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SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA (SNTMMSRM)

Palabras del compañero Mario García Ortiz, Sección 271 de Lázaro Cárdenas, Michoacán, Presidente de la XXXVI Convención General Ordinaria del Sindicato Nacional de Mineros, en la ceremonia inaugural

Lunes 3 de mayo de 2010, Teatro “11 de Julio”.

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Rebanadas de Realidad - SNTMMSRM, Distrito Federal, 04/05/10.-

Estimados compañeros del Sindicato Nacional de Mineros:
Distinguidos y apreciables invitados a esta magna ceremonia:
Respetables líderes sindicales y políticos de México y del Mundo:

Nos complace mucho estar aquí con Ustedes, después de que el voto de mis compañeros Delegados a la XXXVI Convención General Ordinaria del Sindicato Nacional de Mineros democráticamente me confirió el muy alto honor de presidir nuestra Convención, que es la máxima autoridad del Sindicato según lo marcan nuestros Estatutos y Declaración de Principios.

Para ninguno de nosotros es un secreto que realizamos esta Honorable XXXVI Convención en medio de la agresión que el gobierno y algunas empresas antisociales nos han lanzado desde hace más de 4 años, con la evidente pretensión perversa de destruir a nuestra Gloriosa Organización Sindical, que cuenta con más de 75 años de antigüedad, que siempre ha estado en la lucha por el bienestar de los agremiados y nuestras familias, y que nunca se ha doblegado, ni se doblegará, ante las agresiones de sus enemigos y sus cómplices, tanto del gobierno como de las empresas antisociales que desearían ver a nuestro Sindicato Minero sin fuerza, desmembrado y sometido a los intereses de los poderosos del dinero y de la política.

Eso, les digo compañeros, nunca lo verán los enemigos del sindicalismo minero, sobre todo porque nos encabeza un dirigente muy capaz, valiente e inteligente, como es el compañero Napoleón Gómez Urrutia, quien ha sabido dirigirnos con mano firme en medio de la tempestad de agresiones y persecuciones que hemos recibido. El compañero Gómez Urrutia ha interpretado con profundidad el mandato que le hemos otorgado repetidas cinco veces para que nos dirija, para no cejar en nuestra lucha. Con un líder como él, es que estamos realizando esta Honorable XXXVI Convención General Ordinaria, frente a predicciones calumniosas de enemigos y traidores en el sentido de que el Sindicato Minero ya había agotado sus posibilidades de lucha. El desaliento no está en nosotros, compañeros y compañeras, respetables invitados, sino en nuestros enemigos que advierten cómo, uno por uno, se les han estado cayendo los pretextos para seguirnos atacando.

Pero no ha habido desaliento entre nosotros, sino al contrario. Nuestro Sindicato Minero se enorgullece y se llena de fuerza al tener al frente del mismo al compañero Gómez Urrutia y sabe que con él dirigiendo los destinos de la Organización, saldremos adelante y triunfaremos, pues están con nosotros la ley, la razón y la justicia, así como la lealtad y el coraje para luchar por esta justa causa del sindicalismo independiente y por la autonomía y la libertad sindicales. No dudamos que el compañero Napoleón es, ha sido y seguirá siendo el más digno dirigente nacional de los trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos de México, que no se achica ante los obstáculos y que, igual que nosotros los mineros de la base trabajadora, se crece al castigo y saca la casta ante las dificultades y los peligros.

Nuestro Sindicato, recordemos, ha sido atacado desde hace más de cuatro años por una alianza cómplice entre algunas empresas antisociales y el gobierno de derecha que todo el pueblo de México ha padecido desde el año 2000, primero encabezado por el irresponsable Vicente Fox y su llamada “pareja presidencial”, y ahora por el perverso Felipe Calderón, a quien hemos convocado muy repetidas veces a dialogar con nosotros y nos ha respondido siempre con el silencio y la agresión permanente, sin darnos jamás la cara. ¿De qué tendrá miedo este señor con el que sinceramente hemos deseado dialogar y negociar dentro de la ley una salida justiciera al conflicto minero, y que nunca nos ha tomado la palabra? Cuando un gobernante no da la cara ni toma la palabra del pueblo, es que está defendiendo algo muy siniestro.

Desde el homicidio industrial de Pasta de Conchos, el 19 de febrero de 2006, operado por negligencia del Grupo México de Germán Feliciano Larrea Mota Velasco, hasta nuestros días, no ha habido un momento de descanso hacia nosotros de parte del gobierno y en especial de Larrea. No vemos en la historia moderna de México, e incluso del mundo entero, una persecución política tan cobarde y perniciosa como la que nos han lanzado. Pero tampoco el mundo ni México han sido testigos de la capacidad suprema de resistencia y combate que hemos tenido los miembros del gremio minero trabajador.

Primero nos quisieron inventar la culpa en el homicidio industrial de Pasta de Conchos, donde perdieron la vida 65 de nuestros compañeros mineros, donde 63 de los cuales siguen abandonados en los cañones de la mina, sin que sus viudas y deudos les puedan dar santa y civilizada sepultura. Después, reprimiendo con fuerzas armadas federales y estatales a nuestros compañeros de Lázaro Cárdenas, Michoacán, el 20 de abril de 2006, donde perdieron la vida dos trabajadores y más de 100 quedaron heridos, pero donde al final de cuentas salimos triunfantes por la unidad y la lealtad hacia el Sindicato Minero y hacia nuestro líder nacional Napoleón Gómez Urrutia.

Posteriormente, nos han congelado dos veces fondos del Sindicato en los bancos, por ilegales órdenes judiciales, con la pretensión de asfixiar nuestra lucha por la dignidad y la autonomía, y desde julio de 2007 para aplastar mediante la falta de recursos las huelgas heroicas de Cananea, Sonora, Sombrerete, Zacatecas, y Taxco, Guerrero, con más de 2 años y 9 meses de haberlas mantenido los compañeros en huelga de esos tres centros de trabajo. También en 2007, asesinando a un compañero en Nacozari, Sonora, y recientemente, el 16 de junio de 2009 asesinando salvajemente a un compañero minero por hordas de la Minera Peñoles y de un vil traidor al Sindicato.

No se han contentado los empresarios y gobierno antisociales con esa persecución. La mantienen y llegan a la divertida pero trágica e insultante justificación de que no liberan los fondos sindicales del incautamiento bancario, porque “tienen el temor” de que con tales recursos los mineros los usemos “para comprar drogas”, sobre lo cual se puede decir, “cree el león que todos son de su condición” . Han inventado toda clase de abominables acusaciones, que se caen solitas por su falta de razón y su irresponsabilidad legal y social. Aún así, todavía en diciembre de 2008 encarcelaron al estimadísimo y digno Presidente del Consejo General de Vigilancia y Justicia, el íntegro compañero Juan Línares Montúfar, por lo mismo que siguen persiguiendo judicialmente al compañero Napoleón, aquí presente con nosotros, como lo está en espíritu el compañero Juan Linares, preso político del actual gobierno, cuando hay suficientes fallos judiciales que decretan la absoluta inocencia de ambos en los hechos que gobierno y empresas antisociales calumnian como delitos.

El panorama de esta persecución no es desconocido para todos ustedes, compañeros del gremio minero trabajador y respetables invitados y agrupaciones sindicales solidarias con nuestra lucha. La estúpida y cobarde pretensión del gobierno de entrometerse en los asuntos internos del Sindicato Minero, que son de la exclusiva incumbencia de los trabajadores, se ejemplifica con los gritos destemplados del fascista actual secretario del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón, de no entregar hace un año la llamada “toma de nota” al compañero Napoleón Gómez Urrutia como dirigente electo democráticamente, por quinta vez y por absoluta unanimidad, en lo que constituye uno de los episodios más negros del trato que ningún gobierno del último siglo haya tenido con cualquier gremio de trabajadores.

Ante eso, en forma unánime y total, los trabajadores mineros hemos reaccionado con firmeza todo el tiempo, afirmando que los trabajadores somos los únicos que vamos a decidir sobre quiénes son nuestros dirigentes, con absoluta independencia del gobierno y de las empresas, y que esto lo seguiremos sosteniendo, le pese a quien le pese. Esta es una facultad exclusiva de los trabajadores, y nunca de las empresas ni del gobierno. En eso está la razón profunda de nuestra lucha por la justicia, por el respeto y por la dignidad de los trabajadores.

Este gobierno, declaró el compañero Gómez Urrutia el sábado pasado, en mensaje leído en el Zócalo con motivo del Primero de Mayo, ha traspasado los límites de toda cordura política y social en su trato con las organizaciones sociales del pueblo, sean obreras o sean campesinas o de la clase media, como ocurrió con los hermanos electricistas y como ha venido sucediendo con otros gremios de trabajadores. Una de las causas irracionales de esta agresión anti sindical está en el personaje que con siniestras actitudes fascistas maneja la Secretaría del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, quien debe ser removido de ese cargo si Felipe Calderón no quiere que se le reviente la caldera de presión en que ambos han convertido las relaciones del gobierno con el pueblo organizado.

Los trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos consideramos que hace meses ha llegado el momento de poner un ALTO rotundo a esta política anti popular. Seguimos dispuestos al diálogo con el gobierno y las empresas para solucionar el conflicto minero, siempre con justicia y respeto para los derechos fundamentales de los trabajadores.

Hemos postulado la necesidad de crear un nuevo sincalismo moderno, con perspectivas de futuro, constructivo, pero también planteamos hoy la urgencia de que se desarrolle un empresariado moderno, con perspectivas de futuro, si es que el gobierno encabeza ese esfuerzo y desea seriamente avanzar en el camino de su participación exitosa en el mundo globalizado de nuestros días.

Compañeros y compañeras del gremio minero trabajador:

Respetables invitados, dirigentes de los sindicatos y centrales obreras mexicanos e internacionales, abogados, intelectuales, periodistas, diplomáticos y representantes de gobiernos estatales de México, legisladores de todos los partidos que, con excepción del PAN, nos acompañan en esta solemne inauguración de nuestra XXXVI Convención General Ordinaria:

Estimados dirigentes internacionales de los United Steelworkers de Estados Unidos y Canadá, USW; de la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas, FITIM; de la Federación Internacional de Sindicatos de la Química, la Energía, la Minería y en General, ICEM; de la Federación Americana del Trabajo, AFL-CIO; y tantas otras organizaciones internacionales que nos han otorgado su irrestricta solidaridad política, moral y económica:

Seguiremos en la lucha, sin doblegarnos. La victoria será nuestra, de los trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos de México. Pero también será el triunfo de todos los que nos apoyan en México y en el mundo. No podemos seguir otro camino, ni lo deseamos. Queremos sinceramente que en México imperen la ley, el estado de derecho, el respeto a los derechos fundamentales de los trabajadores entre los que está el derecho inalienable a la huelga, la conciliación entre los factores de la producción y, más que nada, la autonomía y la libertad sindicales. Deseamos un México próspero, sin falsas ilusiones de progreso ni cifras manipuladas de un avance social inexistente, un país donde no haya presos políticos ni agresiones a los representantes del pueblo. Una nación donde imperen la justicia social y la democracia real.

Reciban un saludo muy vigoroso de nuestro Histórico Gran Sindicato Nacional de Mineros, a punto de cumplir 76 años de lucha, a los que seguirán muchos años más.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Jorge Campos Miranda. / Web