| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| OPINIÓN - FRANCIA | |||||
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El mundo de Hamlet huele mal: financiamientos ocultos (2) |
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| Por Ximena Gautier Greve, Poeta franco-chilena | |||||
Rebanadas de Realidad - Paris, 03/08/10.- La Comisión de cuentas de campañas ha certificado la existencia real de 211 micropartidos políticos en Francia, de los cuales 123 pertenecen a la UMP, asimilados de derecha y a representantes electos de estas bancas. Entre estos se cuentan los aliados del partido de Gobierno; el Nuevo centro, el Partido radical y la Izquierda moderna. 35 micropartidos pertenecen al Partido Socialista, a sus electos u orientaciones de la izquierda. Se encuentran aqui el Movimiento radical y ciudadano, el Partido radical de izquierda y otras izquierdas. Hay 19 partidos de extrema izquierda y electos de esta banca, 11 partidos de extrema derecha o electos, 7 partidos del Modem o electos, 10 partidos de la nube ecologista y 6 sin categoría definida. Estas cuentas corresponden a la extravagante cuestión del financiamiento de partidos ocultos, que nos permitió saber que con el fin de recaudar fondos para las campañas, hay muchos personeros de la política que crean su propia alcancía fiscal bajo la forma de grupúsculos o micro-asociaciones políticas. Es lo que se denominan "micropartidos". Los partidos en Francia reciben dinero del Estado, de los adherentes (cotizaciones), de sus electos y dones de personas físicas (deductibles de los impuestos). Estos dones totalizaron más de siete millones de euros para la UMP y un millón seicientos mil mara el PS. Estos fondos se agregan al aporte Estatal que se calcula según los resultados en las votaciones. Pero adonde hay gato encerrado, es en la recaudación de fondos para el financiamiento de las campañas electorales. Una legislación virtuosa ha permitido que en Francia cada partido esté autorizado a recibir dones hasta 7 500 euros por persona y por año. Lo cual significaría que un candidato ético debería financiar su propaganda y reclutamiento de acólitos y secretariados que la organizan y diseñan, con dichos haberes, lo cual dicho sea de paso es propiamente ilusorio, cuando se piensa que el solo alquiler de un local bien ubicado, puede costar la totalidad de esa suma por mes. Es lo que ha hecho funcionar las meninges políticas quienes tanto a izquierda como a derecha han inventado estos mini-partidos, que existen en número creciente y se podría pensar que cada diputado, alcalde u otro electo posee su propio partido que le permite ingresar a su caja las escuálidas donaciones autorizadas por la ley. Se comprende entonces que la abundancia de estas pequeñas cajas pueda permitir aumentar la colecta de donaciones de particulares, amigos afortunados en posición de inflar el presupuesto de campaña de su candidato. Su existencia es una manera de obviar la ley de financiamiento de partidos políticos. Si bien este asunto no ha levantado aún mareas como lo ha hecho el affaire Bettancourt-Woerth, la preocupación en torno se enraiza precisamente en las sospechas de financiamiento oculto de la campaña presidencial del actual presidente francés, levantadas por las grabaciones del affaire Battancourt-Woerth. El portavoz del partido oficialista Dominique Paillé ha intimado al PS a no "hacerse pasar por santos" en este asunto. Lo cual llama la atención, puesto que no se oyen voces en ese lado de la barra. El presupuesto que los micro-partidos de gobierno lograron reunir este año alcanza casi los cinco millones de euros. (4 millones 938 mil 451 euros). Y se comprende cuando se sabe del ingreso mensual de los amigos del poder, asombroso para nuestras mentalidades de asalariados comunes y miserables, que recibimos sueldos irrisorios, que van de €700 a €3000 por mes. Por ejemplo, durante el año 2009, la firma L'Oréal de Liliana Bettancourt declaró ganar la suma de 17 mil 473 millones de euros, ( €17 473 000 000) lo cual equivale a mil cuatrocientos cincuenta y seis millones ochenta y tres mil trescientos treinta y tres euros (€1 456 083 333) mensuales... Huelga decir que son cantidades tan enormes de dinero que es difícil percibirlas. Si usted imagina que cada fin de mes caerán más de mil millones de euros en su cuenta, comprenderá que los €7 500 legalmente autorizados para financiar una campaña de candidato, son realmente molido de bolsillo para esta gente. Por el lado del partido socialista francés, las cuentas no son menos alegres. Sus grupúsculos recolectores asociados le han aportado la cómoda suma de setecientos noventa y seis mil novecientos sesenta y cuatro euros ( 795 964 €) de los cuales se sabe que hay 386 180 € recolectados por Segolène y su asociación Deseos de futuro, considerada como micropartido en el 2008. El prestigioso Le Monde caracteriza estas actividades como una forma de esquivar la ley, ya que los riquísimos amigos del oficialismo pueden así regalar dinero a los grandes partidos que todos conocemos y también dar a los grupillos asociados a cada político electo o por elegir en su barrio. Y es precisamente esta manera de inflar las cajas del oficialismo la que describen las grabaciones incautadas por la policía en el affaire Woerth Bettencourt. Se ha sabido así que se sospecha el que la anciana haya multiplicado la colaboración en euros al partido del presidente y a los micro partidos de ministros de su gabinete como Valerie Pécresse y por cierto Eric Woerth. François Logerot, de la Corte de Cuentas, explicó que se trata de una "desnaturalización del espíritu de la ley" y que "esta manera de utilizar el sistema ha sido denunciada por la Comisión (que revisa las cuentas de campañas) reclamando una reforma desde 1995." Es decir que desde hacen cinco años que los contralores denuncian la muleta y nadie hace nada para arreglar las cosas. Estableciendo la lista de micropartidos lanzados a recolectar fondos entre amigos, Le Monde nombra casi a todos los tenores sarkozystas, entre ellos el Premier Fillon, el Ministro del Interior Hortefeux, (condenado en lo penal a fines de Mayo por injurias de tipo racial: describió la etnia árabe "como factores de problemas dados sus orígenes"); el subsecretario del Trabajo Wauquiez, el ministro del trabajo Woerth (affaire Woerth-Bettancourt), el secretario de Industria y presidente de la Comunidad Niza-Costa Azul Estrosi ( affaire de los habanos), el subsecretario de Comercio Bockel (tránsfuga del PS, escándalo de Mulhouse por cesión administrativa de la alcaldía a la UMP escamoteando el triunfo PS en las urnas). Además otras personalidades del oficialismo como el diputado Jean François Coppé, el Premier Balladur, el Premier Raffarin. El presidente Sarkozy ostenta a su nombre dos micropartidos que sirven para recolectar fondos también, bajo la forma de Asociaciones, una de "amigos personales" y la otra de "sostén para su acción". Los cuatro millones novecientos mil y pico así recolectados por las oficinas de la derecha no consideran los dineros del Partido Nuevo Centro del ministro de la Defensa Hervé Morin, ni el partido radical del ministro de la Ecología, Jean-Louis Borloo, ya que si bien los micropartidos se reversan en la caja madre de la UMP, ella a su vez vierte para el financiamiento de algunas oficinas, como es el caso de la de Morin (700 000€ ) y de Borloo (más de un millón). La cuestión de la transparencia de los financiamientos de los partidos políticos es una caja de Pandora y de no ser por el escándalo Bettancourt jamás se habría publicado una línea al respecto, ya que tanto la derecha como la izquierda nadan adentro. El Premier Fillon subrayó en discurso en Nueva Caledonia que la creación de los micropartidos u oficinas ( "estructura") y el hecho de reclamar financiamientos, es legítima. |
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