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REVISTA VÓRTICE - Ciencia, Arte y Filosofía desde la Política - PERÚ

Acerca del libro del Dr. Guzmán y de lo que con él se relaciona

Por los Editores de Vórtice

Artículos de Vórtice editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Vórtice, Lima, 01/12/09.- La ciencia física registra historias como éstas: Galileo Galilei, que en teoría y práctica militó en el sistema heliocéntrico iniciado por Aristarco de Samos y redondeado por Copérnico, fue condenado a cadena perpetua. Pero cuando tenía 74 años burló a las autoridades logrando desde su arresto que se publique su libro, Dos nuevas ciencias, el cual según el físico teórico Hawking, "contribuyó a la génesis de la física moderna" (1) y, según otros estudiosos, abrió el camino que llevó, entre otras cosas, a que Newton formule la ley de la gravitación universal. La ciencia política, de suyo más compleja que la anterior y, por lo mismo, centro y mando de toda la problemática del saber humano, registra lo propio: el Dr. Abimael Guzmán, que en teoría y práctica milita en el sistema comunista, fundado por Carlos Marx y elevado al máximo por el maoísmo, soportando ya 17 años de cadena perpetua, también con 74 años de edad y, según conceptúa alguien en La cuarta espada, de Santiago Roncagliolo, "un brillante organizador con una notable capacidad para descubrir reglas de todo, desde la política hasta la física" (2), ha logrado que se publique su libro De puño y letra, el cual, como concluiremos aquí con arreglo a sus antecedentes, contexto, contenido e iniciales repercusiones, traza rumbos que abrirán amplísimos horizontes al quehacer y al pensamiento de nuestro país, para no hablar de sus alcances internacionales.

I.- Antecedentes

Todo el mundo hablaba del Dr. Guzmán sin que a él se le permita hablar. "En el 2001 las autoridades penitenciarias no permitieron al autor [Ricardo Uceda, de Muerte en el pentagonito] hablar con Abimael Guzmán, incomunicado desde 1992, quien aceptó por escrito ser entrevistado" (3). "Pero alguna vez tendría que hablar… El público necesita tener su versión" dice, por su parte Santiago Roncagliolo. Y después precisa: "Una de las cosas que más me intriga es el tema del acuerdo de paz" (4). Al respecto Enrique Obando, especialista en temas militares, dijo en 1994: "Hay dos interpretaciones posibles pero totalmente opuestas. La primera es que Guzmán no es en realidad el revolucionario irreductible y consecuente que todos pensamos, sino un individuo sensual que no está dispuesto a dejarse enterrar en vida en una cárcel minúscula en incomunicación absoluta (…). De ser esto cierto ésta sería realmente una jugada maestra del Servicio de Inteligencia (…). Existe, sin embargo, otra interpretación posible. Y es que Guzmán sí es realmente el revolucionario irreductible que creemos… En esta interpretación el documento interno de Guzmán a las bases no sería un engaño de Guzmán, sino la realidad…" (5). En el 2004, en Hatun willacuy, versión abreviada del Informe final de la CVR, se pretende dar respuesta a dichas interrogantes: "Resulta claro de lo expuesto que la "lucha por el Acuerdo de Paz" había nacido muerta. No obstante, lejos de reconocer que había sido engañado, Guzmán insistió en embarcar a su organización en su línea…" (6). Por su parte, Fernando Rospigliosi dijo esto en 1993: "Me parece que Guzmán ha sido incapaz de resistir una prisión severa, se ha quebrado y ahora será utilizado para todo lo que sus captores quieran… Ellos exprimirán a Guzmán como limón de emolientero y luego lo desecharán… Lo que ocurra con él mañana, no tiene mucha importancia" (7). Pues bien, si todo lo dicho habla de lo necesario del libro, el que su primera edición se haya agotado en poquísimo tiempo, prueba que más que nunca la población está pendiente de lo que diga o haga el Dr. Guzmán. Corroborándose lo que él mismo dijera en 1992 ante la DINCOTE y ahora está en De puño y letra: "… la situación que estamos viviendo, y yo personalmente vivo, son hechos históricos; y considero que son documentos que deben quedar para la historia de nuestro pueblo, pues son hechos de trascendencia que realmente interesan a los hijos del Perú, a los peruanos de hoy y principalmente a los de mañana, son patrimonio del pueblo peruano; también considero que tienen interés para los pueblos del mundo…" (8). No obstante, ciegas a todo esto las autoridades peruanas acentúan la represión contra el Dr. Guzmán y el Partido Comunista, que están por una solución política.

II.- Contexto

Cabe distinguir el contexto del Megaproceso (De puño y letra, p. 183) del contexto en que aparece este libro. En aquél había crecimiento de la economía mundial y nacional, las luchas populares no eran básicamente un presente, sino un futuro, y las contradicciones, en general, estaban más bien enmascaradas por así decirlo. El contexto crítico, internacional y nacionalmente en que aparece De puño y letra permite comprender no sólo la vigencia del marxismo al prever las crisis económicas sino que las rebeliones, incluso cruentas, no son monopolio del Dr. Guzmán o del PCP: los sucesos aún frescos de Bagua (antes el moqueguazo, el andahuaylazo, etc.) incluso lo del VRAE y el Huallaga actualmente, hablan de que nuestro país está traspasado y amenazado por violencias de diverso signo. Agréguese a eso los crecientes aprestos militares limítrofes o regionales y se comprenderá cuán urgente es acoger o alentar cualquier disposición de paz de las fuerzas vivas al interior de nuestro país. Y el PCP nuevamente está demostrando ser una fuerza viva y creciente pero con prácticas y objetivos de paz.

La importante y fundamentada sentencia a Alberto Fujimori, aunque aún en primera instancia, brinda un marco esclarecedor a la aparición del libro De puño y letra. Porque permite calibrar las razones del Dr. Guzmán en su argumentación jurídica; particularmente contra el Decreto Ley 25475, expedido por el régimen de facto que comenzó el 5 de abril de 1992 y columna vertebral de la legislación con la que se le ha condenado.

Lo que ocurre en Irak, Irán, Afganistán y Pakistán, por un lado, y, por otro, lo gravitante del maoísmo en la India, Nepal y hasta en la China, dan elementos para que se sepa considerar y apreciar el libro De puño y letra, como un esfuerzo por lograr la reconciliación entre peruanos sin que ello signifique suprimir la libertad de pensamiento y expresión de nadie. Finalmente, y no menos importante, en el sistema actual también es evidente la descomposición ideológica. Ya nadie cree en nadie, nadie obedece a nadie, no existen elevados paradigmas de conducta. En este contexto, con un pueblo hastiado de tránsfugas y aventureros; anhelante de ejemplos que cohesionen a la nación, insurge el Dr. Guzmán dando en su libro una prueba de consecuencia y fidelidad para con su causa "hasta el fin". No obstante, y sabiéndose que lo prohibido tienta, las autoridades peruanas acentúan la represión contra el Dr. Guzmán y el Partido Comunista, que están por una solución política.

III.- Contenido

En lo tocante a esto lo primero a referir es la labor de la profesora Elena Yparraguirre, quien, como se sabe, ha hecho la compilación y también ha escrito la Presentación del libro De puño y letra.

Fidelidad con el autor, transparencia y empatía con los lectores, sagacidad con relación a los detractores del Dr. Guzmán y del Partido Comunista; creemos que con arreglo a estas tres condiciones es que la historia y la crítica especializada juzgará la labor a la que nos referimos. En lo que a nuestro entendimiento concierne, la profesora Elena ha compilado y concatenado los diversos materiales del libro tan atinadamente, a pesar de que igualmente resiste ya 17 años de cadena perpetua y permanente acoso, que nos permite elegir una cita de entre todo el universo del libro que lo condense cabalmente, lo cual tiene que ver con poder sintetizarlo, asir su idea principal y, sobre todo, tomar posición en la práctica respecto de sus objetivos. Lo mismo cabe decir respecto al título que, con variados matices y jugando con obvios y múltiples planos de la realidad nos recuerda el aforismo que, refiriéndose a los titanes del pensamiento y la acción, dice que jamás la espada embota a la pluma ni la pluma embota a la espada. Dicho lo cual, entramos al contenido.

La lucha ("forja" es el concepto que más se reitera en los datos biográficos), el amor, la muerte, la libertad, etc., los llamados problemas "eternos" de la vida son asediados aquí por el autor, desde la revolución, mientras su prosa ágil y resuelta, escueta y hasta severa, como corresponde a todo clásico, anuncia algo inusitado.

Dialécticamente hablando: ¿Cómo manejar la contradicción entre lo público y lo privado, el todo y la parte? ¿Cómo manejar la contradicción entre prisión y libertad? ¿Y la que hay entre guerra y paz? Más aún, ¿la que hay entre vida y muerte? Las entrelíneas de este libro contienen, a nuestro entender, el manejo de estas contradicciones mientras las líneas sirven de vehículo para que el autor anuncie su despedida. ¿Despedida? Sí, pero mejor dicho, para que el autor, desde su hábito de estar siempre listo (termina sus datos biográficos confirmando con estilo: "… a fines del 61, y sin saberlo aún, en comienzos de madurez estaba listo para partir. Tenía veintisiete años"), para que desde ese hábito, decíamos, organice su despedida dejando todo en claro (por ello la abundancia de argumentación jurídica que cuenta con el soporte de reconocidos juristas y los votos disidentes de los jueces que no se han dejado presionar).

¿Podría esperarse otra cosa? No, pues simplemente estamos siendo testigos de cómo este hombre que, como los matemáticos, en el fondo lo que busca es que rija el orden, hijo de la justicia, donde reina el caos; se coloca a sí mismo como material de laboratorio en la hora suprema para probar la solidez de sus tesis y ejemplificar qué cosa es ser consecuente con los principios hasta la última partida, que, por supuesto, será otra forma de partir. Todo lo cual está globalizado en la cita que ya hemos anunciado y que está en las pp.349 a 350: "Comprendemos, la clase, el proletariado para llegar al comunismo ha de pagar el precio de su propia extinción; y en los comunistas se cumple la misma ley… entrega ilimitada en dar la vida por el Partido y la revolución hasta la consunción final de toda energía…" Esto lo dijo el 3 de noviembre de 1995, previo a un aniversario del fallecimiento de su esposa Augusta La Torre acaecido el 14 de noviembre de 1988. Se liga a lo que le escribe a la profesora Elena en las pp. 352-354. Está en la parte inferior de la p. 59; en la p. 365; también en el tercer punto de Cuestión personal, p. 367 (que data aún del 2002) pero arranca incluso en la p. 18 donde Elena dice: "… ya nuestro papel de dirección terminó aunque como maoístas hasta el fin tenemos derecho a opinar. En palabras del escritor Lion Feuchtwanger: ´Nos ha correspondido aportar a construir la obra mas no a concluirla´". En síntesis, lo más saltante de este libro, es que autor y compiladora anuncian que su papel de dirección ya concluyó y ejercen su defensa política y jurídica sin dejar de remarcar con insistencia la necesidad de la solución política a la vez que dan pautas para el II Congreso del PCP.

Pero De puño y letra tiene un contenido mucho más rico y profundo que, si no existiera este clima de persecución, ya las facultades universitarias estarían organizando su estudio sistemático. La veta literaria, por ejemplo, los viajes del niño Abimael, el verse sin su padre, primero, y luego sin su madre, suscitan estas líneas de la p. 28: "Tiempo después viajamos a Chimbote pasando por Arequipa y de ésta a Lima por carretera, cuando el viaje requería tres días. Tras pocos meses mi madre volvió a Sicuani. De ella guardo siempre agradecido su amorosa solicitud; fue quien decidió y resolvió que estudiara en el Callao; por sus cartas sé que fui dolorosa ausencia, no olvido su constancia preocupada por mis estudios y futuro; indelebles están en mi memoria sus palabras: ´Hijo mío, cuida al hijo de tu madre, eres quien mejor puede hacerlo´". Puede sonar a lugar común, pero cómo no relacionarlo con Los ríos profundos de José María Arguedas al hablar de su padre: "Y nos separamos casi con alegría, con la esperanza que después del cansancio de un pueblo nos iluminaba al empezar otro viaje… Él subiría la cumbre de la cordillera que se elevaba al otro lado del Pachachaca… Y mientras en Chalhuanca, cuando hablara con los nuevos amigos, en su calidad de forastero recién llegado, sentiría mi ausencia, yo exploraría palmo a palmo el gran valle y el pueblo; recibiría la corriente poderosa y triste que golpea a los niños, cuando deben enfrentarse solos a un mundo…". Pero mientras sentimos con José María lo que él sufre: "Durante muchos días no podía jugar ni retener lo que estudiaba… Mi padre se fue demasiado pronto de Abancay, cuando empezaba a descubrir su infierno; cuando el odio y la desolación empezaban a aturdirme…", Abimael nos levanta: "… comenzó para mí una serie de desplazamientos por distintos puntos del país que, obviamente, implicaron cambio de ambiente, hogares y relaciones. Sin embargo, pienso que, pase a tener sus contras, como todo en la vida, sirvió a forjarme en una múltiple y diversificada experiencia y a desarrollar en mí una tendencia que con el tiempo se acentuaría, a vivir volcado al mundo y sus problemas y no centrado en hurgar los entresijos de mi alma". Pero esto ya tendrían que verlo las facultades de sicología, porque a nosotros nos recuerda a la obra, Inteligencia emocional, de Daniel Goleman, cuando habla del estado de flujo: "El flujo es un estado de olvido de sí mismo, lo opuesto a la cavilación y la preocupación: en lugar de quedar perdida en una nerviosa preocupación, la persona que se encuentra en un estado de flujo está tan absorta en la tarea que tiene entre manos que pierde toda conciencia de sí misma… En ese sentido, el estado de flujo se caracteriza por la ausencia del yo". Es de notar que De puño y letra marca la primera vez que el Dr. Guzmán publica un libro con su nombre, todos sus otros trabajos se han publicado a nombre del Partido Comunista.

Pensábamos que el periodista Federico Salazar, del cual resaltamos ante todo su principista defensa de la libertad de pensamiento y expresión a propósito del libro de Abimael, al escribir su artículo Abimael, el individualista (9) iba a tratar cuestiones de fondo de la contradicción individuo-conjunto, pero se queda en ironías superficiales: "Somos ´hechura social´, pero te cuento que hasta jugaba fulbito, que gané diplomas, y fui a kermeses". Se le pasa que la palabra clave que abre Algunos datos biográficos es "precisar": "Por concepción, como es bien sabido, los comunistas no centramos en nuestros datos personales… sin embargo, merece precisar algunos datos biográficos". Es decir, las tantas cosas que se han dicho de él, inexactas por decir lo menos, lo obligan a "precisar". De sus tesis universitarias, por ejemplo, tanto en filosofía como en derecho (ver pp. 34 - 35), ¡cuánto se ha dicho! David Sobrevilla, por poner un caso, en su libro La filosofía contemporánea en el Perú, de 1995, reseña la tesis Acerca de la teoría Kantiana del espacio: "Esta tesis de Abimael Guzmán Reinoso tiene méritos tangibles: investiga un punto clave del pensamiento kantiano, se atreve a plantearle críticas, muestra una buena cantidad de lecturas. Está además decorosamente redactada - o dicho de otra manera: su nivel de exactitud y expresión es bastante correcta para un graduando que presenta una tesis de bachillerato" (10). Por supuesto que luego Sobrevilla cede ante los que monopolizan la fabricación de opinión pública en el Perú y "critica" la tesis perdiendo de vista hasta su título. Como fuere, tema para las facultades de filosofía.

Y así llegamos al plato de fondo. Dos veces la profesora Elena usa en el libro el lexema del verbo "redondear", en las pp. 14 y 59, para graficar atinadamente cómo el problema de dirección completó decisivamente el giro estratégico de la revolución. Asunto muy importante porque la gran rendición de cuentas que vemos en el libro, sus páginas más sentidas, parecen dirigidas a por qué no continuó la revolución. Vertiente desde la cual es que se experimenta una viva y legítima sensibilidad respecto a los costos humanos: El Dr. Guzmán en la p. 146, y a propósito del caso Lucanamarca, muestra cómo desde eventos partidarios de 1983 consideraba: "Sobre los juicios populares, pensar en si no es más conveniente la existencia de un jurado; esto es un conjunto de personas que juzgan como conciencia colectiva, así, es el propio pueblo el que juzga como conciencia colectiva". "Escoger los puntos más importantes… golpear a los cabecillas principales, reducir el golpe, no es correcto ir y matar a todos, eso es actuar en forma desesperada y darle en la yema del gusto a la reacción" (Las subrayas son del autor). Todo lo cual es ocultado por la reacción más recalcitrante y por quienes se dejan presionar por ella. Ocultamiento que da en la yema del gusto a la tesis El Estado democrático-burgués, que en torno a los veintiséis años elaboró Abimael para el bachillerato de Derecho, para "demostrar la caducidad del Estado democrático-burgués, y burgués en general, a partir de cómo su práctica comprueba la negación de sus propios principios". Y si esto no es persistencia y coherencia triunfantes en toda una vida, ¿ya qué es? Vaya, pues, aquí con el lexema antedicho, un admirado reconocimiento a cómo con su propia vida, el Dr. Guzmán redondea sus tesis: ¡resulta que su amplia argumentación jurídica para el Megaproceso, corolario de su intensa brega anterior, se entronca a su vez con su tesis de juventud corroborando la bancarrota jurídico-política del sistema!

A nuestro ver, dos son los documentos más importantes del libro referentes a su defensa jurídica: el de la p. 79, Algunas cuestiones para acción de inconstitucionalidad; y el de la p. 187, Sobre ejecutoria suprema del megaproceso, siendo particularmente esclarecedora la p. 191 donde no sólo se ve lo nefasto del D.L. 25475, columna vertebral de la legislación para el caso, sino que ante la imposibilidad de probarle a la llamada cúpula el ser agente del delito de terrorismo, se recurre al inexistente (por derogado) tipo de delito autónomo de ser dirigente. En la misma p. están las tres formas de autoría (directa, mediata y coautoría) importantes para ver la doctrina de Roxin al respecto. Sólida argumentación jurídica, pues, que se basa en el principio de legalidad y con arreglo al bien jurídico, clave este último desde el ángulo no sólo jurídico, sino político. Todo lo cual, más temprano que tarde, tendrán que tratarlo las facultades de Derecho. Y ahí paramos porque nos estamos extendiendo mucho.

Eso sí, siguiendo con nuestro paralelo, Galileo incurrió en errores en sus escritos. Por ejemplo, sostenía que el movimiento de la Tierra es el que producía las mareas, mientras que los astrónomos jesuitas y los inquisidores no erraban al afirmar que las mareas eran producidas por la atracción de la Luna. ¿Esos errores restan en algo la grandeza de Galileo? En modo alguno, conforme lo registra la historia. Pues bien, De puño y letra, ¿qué errores contiene? Errores de transcripción o de edición. En ellos han centrado algunos analistas para evadir pronunciarse sobre el contenido. Es de esperar que en una segunda edición sean superados dichos errores que, además, dadas las condiciones en que desde las posiciones avanzadas se hace cultura en el Perú, son bastante explicables. Eso sí, si alguien quiere centrar en errores del Dr. Guzmán, lo primero que tendría que hacer es demandar que lo dejen hablar ante la prensa y en público. ¿O es decente criticar a quien no puede hacer sus descargos, y tanto en el juicio como al publicar un libro se le recortan ilegalmente sus derechos?

IV.- Iniciales Repercusiones

Sin redundar en lo ya dicho, una línea demarcatoria se impone separando a quienes están porque se le respete a Abimael su libertad de pensamiento y difusión, y los que no quieren ello. La gran mayoría está con lo primero. En lo segundo están las retrógradas corrientes consabidas que es necesario aíslar pero que tienen secuestrada la escena política de nuestro país. De ahí proviene la calumnia de apología y el endurecimiento de las condiciones penitenciarias para los presos políticos.

Está claro que si la primera posición es ampliamente mayoritaria y la acogida de los lectores ha sido como ha sido, no cabe adelantar deslindes que serán más fructíferos cuando se haya podido estudiar más serena y objetivamente el libro. Sí queremos referirnos a un artículo de la revista de La República, Domingo, 20/09/09, pp. 10-11. Ahí se entra al corazón del problema pero para evidenciar la bancarrota jurídica del sistema en el caso de Abimael.

El abogado Carlos Rivera, del Instituto de Defensa Legal, promotor del juicio y sentencia contra Alberto Fujimori, dice: "Y en el caso de Guzmán… el delito de terrorismo ya estaba descrito en el decreto legislativo 046, aprobado en 1981, y la legislación antiterrorista de Alberto Fujimori, promulgada en mayo de 1992. Esta última precisaba, por ejemplo, que 'hay responsabilidad penal por el simple hecho de ser jefe de una organización terrorista'" (ya hemos dicho que esto lo desvirtúa en su p. 191 De puño y letra). Después sigue La República: "Carlos Rivera cree que Guzmán posiblemente se refiere a la legislación antiterrorista de 1992… (Rivera se hace el tonto, decimos los de VÓRTICE) 'la que fue muy cuestionada por ser una de las más severas y negadoras de derechos humanos en el mundo´. Pero a pesar de que Rivera reconoce esta falencia, sostiene que virtualmente casi nada de esa norma se aplicó en el caso…". Ahora Rivera se cree Pepe el vivo, ¿cómo un hombre de Derecho va hablar en términos de "casi nada"? Entonces el autor del artículo para cubrir sus desnudeces recurre a esta ocurrencia: "La mejor prueba de que Abimael Guzmán no tiene un cuestionamiento de fondo a su juzgamiento es que, hasta la fecha, no ha recurrido a la Corte Interamericana de Derechos Humanos…". Así están las cosas, todo esto se está destapando a partir del libro De puño y letra.

V.- Conclusiones

1.- La aparición del libro De puño y letra, al iluminar los últimos e intensos decenios de la historia del Perú, marca un antes y un después. Confirma la trascendencia del factor subjetivo en los procesos históricos, aclara quién es quién y por qué unos y otros están como están en la escena política del Perú. Pone las cosas en su sitio. Enseña a manejar y a compaginar las más grandes complejidades con arreglo a algunos principios clave que deben ser materia de un estudio y aplicación de largo aliento, porque esto recién comienza.

2.- Por la irresistible fuerza de la lógica, hay condenas justas sobre ciertas personas, que "descondenan" o absuelven a otras personas. La condena al Dr. Guzmán por autoría mediata tiene como columna vertebral el Decreto Ley 25475, parte esencial del Estado criminal que engendró Fujimori desde el 5 de abril de 1992. Pero ahora Fujimori ha sido condenado como autor mediato por crímenes perpetrados por ese Estado criminal. Así pues, la segunda condena desactiva a la primera.

3.- La represión es inconducente para todas las corrientes políticas de nuestro país. Si, según se dice, por reprimir al libro del Dr. Guzmán se le ha convertido en best seller, al reprimir a su Partido, el Partido Comunista, ¿en qué se le convertirá? Más que nunca se justifican, entonces, una solución política para los problemas derivados de la guerra interna, la amnistía general y la reconciliación nacional. Que entienda quien quiera entender.

Los editores, 01/11/09

Notas:

1.- Stephen Hawking, Brevísima historia del tiempo, p. 182.

2.- Santiago Roncagliolo, La cuarta espada, p. 194.

3.- Ricardo Uceda, Muerte en el pentagonito, p. 35.

4.- Santiago Roncagliolo, La cuarta espada, pp. 26 y 206.

5.- Ideele # 67 - 68, p. 80.

6.- Hatun willacuy, p. 188.

7.- Caretas # 1282, pp. 16 - 17.

8.- Abimael Guzmán, De puño y letra, p. 61.

9.- La República 11/10/09, p. 14.

10.- David Sobrevilla, obra citada, p. 474.