Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA (SNTMMSRM)

Ofrecimientos de Grupo México: sólo un engaño para aplastar la huelga y al sindicato

La “etapa negra” de que habla esa empresa se inició con la llegada los Larrea al frente de la mina, tras un turbio proceso de adjudicación.

Rebanadas de Realidad - SNTMMSRM, Distrito Federal, 23/04/09.- Grupo México y Germán Larrea Mota Velasco, su dueño, siempre prometen pero nunca cumplen. Ahora prometen diversos pagos y supuestos beneficios a los trabajadores huelguistas de Cananea, pero sólo son un engaño para aplastar la huelga y acabar con el Sindicato Minero en Cananea.

Sin importarles que haya dos procesos de amparo del Sindicato Nacional de Mineros aprobados por el Juez Segundo Federal en Materia de Trabajo del DF, uno de ellos de más de mil trabajadores, contra el ilegal laudo de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, la pretensión patronal es borrar de un plumazo la huelga, pisotear la dignidad de los trabajadores y pretender acabar con el Sindicato Nacional de Mineros que encabeza el compañero Napoleón Gómez Urrutia.

En un desplegado, se permiten arbitrariamente y con total desvergüenza, hablar de una “etapa negra” de Cananea, pero realmente esa “etapa negra” se inició en 1989 cuando los Larrea se hicieron de la titularidad de la concesión y de la propiedad de las instalaciones del centro de trabajo, en turbias y dudosísimas adjudicaciones en tiempos del salinismo.

Los trabajadores y el Sindicato Nacional de Mineros no aceptamos los ofrecimientos de Grupo México, como lo hemos manifestado reiteradas veces con plena energía y total determinación. Primero debe terminarse la huelga mediante los procedimientos legales de la negociación.

En su desplegado, Grupo México y Germán Larrea pretenden ignorar que hay dos suspensiones provisionales contra la ejecución del ilícito laudo mencionado, y llaman a los trabajadores a recibir sus liquidaciones “conforme a la ley”. Los trabajadores no acudirán a este llamado patronal, pues saben que es casi automático que ni eso cumplirá Grupo México. Las liquidaciones que ofrece Grupo México son absolutamente mezquinas, ya que el Contrato Colectivo de Trabajo está muy por encima de ellas.

Pero hay que hacer memoria de los hechos reales, que constituyen la mejor medida de las actuales intenciones patronales. En cuanta ocasión ha habido revisiones contractuales entre el Sindicato y Grupo México, se acordó la instalación de verdaderas condiciones de seguridad e higiene industrial. Esta empresa se negó a cumplir los acuerdos pactados. Así ha ocurrido en Cananea, pero también en Sombrerete, Zacatecas, y en Taxco, Guerrero, y en cuanto centro de trabajo tiene concesionados esa empresa en el país. Sólo basta una visita a cualquier mina o planta de Grupo México, para comprobar las criminales condiciones de seguridad e higiene industrial que privan en todos ellos, que son, esas sí, resultado de un vandalismo empresarial, del cual ahora cínicamente acusan a los trabajadores. Como siempre, Grupo México se maneja con doblez y mentira, como empresa socialmente irresponsable que se ha demostrado que es.

Pretende ignorar Grupo México que esas condiciones de inseguridad fueron las que llevaron a la explosión de la mina Pasta de Conchos, en Coahuila, hace tres años, en que fallecieron 65 compañeros nuestros, 63 de cuyos cuerpos siguen abandonados en el socavón de la mina, cosa que no ocurre en ninguna mina siniestrada del mundo, y nunca los directivos de Grupo México se dignaron presentarse en el lugar aunque sólo fuera para expresar condolencias y nada más ofrecen mezquinas indemnizaciones a los familiares y deudos de los mineros fallecidos en ese homicidio industrial.

También pretenden ignorar que en la más reciente anterior huelga en Cananea misma, ofrecieron establecer esas condiciones de seguridad industrial, y a la fecha no hicieron absolutamente nada. Los trabajadores laboran en condiciones de máxima y criminal inseguridad, y eso lo comprobaron los integrantes del grupo trinacional (México, Estados Unidos y Canadá) de expertos en seguridad industrial, médicos y sanitaristas que realizaron en el lugar una exhaustiva investigación, cuyos resultados dieron a conocer el 13 de noviembre de 2007, pero que como siempre fueron ignorados con insultante mofa tanto por Germán Larrea como por Javier Lozano Alarcón, titular de la Secretaría del Trabajo de este gobierno empresarial y sirviente de la empresa.

Lo más lógico y sensato es que se le retire a Grupo México la concesión para la explotación y la administración de la mina y la planta de Cananea, como lo propuso el miércoles 22 un trabajador ante visitantes distinguidos, dado el terco incumplimiento de la empresa a proveer de condiciones adecuadas de seguridad e higiene industrial.

No es nada lo que se espera de los ofrecimientos patronales, hechos al calor del laudo ilegal de la JFCA, con el que autoridad y empresa pretenden investir de “legalidad” su pretensión de aplastar la huelga de Cananea, con ofrecimientos mezquinos e irrisorios de liquidación, muy por debajo de lo que establece el Contrato Colectivo de Trabajo vigente. Nada se espera de un empresario que a sus mismos socios de ASARCO, American Smelting and Refining Company, y de Southern Perú Copper Corporation, los defraudó y trampeó por lo cual ya fue juzgado y sentenciado en tribunales federales de Estados Unidos, y fue condenado a no tener acciones y a pagar multimillonarias multas por sus ilegales manejos.

La huelga de Cananea, lo mismo que las de Sombrerete, Zacatecas, y Taxco, Guerrero, siguen y seguirán vigentes. Los trabajadores han continuado expresando su firme voluntad de mantenerse en la lucha, dirigidos por el Sindicato Nacional de Mineros que encabeza el compañero Napoleón Gómez Urrutia, quien está al pie del cañón, coordinando las acciones sindicales desde su forzado exilio, con el cual ha evitado que la Organización Sindical fuera descabezada.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Jorge Campos Miranda. / Web