir en el juez, el fiscal y el consignador pretendiendo que es él quien le otorga el derecho a nuestro Gran Sindicato para vivir, como si necesitásemos de su dictamen para existir y para luchar.

Últimamente Grupo México, con la complicidad siempre despreciable del Secretario del Trabajo, ha sacado a la luz pública a un supuesto grupo minero que no existe como grupo sindical, sino que se presenta como “cooperativa de producción” y lleva por título “Veta de Plata”, con la pretensión de atacar y calumniar a nuestro Sindicato. Esta supuesta “cooperativa de producción”, si es que existe, no forma parte de la membresía de nuestro Sindicato, pues nosotros agrupamos sólo a trabajadores con contrato colectivo de trabajo identificados con nuestra lucha.

A este nuevo intento de calumnias y acusaciones de mala fe del grupo de falsos mineros de “Veta de Plata”, o más bien a sus patrones de Grupo México, nuestro Sindicato responde que está más fuerte que nunca, que las amenazas que a través de ese tipo de grupos fantasma lanzan a los mineros y a sus familias no prosperarán, precisamente por la falta de respeto con que esos supuestos grupos tratan a los mineros y a sus familias.

Pero debe hacerse notar que las declaraciones de ese grupúsculo no están dirigidas sólo contra el Sindicato Minero, sino contra todo el sindicalismo mexicano, al cual pretenden poner de rodillas, ya que tales declaraciones son engendradas por empresarios antisindicalistas. Siguiendo el ejemplo de los empresarios de Grupo México y de las actuales autoridades laborales, pretenden doblegarnos a los mineros para tener así una plataforma de presuntas justificaciones para agredir al movimiento obrero mexicano en su conjunto.

En el caso de las encuestas compradas por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, los trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos le respondemos que sus perversos esfuerzos por deformar la realidad son inútiles y son un desperdicio visceral e infantil de recursos, pues los jueces y tribunales darán la razón y la verdad jurídica a nuestro Sindicato Nacional y a la propia Convención General Ordinaria, y no se dejarán manipular por el temor reflejado del secretario del Trabajo en la falacia y lo frágil de los argumentos, calumnias y difamaciones que utilizó al negar el reconocimiento oficial al Secretario General de nuestra histórica y combativa organización sindical.

¿Por qué la Secretaría del Trabajo no exige la toma de nota a las agrupaciones empresariales del sector minero, metalúrgico y siderúrgico y sí lo hace, en cambio, con el Sindicato? La respuesta es categórica: No lo hace porque la Secretaría del Trabajo está al servicio de las empresas, no de los trabajadores. Ha desvirtuado y devaluado por completo la función que la Ley le ordena, que es tutelar de los intereses de los trabajadores, y se ha convertido en un simple departamento de relaciones industriales del sector patronal, por completo opuesto a lo que en importantes momentos fue esa Secretaría, por ejemplo, bajo el mando del estadista que fue Adolfo López Mateos. Por todo ello, pensamos que la Secretaría del Trabajo debe desaparecer y convertirse sólo en un departamento de estadísticas y registro del trabajo, de los empleos, del desempleo, de los salarios, ya que su función ha sido prostituida y cambiada a favor de los patrones.

A través de la sigla inventada de “Veta de Plata” se dicen indignados ante la solidaridad nacional e internacional que ha generado nuestro Sindicato Nacional de Mineros. Les respondemos: cuando hay represión, la solidaridad obrera no tiene fronteras ni prohibiciones. En el gremio minero mexicano hay molestia profunda porque a los trabajadores no se nos quiere reconocer el derecho a la solidaridad mundial, cuando tenemos enfrente, como enemigo declarado y en desigual enfrentamiento, a un secretario del Trabajo al servicio de las empresas, no de los trabajadores.

Insistimos con genuino orgullo: el Sindicato Nacional de Mineros tiene un enorme apoyo internacional, el cual es moral, político y económico, y se manifiesta en los respaldos políticos y económicos, así como en los repetidos mensajes de solidaridad hacia los mineros mexicanos por parte de la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas, FITIM, que agrupa a 25 millones de trabajadores en más de cien países del mundo, y de los USW Steelworkers de Estados Unidos y Canadá, con su casi un millón de agremiados, así como el apoyo de la más importante agrupación sindical norteamericana, la AFL-CIO. A ellos se agrega hoy el apoyo de la inmensa mayoría de las organizaciones de trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos de todo el mundo, reunidas del 9 al 11 de julio en San Petersburgo, Rusia, en la Conferencia Mundial de la Industria Minera, que abrumadoramente nos han dado su solidaridad y han repudiado la política antisindical del gobierno de México.

La resistencia y la combatividad de los trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos mexicanos van para largo. No nos van a doblar ni acabar por falta de recursos económicos, que las organizaciones metalúrgicas mundiales hermanas han aportado generosa y solidariamente a nuestra lucha, y lo seguirán haciendo en cumplimiento de la solidaridad internacional de clase.

Hemos mantenido, haciéndonos más fuertes y poderosos cada vez, pese a la adversidad que ello implica, un conflicto minero que ya acumula más de dos años de duración. Hemos emprendido, en defensa de los derechos y la dignidad de los trabajadores, huelgas en tres centros de trabajo (Secciones 17 de Taxco, Guerrero, 65 de Cananea, Sonora, y 201 de Sombrerete, Zacatecas) y seguimos exigiendo contratos de trabajo justos y, sobre todo, condiciones de seguridad e higiene industrial adecuados a la salud de nuestros compañeros de esas tres Secciones Sindicales. Asimismo, seguimos exigiendo que se haga justicia por el homicidio industrial de Pasta de Conchos y que se enjuicie y encarcele a los asesinos de dos compañeros trabajadores en Sicartsa, Lázaro Cárdenas, y de un minero en Nacozari, Sonora.

No nos vamos a detener ni nos van a derrotar.

Estos 74 años de luchas de nuestro Sindicato nos marcan el camino. No cejaremos en nuestras justas demandas por mejores salarios, prestaciones y condiciones de trabajo, con seguridad e higiene industrial plenas.

Seguiremos exigiendo que cese la cobarde y alevosa persecución contra el Sindicato Minero, contra nuestros dirigentes y contra nuestras familias, que deben gozar de todos sus derechos ciudadanos en México.

No nos van a doblegar.

Iremos hasta la victoria en nuestra lucha. No nos van a vencer.

Tenemos de nuestro lado la razón y la justicia. No van a acabar con nuestro Sindicato Nacional, porque este es el patrimonio y la fortaleza de nuestras familias, de nuestros hijos; es el alma mater de los trabajadores humildes pero unidos y fuertes, y es el orgullo de la dignidad de clase.