Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
UNIÓN DE EMPLEADOS DE LA JUSTICIA DE LA NACIÓN (UEJN) - ARGENTINA / Web

Nuestra soberanía en las Islas Malvinas es un derecho irrenunciable y un deber de todos

En nombre de esos 649 valientes que dieron su vida por defender nuestro derecho como nación y nuestro patrimonio.
Por Julio Piumato, Secretario General de la UEJN y Diputado Nacional

Informaciones de la UEJN editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - UEJN, Buenos Aires, 11/10/09.- El 22 de Septiembre Inglaterra determinó fortalecer la fuerza aérea que opera en la Base Militar que dicho país asentó en forma ilegítima en nuestras Islas Malvinas, enviando para ello cuatro naves aéreas de guerra "Typhoons", jets de última generación, valuadas cada una de ellas en cien millones de dólares.

Esta decisión, unilateral y cerrada, constituye una abierta provocación a la Soberanía del Pueblo Argentino a la vez que ignora el Tratado firmado en Madrid en 1990 y la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, en cuanto ésta exhorta a ambas partes de la disputa sobre soberanía de las Islas Malvinas a inhibirse de adoptar modificaciones unilaterales en la situación.

Este nuevo despliegue de armamento, que acentúa la continua presencia militar británica en nuestros espacios marítimos y terrestres, evidencia que el país usurpador no ceja en su ambición de permanecer en el territorio que ilegítimamente ha ocupado y nos obliga -más allá de manifestar nuestro enérgico y formal repudio- a plantear nuevas estrategias para analizar el conflicto en forma global, en resguardo de los intereses nacionales y de nuestro territorio.

Ello, en la inteligencia de entender que este avance no es una decisión aislada ni tomada a la ligera. Sabido es que, lo que aquí se disputa forma parte de un continente sumamente rico en recursos naturales y energéticos, los que en algunos años serán aún más pretendidos.

En el caso concreto, desde nuestras Islas Malvinas, por su ubicación estratégica, Inglaterra efectúa su proyección antártica y el total dominio de aguas territoriales en una extensión superior a dos millones de kilómetros cuadrados, sumado a pesca de valor muy significativo y a la presencia del viejo y codiciado petróleo.

Ayer, bajo la consigna de cooperar en la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y promover ayuda humanitaria se reactivaba la Cuarta Flota Norteamericana para controlar aguas y ríos del litoral marítimo de nuestro Continente, sus ríos interiores y otros puntos clave, mediante las Bases militares instaladas en la hermana República de Colombia; hoy este reforzamiento militar del Reino Unido en las Bases ilegítimas situadas en nuestras Islas y la incorporación en la Constitución Europea de nuestro territorio como Territorio Europeo de Ultramar lo que evidencia la pretensión del Reino Unido de europeizar su base militar en Malvinas. Será que es tiempo de preguntarnos hasta cuando se puede sostener la vigencia de los tratados? O mejor aún, que sentido tienen si en realidad no se cumplen. Será que los tratados que tenemos que promover son aquellos que, junto a naciones hermanas, resguarden nuestra historia, nuestra cultura, nuestros recursos y nuestro suelo?

Hoy la realidad nos obliga, una vez más, a ratificar con palabras y acciones concretas nuestra legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares que forman parte del territorio, porque ejercer plenamente allí nuestra Soberanía es un derecho irrenunciable y un deber de todos en nombre de esos 649 valientes que dieron su vida por defender nuestro derecho como Nación y nuestro patrimonio.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Laura Iparraguirre, Secretaria de Prensa de la UEJN