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Tweet SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA (SNTMMSRM) / Web

Grupo México y la Secretaría de Seguridad someten a esclavitud a guardias de seguridad federal

Rebanadas de Realidad - SNTMMSRM, Distrito Federal, 17/01/13.-

  • Denuncian guardias de seguridad federal la inhumana esclavitud a que los tienen sometido Grupo México y la Secretaría de Seguridad en Cananea
  • En el diario Milenio señalan que los exponen a temperaturas de 5 y 10 grados bajo cero, se están enfermando y no tienen pago oportuno de salarios.
  • Esta denuncia de los guardias comprueba rotundamente que la invasión de Cananea el 6 de junio de 2010 fue una ilegal agresión de Felipe Calderón, de Germán Larrea y de los funcionarios que participaron en ella.
  • Esperamos que el nuevo gobierno ponga un alto a estas situaciones y se haga justicia a los trabajadores mineros agredidos por la empresa y los panistas.

Las denuncias que reiteradamente ha hecho el Sindicato Nacional de Mineros dirigido por Napoleón Gómez Urrutia desde que estalló la huelga en la mina de Cananea el 30 de julio de 2007, contra la empresa concesionada Grupo México de Germán Feliciano Larrea Mota Velasco por la insensibilidad y la arbitrariedad con la que trata a sus trabajadores desde muchos años atrás, se vieron plenamente confirmadas este miércoles 16 de enero del 2013 nada menos que por los guardias federales que ilegalmente tiene esa empresa a su servicio en dicho centro de trabajo, desde que éstos en junio de 2010 invadieron la mina con lujo de fuerza y violencia y desalojaron a los trabajadores que sostenían una huelga legal, por las ilegales instrucciones del gobierno de Felipe Calderón.

El diario Milenio en nota de su reportera Erika Flores, publicó con fecha de ayer, miércoles 16 de enero, la denuncia que 80 elementos de la Policía Federal de Seguridad apostados en la mina de Cananea, formulan contra las condiciones de inhumana esclavitud a que están sometidos bajo el ilegal y falso pretexto de que fueron llevados allí, engañados y manipulados, para supuestamente “garantizar la protección, custodia, vigilancia y seguridad de personas, bienes e instalaciones de las dependencias, entidades de la Administración Pública Federal, órganos de carácter federal de los Poderes Ejecutivos, Legislativo y Judicial, organismos constitucionalmente autónomos”.

De esta cita se desprende que la empresa Grupo México de Larrea no es absolutamente ninguna de las cosas a las que tiene que proteger la Secretaría de Seguridad Federal y que sólo obedece a la arbitrariedad y violación a la ley con que los gobiernos panistas se manejaron en plena complicidad con algunas empresas y contra los trabajadores del sector minero, metalúrgico y siderúrgico de México en los largos 12 años que estuvieron al frente del gobierno federal.

“Los elementos de seguridad --dice la nota de Milenio-- enfrentan temperaturas de entre 5 y 10 grados bajo cero, lo que ha dejado decenas de enfermos con males respiratorios, artritis y casos graves de hipotermia”, porque “desempeñan su trabajo en un cuartel improvisado, --con cuartos prefabricados con lámina y en cada habitación hay hasta 7 uniformados, donde algunas ventanas cuentan con vidrios, pero otras no, por lo que los propios policías las tuvieron que proteger con hule y madera, para conservar el calor, y el agua para bañarse es fría-- con alimentos a base de arroz, frijol y lechuga, más el retraso en sus pagos”, además de que “tras el cambio de administración del gobierno federal y la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública federal, ninguno de los elementos sabe a ciencia cierta quién es ahora su jefe o mando superior, y sólo se les ha informado que fueron absorbidos por la Secretaría de Gobernación”.

Esta denuncia comprueba en su totalidad que la ilegal invasión por 4 mil elementos de la Policía Federal el 6 de junio de 2010 fue tramada en complicidad entre las Secretarías del Trabajo, que encabezaba el repudiado Javier Lozano Alarcón, y de Economía, de Gerardo Ruiz Mateos, junto con el entonces secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, abogado del Grupo México de Larrea, y el titular de la Secretaría de Seguridad Pública hoy desaparecida, Genaro García Luna.

La acción policiaco-militar se produjo después de que unos meses antes la Secretaría de Economía, al cargo de Gerardo Ruiz Mateos, había declarado que “una causa de fuerza mayor” totalmente inexistente, había señalado “el fin de la huelga” que para entonces acumulaba 3 años de estar vigente y con ello procedieron a finiquitar, también atropellando la ley, la huelga legal emplazada y en vigor, todo lo cual contó entonces con la vergonzosa aprobación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que hundió en la ignominia al máximo tribunal de justicia del país.

La denuncia de los elementos de seguridad apostados en Cananea desnuda la mentira y la corrupción gubernamental y empresarial de que su intervención en esa mina era legal, cuando sólo se trató de un acto represivo inconstitucional del gobierno de Calderón, en prosecución de otras ilegalidades del gobierno anterior de Vicente Fox Quesada, contra los trabajadores agrupados en el Sindicato Nacional de Mineros, por todo lo cual tarde o temprano los culpables y responsables habrán de pagar ante la justicia.

El Sindicato Nacional de Mineros dirigido por Napoleón Gómez Urrutia, y la Sección 65 de Cananea encabezada por Sergio Tolano Lizárraga, denunciaron en cada momento estas agresiones continuadas y han llevado a tribunales internacionales, como la Comisión Internacional de Derechos Humanos, el litigio contra esta arbitrariedad del inescrupuloso patrón Larrea y de los no menos inescrupulosos y corruptos funcionarios públicos que, como Javier Lozano Alarcón, participaron en los hechos. Nuestro Sindicato nunca ha dejado de luchar contra esta agresión de forajidos y lo seguirá haciendo hasta alcanzar la justicia.

De la misma manera que en solidaridad incondicional han dado su apoyo las organizaciones internacionales de trabajadores como IndustriALL Global Union, con 50 millones de afiliados en el planeta, los United Steelworkers de Estados Unidos y Canadá, USW, la Federación Americana del Trabajo, AFL-CIO, de Estados Unidos, y numerosísimas agrupaciones internacionales que agrupan en total a 200 millones de trabajadores.

El gremio minero trabajador espera que el nuevo gobierno haga una investigación de estos hechos y castigue a los responsables con todo el rigor de la ley, así como que rectifique las alevosas agresiones sufridas de parte de los gobiernos de Calderón y Fox, y del prepotente empresario Germán Feliciano Larrea Mota Velasco, dueño de grupo México y de otros consorcios, al cual el gobierno debe retirarle las concesiones mineras y otras por haber abusado de sus trabajadores y por no administrarlas como corresponde en un estado de derecho.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Jorge Campos Miranda. / Web