Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA (SNTMMSRM)

Mensaje del compañero Napoleón Gómez Urrutia, Secretario General del SNTMMSRM

Marcha del Monumento de la Revolución a la Secretaría de Gobernación, México, DF. Martes 9 de diciembre de 2008, 17 hs.

Rebanadas de Realidad - SNTMMSRM, Distrito Federal, 09/12/08.-

Estimados compañeros trabajadores de México
Sindicatos Democráticos Hermanos
Compañeros trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos

Para el Sindicato Nacional de Mineros esta concentración obrera es una muestra de la solidaridad entre iguales, una manifestación del espíritu indómito y combativo de la clase trabajadora mexicana y una expresión de que, sin duda, habremos de triunfar contra todas las agresiones, infamias y perversidades que desde el actual gobierno y algunas empresas voraces se han instrumentado desde hace tres años contra la autonomía y la libertad sindical, contra el derecho de huelga y contra la existencia misma de todos los sindicatos de México.

Participamos emocionados en esta marcha de las organizaciones sindicales democráticas mexicanas. Recibimos y agradecemos la solidaridad de todos. Para los trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos mexicanos, casi 300 mil, el año que finaliza ha sido una verdadera prueba de fuego. De esa prueba el Sindicato Nacional de Mineros ha salido airoso, y hoy está más fuerte, más leal y más unido que nunca. Sobre todo, hoy está más decidido que antes a defender su existencia, y con ella, la del sindicalismo mexicano, ante las agresiones que hemos sufrido y resistido.

Sin vanaglorias ni jactancias, declaramos que en la historia reciente de México y del mundo, no ha habido una lucha más importante que la que estamos librando por los derechos obreros, por la legalidad, por la justicia en las relaciones laborales. Eso nos compromete todavía más ante la Nación, ante la sociedad, ante la clase trabajadora y ante la historia.

Sabemos que no podemos ni debemos flaquear, y sabemos que eso no ocurrirá nunca. Hemos decidido vivir de pie, nunca de rodillas.

A nuestros hermanos electricistas, universitarios, telefonistas, tranviarios, petroleros, trabajadores de los servicios, así como campesinos y pequeños comerciantes, agrupados en las diversas centrales que hoy participan aquí, en esta gran marcha de solidaridad, les decimos que nos hemos mantenido erguidos y que no cejaremos en la lucha.

Nos han agredido con acciones directas, calumnias, maniobras ilegales, campañas mediáticas de desprestigio, acciones criminales desestabilizadoras y divisionistas empujadas por las empresas Grupo México, del asesino hasta hoy impune de mineros, Germán Larrea Mota Velasco, y Altos Hornos de México, del corrupto empresario terrorista Alonso Ancira Elizondo, apoyados servilmente por Javier Lozano Alarcón, que ha deshonrado y degradado a la Secretaría del Trabajo, y ahora por otros actores dentro del gobierno federal, que operan desde las penumbras en esta persecución política a favor de aquellos empresarios voraces ya señalados, para quienes trabajaron y siguen trabajando como empleados.

No han podido con nosotros, ni podrán. Somos y seguiremos siendo un Sindicato incómodo para nuestros enemigos, un Sindicato combativo para quienes nos agreden y para quienes quieren llevar a México al fascismo en las relaciones laborales, pero también un Sindicato inteligente y negociador para quienes respetan nuestros derechos y a nuestra gloriosa Organización Sindical que cumplirá ya 75 años de existencia siempre en lucha. La agresión persistente en estos tres últimos años, iniciada con el homicidio industrial de Pasta de Conchos el 19 de febrero de 2006, ha endurecido nuestra voluntad de luchar en los cauces de la legalidad, que nuestros enemigos violan sistemáticamente. No permitiremos que fracasen las tres huelgas legales que se desarrollan en Cananea, Sonora, en Sombrerete, Zacatecas, y en Taxco, Guerrero.

En mayo pasado efectuamos, en uso de nuestra autonomía sindical, la XXXV Convención General Ordinaria de nuestro Sindicato. Las bases trabajadoras dieron a sus delegados convencionistas el mandato de que a nuestro Sindicato lo dirijan quienes ellas desean, no las empresas ni el gobierno. El secretario del Trabajo, Lozano Alarcón, violando la independencia sindical, negó la toma de nota a quien les habla como Dirigente Nacional de los mineros. La Secretaría del Trabajo ha abusado de ese instrumento obsoleto, caduco y arbitrario que es la llamada “toma de nota”, para ejercer el control político sobre los sindicatos, pues sabe que sin él no tendría ninguna fuerza o reconocimiento, y menos un papel real que jugar en las relaciones laborales.

Pese a ese ambiente adverso, el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos de la República Mexicana, ha mantenido su plena atención a los problemas contractuales de las Secciones y Fracciones Sindicales. En todas las revisiones, sean de contrato o de salarios, obtuvimos el 9 por ciento directo al salario de aumento y un 5 por ciento en prestaciones, muy por encima de la inflación y de los miserables “topes salariales” que la llamada autoridad laboral pretende imponer en las revisiones.

Apoyamos sin claudicaciones la demanda de las Viudas de Pasta de Conchos para rescatar los 63 cuerpos de los compañeros mineros que siguen abandonados en el socavón de la mina. Las Viudas, con su valiente ingreso a la mina el 28 de septiembre, demostraron que sí es posible entrar a sus galerías para el rescate de los cuerpos. Actualmente técnicos en la materia capacitan a trabajadores para proceder en fecha próxima a ese rescate.

No cabe duda que nuestra lucha ha rendido positivos frutos. Por ejemplo, la creciente solidaridad que los Sindicatos Democráticos de México, como el Mexicano de Electricistas, el de los Universitarios, el de los Telefonistas y muchos más, nos han otorgado a los trabajadores mineros, lo cual ha sido un importantísimo respaldo a nuestra difícil lucha.

Pero también, de manera muy relevante, el inmenso apoyo solidario internacional que Organizaciones Sindicales Mundiales le han otorgado a nuestras luchas. Especialmente los US Steelworkers de Estados Unidos y Canadá, dirigidos por Leo W. Gerard, con sus 1.2 millones de agremiados; la Federación Internacional de Trabajadores de la Industria Metalúrgica, FITIM, con sus 26 millones de afiliados en todo el mundo; la Federación Internacional de Sindicatos de la Química, la Energía, Minas e Industrias Diversas, ICEM, con sus 20 millones de agrupados, y otras más, así como agrupaciones hermanas de América Latina. Todas ellas nos otorgan apoyo político, moral y económico.

Es una absurda paradoja que mientras en el mundo y en México se reconoce y se apoya decididamente nuestra lucha, el gobierno mantiene la persecución política contra nuestro Sindicato y contra sus dirigentes.

Recientes hechos graves y peligrosos fueron la ilegal y arbitraria congelación de fondos sindicales por el gobierno, con la pretensión de asfixiar económicamente al Sindicato Minero e impedir la solidaridad con las tres huelgas mineras legales actualmente en curso y el apoyo al rescate de cuerpos en Pasta de Conchos.

Pero también son muy graves y peligrosas las ilegales detenciones, el 3 y el 4 de diciembre, de los compañeros Juan Linares Montúfar, Presidente de Nuestro Consejo General de Vigilancia y Justicia, y Carlos Pavón Campos, nuestro Secretario de Asuntos Políticos. Igualmente se mantienen arbitrarias y falsas órdenes de aprehensión contra mi persona como Secretario General, que me impiden retornar al país de un forzado auto exilio en el extranjero. A todas estas agresiones y abusos de poder, el Sindicato Minero habrá de dar pronta respuesta contundente.

Han intentado todo, pero como no han podido con la inteligencia de la clase trabajadora, ni con nuestras estrategias de lucha, decidieron en su frustración utilizar la fuerza bruta, los abusos de poder y la arbitrariedad total. La prepotencia de los gobernantes, mezclada con la ignorancia y la corrupción, han generado esta grave crisis por la que atraviesa nuestro país.

Por eso hoy, desde esta tribuna, tribuna de la solidaridad obrera, convocamos a todos los sindicatos de México a sumarse a esta lucha nuestra y de los Sindicatos Democráticos, independientemente de diferencias ideológicas o de siglas. A todos los sindicatos sin excepción, nos afectan las embestidas que desde el poder público se lanzan a diario desde el actual gobierno federal. Si a los mineros nos derrotan, después irán sobre los demás sindicatos, tanto los democráticos como los corporativos, hasta configurar un repudiable Estado Fascista.

Hoy tenemos conocimiento, compañeros, de que la Procuraduría General de la República está consignando a 18 de nuestros compañeros huelguistas de la gloriosa mina de Cananea, para aplastar esa huelga. Debemos rechazar esta nueva pretensión agresiva, compañeros, donde el gobierno neoporfirista de hoy apoya brutalmente al coronel Larrea Mota Velasco, como en 1906 el gobierno porfirista lo hizo a favor del general extranjero Green, masacrando a los mineros.

Nuestra palabra de orden es que lo que daña a unos, daña a todos. No nos dejemos, compañeros, derrotar ni avasallar. Si este gobierno no ha sido capaz ni querido poner en su lugar a los voraces empresarios que medran con ser los dueños de la nación, y no la Nación la dueña de esas empresas, ya que sólo tienen concesionadas las minas, hagamos que en la realidad práctica se ratifique la primacía de la Nación sobre esas empresas. La Nación está por encima de cualquier interés particular o privado. La Nación es del pueblo, de sus trabajadores y de sus organizaciones sociales. De nadie más.

Convocamos a nuestros hermanos de los Sindicatos Democráticos a no cejar en esta lucha. Sabemos que lo harán y la prueba contundente de eso es esta marcha, marcha de los trabajadores libres de México, que con su esfuerzo y su dignidad crean la riqueza y el progreso de México. Sumemos fuerzas, compañeros. Las generaciones actuales y futuras lo esperan de nosotros. Los mineros, metalúrgicos y similares estamos en esta lucha y no cejaremos. ¡Ningún paso atrás, ni para agarrar vuelo!

Nuestra principal exigencia es la liberación de nuestros compañeros y que el actual gobierno entienda, de una vez por todas, que no nos doblegarán, que seguiremos en la lucha hasta la victoria final.

¡Salud y solidarios abrazos, compañeros trabajadores de México!

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Jorge Campos Miranda.