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OPINIÓN - FRANCIA

El neoliberalismo salvaje ha arruinado la aldea global

Por Ximena Gautier Greve, Poeta franco-chilena

Artículos de Ximena Gautier Greve editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Paris, 17/12/08.- Un sistema que se fundamente sobre el sólo consumo, deberá naturalmente terminar consumiéndose en una autofagia natural. Sin embargo esta actividad caníbal es difícil de concebir, dado el enorme costo social que conlleva.

Desde que las autoridades mundiales nos confesaron la irremediable caída de la finanza neoliberal, los anuncios catastróficos no cesan de inundar ciudades y hogares. Las industrias quiebran, los trabajadores son licenciados, los supermercados de la gran distribución se quejan de una falta de ventas, la tasa de suicidios aumenta, los índices de la cesantía parecen ser las únicas curvas ascendentes de este proceso socio-económico.

Únicamente para el mes de Noviembre, Francia entrega un informe con 45 mil nuevos cesantes, lo que lleva a un total de más de dos millones de trabajadores desempleados, y esto después de todo tipo de correcciones de las cifras... Y no hablemos de los trabajadores pobres, cuyos sueldos no les permiten pagarse un techo y que duermen en las calles, en el metro u otros rincones...

¿Qué hay detrás de todo esto? - ¿Cuáles son los intereses despiadados que se levantan detrás de la recesión? Al punto que hemos llegado, es necesario e inevitable un cambio radical.

El momento favorece la implosión del sistema económico mundial y existe la posibilidad que las lenguas se desaten y caigan las máscaras. Tal vez entonces podremos encontrar alguna respuesta a nuestras preguntas y saber qué es lo que traman los amos del planeta.

La crisis no ha sido sorpresa para los medios del poder, ya que fue pronosticada hace diez años, entre otros por Jacques Attali hace tres años y también por Jacques Cheminade, político francés, presidente de "Solidaridad y Progreso", candidato a la presidencial y autor polémico. Entre otros textos: "Roosevelt, De Gaulle, Monnet: reprendre leur combat" expresa su desacuerdo con lo que llama "los totalitarismos del siglo veinte" entre los que señala paralelamente a las figuras de Hitler y Stalin, "la City de Londres y Wall Street" (sic) y apunta la necesidad de un orden mundial más justo "basado en el desarrollo económico mutuo".

En el prefacio de "Alors, vous voulez tout savoir sur l'économie?" (Ed. Alcuin, Paris, 1998), Lyndon Larouche denuncia que el "neo-liberalismo financiero nos lleva hacia una depresión económica mundial". La idea principal de los autores es denunciar la crisis que estamos sufriendo y que ellos anunciaron hacen exactamente diez años...

Es decir que antes de llegar a la catástrofe mundial que atravesamos y que dejará arruinados no sólo a los banqueros y a las empresas, los especialistas tiraban la alarma en Francia, sin que nadie les hiciera caso, y por el contrario fueron desprestigiados.

¿Por qué? ¿Qué se proponían los gobernantes que eligieron la vía ultra liberal, que comienza en Francia con Pompidou y se afirma luego con Giscard d'Estaing?

Hay quienes afirman que esta crisis fue preparada y orquestada, planificada y ejecutada, que las adquisiciones tóxicas tienen por misión hacer quebrar los bancos con el fin de adquiridos luego a precios cercanos a cero.

Es un hecho que los capitales de intereses extranjeros y multinacionales han tomado el control de grandes sociedades antes francesas y que más de mil empresas públicas con sus filiales incluídas han sido privatizadas, en un movimiento unidireccional que comienza en 1995.

Esto se refuerza con un control de la finanza sobre los sondeos de encuesta y sobre los media, lo que permite la aparición de una ideología mundialista favorable al capitalismo financiero predador, que no encuentra oposición, puesto que la opinión ha sido abolida.

La crisis actual de la economía mundial pudo evitarse, pero los dirigentes del planeta prefirieron empujar la predación hasta su límite máximo, que conlleva la destrucción del propio sistema que la porta. Para ello, un sinnúmero de complicidades han sido necesarias.

Sin embargo, parece que la situación de caos económico que atraviesa el mundo entero, los hubiera pillado de sorpresa a todos. Por lo menos esa impresión nos dió el Presidente Sarkozy cuando en medio de una virtuosa indignación, exigió una refundación del capitalismo haciendo alusión a Bretton Woods, sitio en donde los vencedores de la Segunda Guerra Mundial se reunieron para colocar las bases del capitalismo del siglo XX. Ha sido el motor de un G 8 y luego de un G 20 y pareciera intentar enderezar, por todos los medios a su alcance, la difícil barra que ha dejado trabada el mando mundial de Mister W. Bush.

Pero las Bolsas de Valores continúan sus ejercicios descendentes y los países entran uno tras otro en recesión, sin contar con la quiebra de países como Islandia y otras débiles economías de Europa Central. Con el agravante que Alemania rechina a financiar la pérdida global europea.

El problema real es que los predadores financieros continúan optimistas y hasta se ha dado el escándalo que algunos hayan utilizado los aportes de los estados para pagar dividendos a sus accionarios, como fue denunciado en estos días.

continuará