Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA (SNTMMSRM)

Se genera un amplio movimiento de unidad de mineros en torno a los dirigentes nacionales encabezados por el compañero Napoleón Gómez Urrutia, contra sus enemigos

Contundente lección jurídica de Néstor de Buen a las mentiras de Salvador Rocha Díaz. Reta Mario García Ortiz, de la Sección 271 en huelga, a que los traidores demuestren que Gómez Urrutia les impuso estallar el movimiento, y los líderes de las huelgas de Cananea, Taxco y Sombrerete desafían a la STPS y a Grupo México a que prueben que el Sindicato pretendió extorsionar. Hubo reformas a los Estatutos Sindicales que fueron aceptadas por autoridades laborales y firmadas por los que ahora traicionan.

Rebanadas de Realidad - SNTMMSRM, Distrito Federal, 18/08/09.- Sobre la huelga que estallaron el sábado 8 de agosto los compañeros de la Sección 271 del Puerto Industrial Lázaro Cárdenas, Michoacán, en el gremio minero trabajador de todo el país prevalece una conducta de absoluto respaldo a ese movimiento. Estas muestras de apoyo a los compañeros en huelga son totalmente claras y no se prestan a ninguna equivocación o mala interpretación, en lo que constituye un reforzamiento de la unidad sindical de los trabajadores mineros en todo el país.

Por otra parte, el abogado laboral del Sindicato Minero, Néstor de Buen, le dio contundente respuesta en una carta a La Jornada, al desplegado calumnioso del abogado de Grupo México, Salvador Rocha Díaz, publicado el lunes 17, y le dijo: “La afirmación de Salvador Rocha de que al Sindicato Minero no le interesa terminar con el estado de inestabilidad laboral en la mina (de Cananea), sino satisfacer únicamente los intereses personales del Lic. Gómez Urrutia, constituye una falsedad rotunda, además de que resulta una mentira que los intereses en juego en las huelgas sean personales del Lic. Gómez Urrutia...”

Agregó De Buen: “Por otra parte, la supuesta terminación de las relaciones laborales en la mina de Cananea por causa de fuerza mayor, no tiene fundamento alguno, ya que lo que tratan es terminar la huelga y basta examinar el artículo 469 de la Ley Federal del Trabajo, cuya lectura recomiendo a Salvador, para advertir que la supuesta fuerza mayor no está prevista como causa de terminación de la huelga. Y eso, en el supuesto no admitido de que existiera tal fuerza mayor, cuyo significado conoce Salvador de sobra como buen civilista que es, pero omite aplicarlo al caso de que se trata”.

Asimismo, el abogado De Buen señaló: “Los comentarios que se invocan de Carlos Pavón reflejan, simple y sencillamente, su deslealtad frente al Sindicato y su subordinación a la empresa”.

En otro orden, la huelga de la Sección 271 en Lázaro Cárdenas fue producto de la voluntad expresa, democrática y libre, además de unánime, de los trabajadores de la Sección 271. Nadie ni nada ajeno a ellos los obligó a estallarla, sino su propia y soberana decisión colectiva, expresada en la Asamblea General realizada el propio 8 de agosto. El Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Mineros siguió atento al proceso de revisión de Contrato Colectivo de Trabajo porque esa es su obligación por Estatutos, pero nunca actuó para imponer algo contrario a la voluntad de los trabajadores.

Igual que en las revisiones en las Secciones 30, de Naica, Chihuahua, y 64 y 74 de Torreón, Coahuila, el Comité Ejecutivo Nacional respetó y acató siempre la libre decisión de sus miembros, tanto si aceptaron el arreglo con la empresa Peñoles (Secciones 30 y 74) como si estallaron la huelga (Sección 64). El CEN del Sindicato respetó y apoyó solidariamente la decisión de esas secciones. Así es que no hay un solo auténtico trabajador que pueda afirmar que el Comité Ejecutivo Nacional pretendió imponer algo contrario a sus intereses y a su voluntad democrática.

Pero algunos traidores a los trabajadores mineros pretenden ahora denigrar al Sindicato Minero y a sus dirigentes nacionales de haber pretendido imponer huelgas. El compañero Mario García Ortiz, Delegado Especial del CEN en Michoacán y destacado miembro de la Sección 271 de Lázaro Cárdenas, reta al traidor Pavón a que demuestre que la huelga de esta Sección fue impuesta por el Secretario General, compañero Napoleón Gómez Urrutia, o por algún otro de los dirigentes nacionales, que es lo que aquel desleal anda diciendo en declaraciones a los medios, en su delirio mediático determinado por el hecho de haberse prostituido y traicionado a los trabajadores mineros.

Los trabajadores de Lázaro Cárdenas saben de la categoría moral del compañero Napoleón Gómez Urrutia y por eso lo apoyan hasta sus últimas consecuencias, como ocurrió en la huelga de 2006, que las autoridades federales y michoacanas de entonces pretendieron reprimir sin éxito, que fue la única huelga triunfante de que se tenga memoria en México en que los trabajadores hayan estallado una huelga en defensa de su derecho absoluto a elegir a sus propios dirigentes, en este caso al compañero Gómez Urrutia.

El Sindicato Nacional de Mineros, por otra parte, reta y exige a Álvaro Castro Estrada, subsecretario del Trabajo y Previsión Social, a Xavier García de Quevedo, director de Minera de Cananea del Grupo México, a Javier Lozano Alarcón, titular de la STPS, y a su traidor de turno Carlos “la marrana” Pavón Campos a que digan, y lo comprueben, en qué momento el Sindicato Minero Nacional ha planteado extorsión alguna a empresa o gobierno para levantar las huelgas de Cananea, Sombrerete y Taxco. Los dirigentes de esas tres huelgas los desafían, asimismo, a que prueben sus vulgares y perversas mentiras en ese sentido.

En cuanto a la reforma de los Estatutos de nuestro Sindicato, ella se llevó a cabo, siempre, en acatamiento estricto a lo que dictan los propios Estatutos. La última reforma fue en la XXXV Convención General Ordinaria, efectuada en mayo de 2008 en la ciudad de México, y de ella se le notificó a las autoridades laborales (entre los cambios, el de la denominación del Organismo Sindical, que agregó a los trabajadores Siderúrgicos) y esas autoridades los aceptaron, sin más. Incluso Salvador Cháirez (Sección 74 de Torreón, Coah.), que fue miembro de la Comisión de Estatutos en la Convención, y Enrique de la Rosa Serna (Sección 30 de Naica, Chihuahua), participaron en esas reformas y las firmaron, siendo ambos unos de los traidores que junto con Pavón se prostituyeron y vociferan ahora contra el Sindicato Minero por una pretendida pero falsa intención del compañero Gómez Urrutia para “perpetuarse” en el cargo y otras falacias. Y de todo esto hay documentos firmados por ellos mismos.

Carlos “la marrana” Pavón Campos insiste en los medios en que sigue siendo el secretario de Asuntos Políticos del CEN del Sindicato Minero, pero el Consejo General de Vigilancia y Justicia lo destituyó en mayo de su cargo y lo expulsó del Sindicato, conforme a Estatutos, al comprobarse su traición al Organismo Sindical. Tan es así que dejó de asistir al local sindical desde los primeros meses del 009, al no tener cara con la cual afrontar su deslealtad ante los otros dirigentes. Pero seguramente dejó de asistir porque estaba más ocupado tramando su deserción y su traición. Pavón ya no es miembro del Sindicato Nacional de Mineros, mucho menos ocupa ningún cargo sindical.

Es mentira crasa, total, que los trabajadores mineros están en contra del Sindicato Minero, al que siguen masivamente considerando su Sindicato a lo largo y ancho del país. Los que están en contra son sólo unos cuantos ex líderes a los que seguramente están fluyendo dineros sucios de algunas empresas enemigas del Sindicato, y por eso actúan así. Ni en la misma Sección 62, de Fresnillo, Zacatecas, hay tal actitud de los trabajadores agremiados. Son sus ex líderes quienes afirman tal, pero los propios miembros de esa Sección, que ni son tontos ni son niños que se dejan engañar, los habrán de poner en orden en su momento y expulsar del gremio por traicionar al Gran Sindicato Nacional de Mineros.

Los trabajadores de todas las Secciones del Sindicato Nacional de Mineros nunca permitirán que esos traidores se vengan a sentar con ellos, ni siquiera a entrar al edificio sindical, pues los expulsarán como a traidores que son.

El pequeñísimo grupo de traidores pretende hoy invocar la figura recia y honesta de Don Napoleón Gómez Sada, pero en esto también mienten y con ello, al sólo mencionarlo ellos, pretenden ensuciar la memoria de tan destacado líder minero.

A los 75 años de gloriosa experiencia del Sindicato Nacional de Mineros, no vamos a permitir que la traición o la división vengan a apoderarse del Gran Organismo Sindical Independiente que hemos formado con tesonero, inteligente y sacrificado esfuerzo, teniendo a la cabeza al compañero Napoleón Gómez Urrutia.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Jorge Campos Miranda. / Web