Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA (SNTMMSRM)

Un año de huelgas y nada hace el gobierno para que Germán Larrea Mota Velasco cumpla la ley

Más de dos años de conflicto minero sin soluciones, por la misma inacción oficial hacia Grupo México. Urge que el Presidente Felipe Calderón corrija las omisiones irresponsables, las agresiones y las incompetencias del Secretario del Trabajo.

Rebanadas de Realidad - SNTMMSRM, 29/07/08.- Hoy lamentablemente se cumple un año de que estallaron huelgas en Cananea, Sonora; Sombrerete, Zacatecas, y Taxco, Guerrero, que afectan gravemente a los propios trabajadores, a sus familias y a las poblaciones en que se localizan dichos centros de trabajo, lo mismo que a la actividad económica que allí se realiza. Todos ellos son centros de trabajo concesionados por el Gobierno a Grupo México, de Germán Larrea Mota Velasco.

A un año de distancia, estas huelgas siguen empantanadas en la irresponsable omisión e incompetencia de los funcionarios de la Secretaría del Trabajo, así como en el empecinamiento de Grupo México a no sentarse a dialogar con el Sindicato.

Esto lo declararon el Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato, su Consejo General de Vigilancia y Justicia y las Secciones en Huelga, en mensaje con destino al Presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Las tres huelgas fueron emplazadas y estalladas legalmente por el Sindicato Nacional de Mineros al Grupo México, cuando esta empresa se negó a satisfacer las justas demandas de sus trabajadores, referidas a una adecuada seguridad e higiene industriales y a revisiones contractuales. Grupo México sigue empecinadamente negado a entrar al camino de la negociación, con la complicidad absoluta del Secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, y del subsecretario Álvaro Castro Estrada, quienes actúan como defensores de la empresa y como enemigos acérrimos de los trabajadores, con lo que pretenden destruir al Sindicato Minero y suplantarlo con charros dóciles, alegando falsamente que actúan apegados a la ley.

Los dirigentes mineros y los huelguistas le dijeron: Lo ignoran a Usted, Señor Presidente Felipe Calderón Hinojosa, cuando ha señalado que es el Presidente del Empleo. La prueba es que hasta la fecha, ni Grupo México ni las autoridades de la Secretaría del Trabajo han hecho nada que no sea atizar el conflicto con los huelguistas, y no han dado ningún paso para resolver las huelgas, poniendo en riesgo el empleo en esos centros de trabajo.

Asimismo, estas tres huelgas se inscriben dentro de un conflicto más amplio, de más de dos años de permanencia, en que ni Grupo México ni el Gobierno ni las autoridades laborales han hecho tampoco nada para encontrar soluciones satisfactorias a las partes obrera y patronal, sino que han insistido en una línea de agresiones y provocaciones que han dejado trágicos saldos de muertes y represiones, incluyendo el homicidio industrial de Pasta de Conchos y los asesinatos de trabajadores en Sicartsa y en Nacozari, todos los cuales siguen impunes y sin investigación alguna. La omisión y el olvido, no la atención responsable, son las constantes de actitud de la Secretaría del Trabajo.

Esto tiene gravísimas implicaciones para la paz laboral y social de México, para la vigencia de la Ley y el Estado de Derecho, para los trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos del país y para todo el movimiento obrero mexicano en su conjunto.

También le expresaron: Usted, Señor Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, ha señalado en reiteradas ocasiones que el camino de su gobierno es el de la ley y el Estado de Derecho. Es el momento, a un año de estalladas las tres huelgas, de que ya haga cumplir las determinaciones de su política y de la Ley. El camino está muy claro: no es con agresiones a los trabajadores mineros como se logrará, ni con intromisiones que violan la libertad y la autonomía sindicales, sino con una actitud constructiva que tome en cuenta, con justicia, los intereses de los sectores obrero y patronal en litigio.

Nuestro serio reclamo es a Grupo México, cuyo dueño, Germán Larrea Mota Velasco, se ha significado como represor y asesino de mineros, en lo cual ha contado con la actitud cómplice del secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, quien ha asumido un papel opuesto al que le marcan las obligaciones legales y éticas de su función administrativa, cuando defiende al sector patronal, ataca los derechos obreros e incumple con ello la función conciliatoria que por ley tiene marcada la dependencia que está a su cargo.

Animados del mejor ánimo conciliador hemos propuesto, Señor Presidente, la instalación de una Mesa de Diálogo en la cual se ventilen todos los asuntos relativos al conflicto minero, pero la callada ha sido la respuesta invariable. Hemos invitado reiteradas veces al señor Lozano Alarcón a que salga de sus oficinas y visite y constate las letales condiciones de inseguridad e higiene industrial en que se encuentran minas y plantas del Grupo México y el silencio ha sido la contestación.

Por esta actitud, el 31 de mayo pasado, el Sindicato Minero le pidió al Presidente Calderón Hinojosa que designara a otro interlocutor para destrabar el conflicto y levantar las huelgas, pero dos meses después no tenemos respuesta sobre esta proposición.

Asimismo le manifestaron: Deben cesar, Señor Presidente, las omisiones irresponsables y las incompetencias arrogantes del secretario del Trabajo, así como su política antisindical y antiobrera. Debe cesar, Señor Presidente, la persecución cobarde y alevosa contra los mineros y contra nuestro Dirigente Nacional, Napoleón Gómez Urrutia, quien ha demostrado fehacientemente en tribunales que las acusaciones contra él son falsas y han sido desechadas por los tribunales en todas las instancias.

El gremio trabajador minero, metalúrgico y siderúrgico de México está más unido que nunca en torno a nuestro Sindicato, a nuestros dirigentes democrática y unánimemente electos por los trabajadores, encabezados por el compañero Napoleón Gómez Urrutia, actualmente en un forzado exilio debido a esa cobarde persecución contra él, y a quien la comunidad obrera nacional e internacional le ha dado abrumadoras muestras de solidaridad y apoyo, lo mismo que a la lucha de los trabajadores mineros huelguistas.

Le agregaron finalmente: Seguiremos resistiendo y combatiendo, no nos derrotarán ni asfixiarán, pero es preciso que Usted, Señor Presidente, tome cartas en este problema, corrija las irresponsables omisiones e incompetencias de su Secretario del Trabajo y dé pasos decididos para resolver el conflicto, en beneficio de la paz social de la nación, y elimine así un foco más de problemas sociales, en momentos en que desde diversos ángulos se pone en predicamento la eficacia política y la razón de ser de su Gobierno.